Anoche, me resultó muy reconfortante ver a un Bud Grant entero, a sus 83 años de edad, cargado en hombros por sus ex pupilos de los Vikingos de Minnesota, al aire libre en el Estado de la Universidad de Minnesota, a menos de cinco grados bajo cero, como sus Vikingos tantos años jugaron en aquella extraordinaria, para la historia de la franquicia púrpura, década de los 70s.
Por ello, me causó tanto impacto el enterarme esta mañana que, a los mismos 83 años de edad, y luego de una prolongada enfermedad, ha fallecido Enzo Bearzot.
Curiosamente fallece un 21 de diciembre, exactamente en el aniversario 42 de la muerte de Vittorio Pozzo.
Fueron 44 años los que el pueblo italiano tuvo que esperar, desde que Pozzo guiara a los azzurri a la conquista del bicampeonato en Francia ’38, para que Bearzot los llevara a reconquistar la supremacía del futbol mundial.
Pero en cierto sentido, ese título fue por muchos aspectos más meritorio. No hubo detrás un dictador ordenando “si usted no gana, que Dios lo ampare”, ni allanando el camino en base a arbitrajes amañados y permitiendo el juego sucio; hubo en cambio un sonado escándalo de apuestas que amenazó con desmantelar al equipo que, en todo caso, fue una decepción para la prensa local durante la Eurocopa de 1980, donde los italianos fueron anfitriones y tuvieron que conformarse con un cuarto lugar, quedando detrás de la desconocida Bélgica en su grupo eliminatorio, y perdiendo el tercer puesto en una prolongada tanda de penalties ante Checoslovaquia.
En medio, Italia tuvo que sufrir la devastación de una Guerra Mundial en la que estuvo del lado perdedor, la tragedia aérea de Superga en la que perdieron a la base del equipo que pudo darles la propiedad de la Copa Jules Rimet, 20 años antes de que fueran los brasileños los que finalmente la conquistaron, a costa de ellos mismos en la gran final disputada en el Estadio Azteca.
Ello sin contar con las acérrimas críticas del resto del mundo futbolístico por la creación y desarrollo del infausto sistema táctico del “catenaccio”, del cual, al paso de los años, se derivaría la inmortal frase de un igualmente célebre entrenador mexicano: “El que quiera divertirse en el futbol, mejor que se vaya al circo”.
La Italia de Bearzot calificó al mundial de España ’82, el primero en dar 24 boletos a la fase final en vez de los 16 que eran tradicionales, en el segundo lugar del Grupo 5 de la eliminatoria europea, por detrás de Yugoslavia.
Tras las críticas por ello, por convocar a Paolo Rossi pese a un año de inactividad por el escándalo de apuestas, y una primera fase mundialista que lograron librar con tres magros empates, y ni siquiera por diferencia de goles, sino por un gol más a favor que Camerún (mismo que le fue robado a los africanos en su partido ante Polonia), Bearzot fue de los primeros entrenadores en crear la figura del “silencio notocioso”, convirtiendo a la concentración de su equipo en un auténtico “bunker”, pero decidido a flotar o hundirse con sus decisiones.
Nadie daba la más mínima oportunidad a Italia en el Grupo “C” de la segunda fase, disputado en el diminuto (para las exigencias de un Mundial) Estadio de Sarriá, en Barcelona, y donde quedaron emparejados con los campeones mundiales de Argentina, dirigidos por César Luis Menotti y ya contando con Diego Maradona, y el únánime favorito para llevarse la corona, Brasil, dirigido por Telé Santana y que en la primera fase lograra tres victorias, con 10 goles a favor y sólo dos en contra.
Luego de un triunfo ante Argentina por 2-1 que ya parecía suficientemente milagroso, enfrentaron a Brasil con el hándicap de que un empate daba el pase a semifinales a los amazónicos… tal como en 1950, cuando un empate les daba la Copa del Mundo ante Uruguay.
Y como en 1950, recibiendo un gol en los instantes finales, Brasil regresó a casa con las manos vacías. Paolo Rossi anotó tres goles esa tarde para llevar a los azzurri a la semifinal, y dos más en esa instancia ante Polonia, con la que habían empatado a cero en la primera fase, para estar, contra todo pronóstico y toda lógica, en la gran final ante la República Federal de Alemania, que se había llevado la Eurocopa anterior en el propio territorio italiano, y que en la semifinal ante Francia demostró que apelaría a lo que fuera para coronarse, como la artera agresión de Harald Schumacher a Patrick Battiston dejó más que claro.
Sin embargo, una vez que Rossi abrió el camino con su sexto gol consecutivo, mismo que le dio el campeonato de goleo individual del torneo, sólo hubo un equipo en la cancha. De la mano del veterano arquero Dino Zoff, la RFA se convirtió en el primer equipo en ser dejado en cero en una final de Mundiales. Italia ganó 3-0, y conquistó así uno de los más improbables títulos mundiales en la historia.
Bearzot se retiraría de la selección tras el fracaso en la defensa de su título en México ’86. No regresó al futbol hasta 2002, cuando fue nombrado presidente del Sector Técnico de la Federación Italiana de Futbol (FIGC), cargó que dejó en 2005.
Descanse en paz.
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
NFL: Injugable…
El campo del TCF Bank Stadium, casa habitual del equipo de futbol americano de la Universidad de Minnesota, ha sido calificado de “injugable”.
Lo peor es que la declaración fue hecha por un pateador de despeje, cuyo sueldo actual, incluso con el ajuste inflacionario, sobraría para pagar el salario que, en su momento, recibía una de las líneas defensivas más poderosas en la historia de la NFL, y que no se limitó a jugar en un campo “injugable”, sino que en ese campo labró su camino para disputar cuatro Super Bowls.
Cierto, no ganaron ninguno, pero ¿a cuántos super bowls ha llegado el plantel actual?
El vetusto Estadio Metropolitano de Bloomington cerró sus puertas en 20 de diciembre de 1981, con una derrota de los Vikingos ante los Jefes de Kansas City por 10-6. Fueron 21 torneos los que los Vikingos jugaron en ese escenario, antes de emigrar en 1982 al confortable “Hubert H. Humphrey Metrodome”, un estadio con un techo inflable calificado en su momento como una pesadilla para los beisbolistas, pero un sueño para los jugadores de futbol americano.
Quienes tuvimos la oportunidad de ver partidos en el viejo estadio al aire libre, no olvidaremos aquellas escenas, con las porristas entrando al campo en trineos empujados por perros huskies, con un ataque terrestre de poder encabezado por Chuck Foreman siguiendo el bloqueo de Brent McClanahan, e incluso un QB adelantado a su tiempo, que se las arreglaba para encontrar a receptores tan espectaculares como Ahmad Rashad y Sammy White, en la persona del hoy miembro del Salón de la Fama, Fran Tarkenton.
Incluso, en ese estadio injugable, el despejador Neil Clabo llegó a integrar el segundo equipo All-Pro en 1975. ¿Tiene Kluwe alguna réplica para eso?
Carl Eller, Allan Page y Jim Marshall fueron por varios años los ejes de la línea defensiva conocida conocida como “The Purple People Eaters” (Los Caníbales Púrpura). Tanto tiempo pasaron juntos y en activo, que incluso recibieron los apodos de “Tutankamen”, “Ramsés” y “Matusalem”, respectivamente.
Marshall incluso era el poseedor del récord de partidos consecutivos para un jugador de campo que Brett Favre rompiera hace unos cuantos años. La mayoría de esos juegos fueron precisamente en el Metropolitano.
Bud Grant, el Head Coach de los Vikingos de 1967 a 1983, retiraba los calentadores de las laterales y prohibía a sus jugadores utilizar guantes. Consideraba que el clima inhóspito debía ser una ventaja para su equipo, y sus resultados así lo avalaron.
“Sabíamos que a cierta hora, la bruma de los grandes lagos subía al estadio, así que entrábamos al campo y empezábamos a invocar ‘Odín… Odín…’. Era algo que ya sorprendía y espantaba a los rivales”, comentaba Marshall, una de las más inexplicables ausencias en el Salón de la Fama de Canton, en un documental.
Pocos equipos lo tuvieron más difícil en esos años que los Carneros de Los Angeles. Cuatro veces llegaron los dirigidos por Chuck Knox a Bloomington en calidad de favoritos, y cuatro veces se fueron con las manos vacías.
Tal vez, y sólo tal vez, ese “aburguesamiento” de los Vikingos tenga algo que ver con esa maldición que parece perseguirlos, desde que Gary Anderson fallara aquel gol de campo que impidió a los Vikingos llegar al Super Bowl XXXIII cuando eran muy amplios favoritos… hace ya 12 años.
Lo peor es que la declaración fue hecha por un pateador de despeje, cuyo sueldo actual, incluso con el ajuste inflacionario, sobraría para pagar el salario que, en su momento, recibía una de las líneas defensivas más poderosas en la historia de la NFL, y que no se limitó a jugar en un campo “injugable”, sino que en ese campo labró su camino para disputar cuatro Super Bowls.
Cierto, no ganaron ninguno, pero ¿a cuántos super bowls ha llegado el plantel actual?
El vetusto Estadio Metropolitano de Bloomington cerró sus puertas en 20 de diciembre de 1981, con una derrota de los Vikingos ante los Jefes de Kansas City por 10-6. Fueron 21 torneos los que los Vikingos jugaron en ese escenario, antes de emigrar en 1982 al confortable “Hubert H. Humphrey Metrodome”, un estadio con un techo inflable calificado en su momento como una pesadilla para los beisbolistas, pero un sueño para los jugadores de futbol americano.
Quienes tuvimos la oportunidad de ver partidos en el viejo estadio al aire libre, no olvidaremos aquellas escenas, con las porristas entrando al campo en trineos empujados por perros huskies, con un ataque terrestre de poder encabezado por Chuck Foreman siguiendo el bloqueo de Brent McClanahan, e incluso un QB adelantado a su tiempo, que se las arreglaba para encontrar a receptores tan espectaculares como Ahmad Rashad y Sammy White, en la persona del hoy miembro del Salón de la Fama, Fran Tarkenton.
Incluso, en ese estadio injugable, el despejador Neil Clabo llegó a integrar el segundo equipo All-Pro en 1975. ¿Tiene Kluwe alguna réplica para eso?
Carl Eller, Allan Page y Jim Marshall fueron por varios años los ejes de la línea defensiva conocida conocida como “The Purple People Eaters” (Los Caníbales Púrpura). Tanto tiempo pasaron juntos y en activo, que incluso recibieron los apodos de “Tutankamen”, “Ramsés” y “Matusalem”, respectivamente.
Marshall incluso era el poseedor del récord de partidos consecutivos para un jugador de campo que Brett Favre rompiera hace unos cuantos años. La mayoría de esos juegos fueron precisamente en el Metropolitano.
Bud Grant, el Head Coach de los Vikingos de 1967 a 1983, retiraba los calentadores de las laterales y prohibía a sus jugadores utilizar guantes. Consideraba que el clima inhóspito debía ser una ventaja para su equipo, y sus resultados así lo avalaron.
“Sabíamos que a cierta hora, la bruma de los grandes lagos subía al estadio, así que entrábamos al campo y empezábamos a invocar ‘Odín… Odín…’. Era algo que ya sorprendía y espantaba a los rivales”, comentaba Marshall, una de las más inexplicables ausencias en el Salón de la Fama de Canton, en un documental.
Pocos equipos lo tuvieron más difícil en esos años que los Carneros de Los Angeles. Cuatro veces llegaron los dirigidos por Chuck Knox a Bloomington en calidad de favoritos, y cuatro veces se fueron con las manos vacías.
Tal vez, y sólo tal vez, ese “aburguesamiento” de los Vikingos tenga algo que ver con esa maldición que parece perseguirlos, desde que Gary Anderson fallara aquel gol de campo que impidió a los Vikingos llegar al Super Bowl XXXIII cuando eran muy amplios favoritos… hace ya 12 años.
Etiquetas:
Chris Kluwe,
deportes,
futbol americano,
Minnesota,
Vikingos
viernes, 17 de diciembre de 2010
Futbol: Reivindicación africana, desastre mexicano.
En unas cuantas horas, el club africano Tout Puissant Mazembe, de la República Democrática del Congo, estará enfrentando al poderoso Internazionale de Milán en la gran final del Campeonato Mundial de Clubes, evento que hace 10 años ocupó el lugar de la Copa Intercontinental para involucrar a los campeones de las demás confederaciones afiliadas a la FIFA, dado que este último torneo estaba reservado para los campeones de las confederaciones europea (UEFA) y Sudamericana (Conmebol).
Y quien me diga que el triunfo del conjunto congoleño sobre el Inter de Porto Alegre en la ronda semifinal, no es la mayor sorpresa en la historia de cualquiera de los dos eventos, será bienvenido a un sabroso debate.
Tras la decepcionante actuación que tuvieron las naciones del continente negro durante el reciente mundial en casa, en el que sólo Ghana logró superar la primera fase, muchos expertos de UEFA y Conmebol (y algunos de CONCACAF, por supuesto), proclamaron el inicio del declive del balompié africano. Ahora, el desempeño de este club crea esperanzas en que esta gran cantera esté de regreso y se fortalezca en los próximos años.
El T.P. Mazembe nació en 1939, cuando su país todavía era una colonia de Bélgica, bajo el nombre de Holy Georges F.C., bajo el auspicio de una orden de monjes de la órden benedictina. En 1944 fue rebautizado como Holy Paul F.C. Años después, cuando la orden religiosa dejó la administración del equipo a una firma llantera, el equipo asumió el nombre de F.C. Englebert, agregando años más tarde el término “Tout Puissant” (Todo poderoso) a su nombre.
Tras la independencia, en 1960, del entonces denominado Congo-Kinshasa (llamado así para distinguirlo del Congo-Brazzaville, que era colonia francesa), el Club Englebert empezó a reestructurarse. Durante la dictadura de Mobutu Sese Seko, quien incluso cambió la denominación del país por la de Zaire, el equipo adoptó el nombre nativo de T.P. Mazembe.
En 1974, “Los Cuervos”, mote del equipo, aportaron 7 jugadores a la selección de Zaire que fue la primera del Africa negra en calificar a una fase final de Copa del Mundo, en Alemania ’74. Antes, solo dos naciones del norte del continente había estado presentes: Egipto (Italia ’34) y Marruecos (México ’70).
El equipo nacional, bajo la dirección del técnico yugoslavo Blagoja Vidinic, tuvo una desastrosa actuación, recibiendo 16 goles en apenas tres partidos, sin lograr un tanto a favor en sus duelos ante Escocia (0-2), Yugoslavia (0-9) y Brasil (0-3). Aquel partido ante los yugoslavos igualó la marca de la mayor goleada en la historia de los mundiales en ese momento.
El contingente del Mazembe en aquel mundial incluyó al portero Mwamba Kazadi (pese a tanto cuero encajado, considerado el mejor jugador de su equipo en aquel mundial), los defensas Ilunga Mwepu, Mwanza Mukombo y Tshimen Bwanga; los mediocampistas Kamunda Tshinabu y Kafula Ngoie, y el arquero suplente Otepa Kalambay
El TP Mazembe es el tercer equipo más ganador en la historia de la Liga del Congo, y el máximo fuera de la capital del país, con un total de 10 campeonatos. Sólo dos conjuntos de Kinshasa, AS Vita Club y DC Motema Pembe, con 12 cetros cada uno, superan al conjunto de la ciudad sureña de Lubumbashi.
Los Cuervos han ganado la Copa Africana de Clubes en cuatro oportunidades divididas en dos bicampeonatos: 1967-68 y 2009-10. Ello les permitió calificar a la edición anterior del Mundial de Clubes, donde terminaron en el sexto lugar luego de perder sus dos partidos disputados: 2-0 ante el Pohang Steelers de Corea del Sur, y 3-2 ante el Auckland City F.C. de Nueva Zelanda.
Aunado a ello, el equipo protagonizó una bochornosa batalla campal en un partido de la Copa de Africa ante el club APR de Rwanda, en el Estadio Nacional de Kigali, donde dos de sus jugadores, Basisila Lusadisu y Mabi Mputu, agredieron físicamente al árbitro del encuentro. Mputu, futbolista del año para la Confederación Africana en 2009, recibió una sanción de un año que le privó de estar presente en Abu Dhabi para el torneo intercontinental.
Durante la fase de grupos del actual torneo, el club Esperance de Túnez propinó al Mazembe una goleada de 3-0 que motivó la salida del entrenador francés Diego Garzitto y la llegada del senegalés Lamine N’Diaye, un movimiento extraño, ya que históricamente los futbolistas africanos han demostrado poca disciplina ante los estrategas del propio continente, pero N’Diaye impuso el en el equipo, según explica el veterano portero actual de los rojiblancos, Muteba Kidiaba: “Nuestro entrenador cree en el trabajo duro, pues sin él el talento es inútil, y en la concentración total, pues sin ella el trabajo duro no tiene sentido”.
En la gran final de la Copa Africana de este año, el TPM cobró cumplida venganza del Esperance, vapuleándolo con un marcador global de 6-1, para luego disponer de los Tuzos del Pachuca por 2-1 en la primera etapa del actual mundial, un resultado que fue casi unánimemente calificado de “ridículo” por la prensa mexicana.
Mayor reconocimiento recibieron los centroafricanos por parte de la prensa carioca, luego de que los africanos derrotaran al Inter de Porto Alegre por 2-0 en la semifinal. Los rojiblancos de Brasil ya saben lo que es ganar este evento, el cual conquistaron en 2006 en Japón, derrotando en la gran final por 1-0 al Barcelona de España.
El Tout Puissant Mazembe ya llegó a donde ningún otro equipo no sudamericano ni europeo jamás ha llegado, superando a los representantes de naciones que destinan varias veces más recursos a su futbol, como Corea, Japón, Arabia Saudita, Emiratos Arabes, y por supuesto, México.
Claro, nuestros directivos pueden emprender medidas para que ese dinero sea mejor invertido, o, mucho más probablemente, escudarnos en esa frase que a últimas fechas ha sido casi un himno para cualquier fracaso que encaramos ante un rival inferior.
“SEGUIMOS PENSANDO QUE SOMOS MEJORES QUE…”
Y quien me diga que el triunfo del conjunto congoleño sobre el Inter de Porto Alegre en la ronda semifinal, no es la mayor sorpresa en la historia de cualquiera de los dos eventos, será bienvenido a un sabroso debate.
Tras la decepcionante actuación que tuvieron las naciones del continente negro durante el reciente mundial en casa, en el que sólo Ghana logró superar la primera fase, muchos expertos de UEFA y Conmebol (y algunos de CONCACAF, por supuesto), proclamaron el inicio del declive del balompié africano. Ahora, el desempeño de este club crea esperanzas en que esta gran cantera esté de regreso y se fortalezca en los próximos años.
El T.P. Mazembe nació en 1939, cuando su país todavía era una colonia de Bélgica, bajo el nombre de Holy Georges F.C., bajo el auspicio de una orden de monjes de la órden benedictina. En 1944 fue rebautizado como Holy Paul F.C. Años después, cuando la orden religiosa dejó la administración del equipo a una firma llantera, el equipo asumió el nombre de F.C. Englebert, agregando años más tarde el término “Tout Puissant” (Todo poderoso) a su nombre.
Tras la independencia, en 1960, del entonces denominado Congo-Kinshasa (llamado así para distinguirlo del Congo-Brazzaville, que era colonia francesa), el Club Englebert empezó a reestructurarse. Durante la dictadura de Mobutu Sese Seko, quien incluso cambió la denominación del país por la de Zaire, el equipo adoptó el nombre nativo de T.P. Mazembe.
En 1974, “Los Cuervos”, mote del equipo, aportaron 7 jugadores a la selección de Zaire que fue la primera del Africa negra en calificar a una fase final de Copa del Mundo, en Alemania ’74. Antes, solo dos naciones del norte del continente había estado presentes: Egipto (Italia ’34) y Marruecos (México ’70).
El equipo nacional, bajo la dirección del técnico yugoslavo Blagoja Vidinic, tuvo una desastrosa actuación, recibiendo 16 goles en apenas tres partidos, sin lograr un tanto a favor en sus duelos ante Escocia (0-2), Yugoslavia (0-9) y Brasil (0-3). Aquel partido ante los yugoslavos igualó la marca de la mayor goleada en la historia de los mundiales en ese momento.
El contingente del Mazembe en aquel mundial incluyó al portero Mwamba Kazadi (pese a tanto cuero encajado, considerado el mejor jugador de su equipo en aquel mundial), los defensas Ilunga Mwepu, Mwanza Mukombo y Tshimen Bwanga; los mediocampistas Kamunda Tshinabu y Kafula Ngoie, y el arquero suplente Otepa Kalambay
El TP Mazembe es el tercer equipo más ganador en la historia de la Liga del Congo, y el máximo fuera de la capital del país, con un total de 10 campeonatos. Sólo dos conjuntos de Kinshasa, AS Vita Club y DC Motema Pembe, con 12 cetros cada uno, superan al conjunto de la ciudad sureña de Lubumbashi.
Los Cuervos han ganado la Copa Africana de Clubes en cuatro oportunidades divididas en dos bicampeonatos: 1967-68 y 2009-10. Ello les permitió calificar a la edición anterior del Mundial de Clubes, donde terminaron en el sexto lugar luego de perder sus dos partidos disputados: 2-0 ante el Pohang Steelers de Corea del Sur, y 3-2 ante el Auckland City F.C. de Nueva Zelanda.
Aunado a ello, el equipo protagonizó una bochornosa batalla campal en un partido de la Copa de Africa ante el club APR de Rwanda, en el Estadio Nacional de Kigali, donde dos de sus jugadores, Basisila Lusadisu y Mabi Mputu, agredieron físicamente al árbitro del encuentro. Mputu, futbolista del año para la Confederación Africana en 2009, recibió una sanción de un año que le privó de estar presente en Abu Dhabi para el torneo intercontinental.
Durante la fase de grupos del actual torneo, el club Esperance de Túnez propinó al Mazembe una goleada de 3-0 que motivó la salida del entrenador francés Diego Garzitto y la llegada del senegalés Lamine N’Diaye, un movimiento extraño, ya que históricamente los futbolistas africanos han demostrado poca disciplina ante los estrategas del propio continente, pero N’Diaye impuso el en el equipo, según explica el veterano portero actual de los rojiblancos, Muteba Kidiaba: “Nuestro entrenador cree en el trabajo duro, pues sin él el talento es inútil, y en la concentración total, pues sin ella el trabajo duro no tiene sentido”.
En la gran final de la Copa Africana de este año, el TPM cobró cumplida venganza del Esperance, vapuleándolo con un marcador global de 6-1, para luego disponer de los Tuzos del Pachuca por 2-1 en la primera etapa del actual mundial, un resultado que fue casi unánimemente calificado de “ridículo” por la prensa mexicana.
Mayor reconocimiento recibieron los centroafricanos por parte de la prensa carioca, luego de que los africanos derrotaran al Inter de Porto Alegre por 2-0 en la semifinal. Los rojiblancos de Brasil ya saben lo que es ganar este evento, el cual conquistaron en 2006 en Japón, derrotando en la gran final por 1-0 al Barcelona de España.
El Tout Puissant Mazembe ya llegó a donde ningún otro equipo no sudamericano ni europeo jamás ha llegado, superando a los representantes de naciones que destinan varias veces más recursos a su futbol, como Corea, Japón, Arabia Saudita, Emiratos Arabes, y por supuesto, México.
Claro, nuestros directivos pueden emprender medidas para que ese dinero sea mejor invertido, o, mucho más probablemente, escudarnos en esa frase que a últimas fechas ha sido casi un himno para cualquier fracaso que encaramos ante un rival inferior.
“SEGUIMOS PENSANDO QUE SOMOS MEJORES QUE…”
Etiquetas:
deportes,
futbol,
Mazembe,
Mundial de Clubes
lunes, 13 de diciembre de 2010
NCAA: La nueva imagen del Big Ten
La más antigua de las agrupaciones existentes en la actualmente llamada “Subdivisión de Tazones” de la División I, la Conferencia de los “10 Grandes” tendrá una nueva imagen a partir de la próxima semana, en la que tendrá un total de 12 equipos con la incorporación de la Universidad de Nebraska.
La agrupación nació bajo el nombre de “Conferencia del Oeste” en 1896, con la participación de siete instituciones. Cinco de sus ellas han sido integrantes permanentes de la agrupación desde ese entonces: Illinois, Minnesota, Northwestern, Purdue y Wisconsin.
Otro más, Michigan, tuvo diversos problemas con la liga que produjeron su salida en un par de ocasiones a principios del Siglo XX, hasta retornar definitivamente en 1917.
El séptimo miembro fundador, la Universidad de Chicago, canceló su programa de futbol americano entre 1939 y 1963, militando actualmente en la División III.
Con el paso del tiempo otras instituciones se fueron incorporando: Indiana e Iowa (1900), Ohio State (1913) y Michigan State (1953). Es con la llegada de esta última institución cuando adopta la denominación como “Conferencia de los 10-Grandes”, la cual no cambió pese a que en 1990 la Universidad Estatal de Pennsylvania (Penn State) se convirtió en el onceavo afiliado.
Para su primer torneo con 12 equipos, el cual le permitirá organizar un juego de campeonato que seguramente tendrá una enorme cobertura informativa, la agrupación contará con dos divisiones.
En la división “Líderes” estarán Illinois, Indiana, Ohio State, Penn State, Purdue y Wisconsin; en el sector “Leyendas” jugarán Iowa, Michigan, Michigan State, Minnesota, Nebraska y Northwestern.
Así mismo, la conferencia ha creado 18 trofeos, cada uno de los cuales rendirá homenaje a dos figuras en la historia de la Agrupación.
TROFEO STAGG-PATERNO: Será el trofeo a que se hará acreedor el equipo vencedor del juego de campeonato, y honra las figuras del coach de la Universidad de Chicago Amos Alonzo Stagg (1892-1932) y del actual timonel de Penn State, Joe Paterno (1966 a la fecha), el máximo ganador en la historia de la Subdivisión de Tazones.
TROFEO GRANGE-GRIFFIN: Será entregado al Jugador Más Valioso de la Gran Final. Rememora a Harold “Red” Grange, back de la Universidad de Illinois (1923-25), considerado el primer superestrella del futbol americano a lo largo y ancho de los Estados Unidos, y Archie Griffin, corredor de Ohio State y a la fecha el único doble ganador del Trofeo Heisman en la historia (1972-75).
TROFEO FORD-KINNICK: Al jugador con mayor liderazgo a la largo de su carrera, en honor a Gerald Ford, Guardia de la Universidad de Michigan (1932-34) que llegó a ser Presidente de los Estados Unidos tras el escándalo “Watergate”; y Nile Kinnick, corredor de Iowa que ganó el trofeo Heisman en 1939 y falleció como piloto durante la II Guerra Mundial.
TROFEO DUNGY-THOMPSON: Se entregará a un jugador que a lo largo de su carrera se haya distinguido por su labor humanitaria fuera de los emparrillados. En honor al QB de Minnesota Tony Dungy (1973-76), primer coach de raza negra en ganar un Super Bowl, y el corredor de Indiana Anthony Thompson (1986-89), actualmente administrador en su Alma Mater y ministro religioso en Bloomington.
TROFEO GRAHAM-GEORGE al Jugador Ofensivo del Año: En honor al QB de Northwestern Otto Graham (1941-43), quien ganara 7 campeonatos en 10 temporadas en las ligas AAFC y NFL con los Cafés de Cleveland; y el corredor de Ohio State Eddie George (1992-95), ganador del Trofeo Heisman en 1995, y a la fecha el último ganador del magno galardón universitario que ha tenido una carrera estelar en la NFL.
TROFEO NAGURSKI-WOODSON al Jugador Defensivo del Año: en honor a Bronko Nagurski, tres veces All-America en la Universidad de Minnesota (1927-29) y el jugador con el dedo más grande que haya recibido un anillo de campeón de la NFL; y Charles Woodson, el primer jugador predominantemente defensivo que recibiera el Trofeo Heisman, en 1997.
TROFEO HAYES-SCHEMBECHLER al Entrenador del Año: unirá por siempre a los coaches que llevaran a su máximo esplendor la “Guerra de las 100 Yardas”, monopolizando casi absolutamente el título de la Conferencia durante dos décadas. Hayes dirigió a Ohio State durante 28 temporadas (1951-78) y todavía posee el récord de victorias en la historia de la Conferencia (205); Bo Schembechler fue su asistente antes de asumir la dirección de la Universidad de Michigan durante 21 torneos (1969-89), en los que acumuló 194 triunfos.
TROFEO THOMPSON-RANDLE EL al Novato (Freshman) del Año: loa al corredor de Minnesota Darrell Thompson (1986-89), primer Freshman que se proclamó líder corredor del Big Ten en 1986; y Antwan Randle El, actualmente receptor de los Acereros de Pittsburgh, pero que como QB de Indiana (1998-2001) fue el primer jugador en la historia de la División I de la NCAA en tener más de 40 touchdowns terrestres y lanzar más de 40 TDs aéreos.
TROFEO RIMINGTON-PACE al Liniero Ofensivo del Año: Recuerda a Dave Rimington, centro de la Universidad de Nebraska (1979-82) que en su último año ganara los trofeos Outland y Lombardi a nivel nacional; y Orlando Pace, tackle de Ohio State (1994-96) que en su último año ganó el trofeo Outland y la designación como Jugador Ofensivo del Año en la Conferencia, único jugador de línea que, hasta la fecha, ha logrado esta última designación.
TROFEO SMITH-BROWN al Liniero Defensivo del Año: En honor al ala defensivo de Michigan State Bubba Smith (1964-66), dos veces electo al primer equipo All-America (¿Recuerdan al Teniente Hightower en las películas de la saga “Loca Academia de Policía”?); y el ala defensivo de Penn State Courtney Brown (1996-99), primer ganador de un premio para su institución como miembro del Big Ten, al ganar el título de Defensivo del Año de la conferencia en 1999.
TROFEO GRIESE-BREES al Quarterback del Año: En honor a dos pasadores de Purdue, Bob Griese (1964-66), ganador de dos anillos de Super Bowl con los Delfines de Miami; y Drew Brees (1997-2000), ganador del pasado Super Bowl con los Santos de Nueva Orleans. Brees guió además a los Caldereros al Rose Bowl por primera vez desde 1967.
TROFEO AMECHE-DAYNE al Corredor del Año: Remembranza dos corredores de Wisconsin, Alan “Horse” Ameche, fullback de que ganara el Heisman en 1954 y marcara uno de los touchdowns más importantes en la historia de la NFL, el que definió el “Más Grande Partido Jamás Jugado” a favor de los Potros de Baltimore sobre los Gigantes de Nueva York en la gran final de 1958; y Ron Dayne (1996-99), también ganador del Heisman en su última temporada.
TROFEO TATUM-WOODSON al Back Defensivo del Año: En honor al recientemente fallecido cornerback de Ohio State Jack “Assassin” Tatum (1968-70), dos veces All-America y que estuvo entre los cinco finalistas por el Trofeo Heisman en 1970; y al profundo de Purdue Rod Woodson (1983-86), tres veces miembro del equipo ideal del Big Ten, y más tarde nominado a 11 Pro Bowls y ganador de dos Super Tazones en la NFL.
TROFEO BUTKUS-FITZGERALD al Linebacker del Año: Rememora a Dick Butkus, linebacker de Illinois (1962-64) que fue dos veces All-America y al que muchos todavía consideran el mejor linebacker en la historia de la NFL; y Pat Fitzgerald, apoyador de Northwestern (1993-96) que fue el primero en la historia en ganar dos veces los trofeos Chuck Bednarik y Bronko Nagurski a nivel nacional.
TROFEO RICHTER-HOWARD al Receptor del Año: Pat Richter fue receptor de Wisconsin (1960-62), All-American en su última temporada, jugó 8 años en la NFL y llegó a ser Director Atlético de su Alma Mater; Desmond Howard, receptor de la Universidad de Michigan (1989-91) fue el primer receptor abierto en ganar el Trofeo Heisman (1991), además de ser el JMV del Super Bowl XXXI con los Empacadores de Green Bay.
TROFEO KWALICK-CLARK al Ala Cerrado del Año: Kwalick, TE en Penn State (1966-68) fue dos veces All-America y tuvo una sólida carrera de 8 años con los 49ers de San Francisco en la NFL; Dallas Clark, quien jugó en la Universidad de Iowa (1999-2002) inició trayectoria como linebacker antes hacer el cambio a TE en 2001. Ha sido uno de los receptores favoritos de Peyton Manning con los Potros de Indianápolis y ya tiene un anillo de Super Bowl.
TROFEO BAKKEN-ANDERSEN al Pateador (kicker) del Año: Honra a dos pateadores escandinavos, el noruego Jim Bakken, quien jugó para Wisconsin (1959-61) y después jugó 17 temporadas en la NFL, la mayoría de ellas con los Cardenales de San Luis, retirándose, en su momento, como el cuarto mejor anotador en la historia de la liga profesional; y al danés Morten Andersen, pateador de Michigan State (1978-81) que jugara 26 años en la NFL y a la fecha todavía posee el gol de campo más largo en la historia del Big Ten (63 yardas).
TROFEO EDDLEMAN-FIELDS al Despejador (Punter) del Año: En honor a Dike Eddleman, pateador de Illinois (1946-48) que destacara no sólo por su pateo, sino que fue astro en tres deportes con su institución y fue incluso JMV del Big Ten en basquetbol; Brandon Fields, de Michigan State (2003-06) fue tres veces electo al equipo ideal de la Conferencia, y actualmente juega con los Delfines de Miami.
Debo decir que en este último trofeo me extrañó no ver el nombre de Reggie Roby, despejador de la Universidad de Iowa (1979-82), y que con su elegante estilo revolucionó la posición en la NFL como nadie, fuera de Ray Guy, lo haya hecho.
En fin, hay que reconocer que los 18 trofeos cumplen con su función de dar homenaje a figuras emanadas de las escuelas miembros del Big Ten que han dado realce al rudo deporte de las tackleadas.
¿O usted qué opina?
La agrupación nació bajo el nombre de “Conferencia del Oeste” en 1896, con la participación de siete instituciones. Cinco de sus ellas han sido integrantes permanentes de la agrupación desde ese entonces: Illinois, Minnesota, Northwestern, Purdue y Wisconsin.
Otro más, Michigan, tuvo diversos problemas con la liga que produjeron su salida en un par de ocasiones a principios del Siglo XX, hasta retornar definitivamente en 1917.
El séptimo miembro fundador, la Universidad de Chicago, canceló su programa de futbol americano entre 1939 y 1963, militando actualmente en la División III.
Con el paso del tiempo otras instituciones se fueron incorporando: Indiana e Iowa (1900), Ohio State (1913) y Michigan State (1953). Es con la llegada de esta última institución cuando adopta la denominación como “Conferencia de los 10-Grandes”, la cual no cambió pese a que en 1990 la Universidad Estatal de Pennsylvania (Penn State) se convirtió en el onceavo afiliado.
Para su primer torneo con 12 equipos, el cual le permitirá organizar un juego de campeonato que seguramente tendrá una enorme cobertura informativa, la agrupación contará con dos divisiones.
En la división “Líderes” estarán Illinois, Indiana, Ohio State, Penn State, Purdue y Wisconsin; en el sector “Leyendas” jugarán Iowa, Michigan, Michigan State, Minnesota, Nebraska y Northwestern.
Así mismo, la conferencia ha creado 18 trofeos, cada uno de los cuales rendirá homenaje a dos figuras en la historia de la Agrupación.
TROFEO STAGG-PATERNO: Será el trofeo a que se hará acreedor el equipo vencedor del juego de campeonato, y honra las figuras del coach de la Universidad de Chicago Amos Alonzo Stagg (1892-1932) y del actual timonel de Penn State, Joe Paterno (1966 a la fecha), el máximo ganador en la historia de la Subdivisión de Tazones.
TROFEO GRANGE-GRIFFIN: Será entregado al Jugador Más Valioso de la Gran Final. Rememora a Harold “Red” Grange, back de la Universidad de Illinois (1923-25), considerado el primer superestrella del futbol americano a lo largo y ancho de los Estados Unidos, y Archie Griffin, corredor de Ohio State y a la fecha el único doble ganador del Trofeo Heisman en la historia (1972-75).
TROFEO FORD-KINNICK: Al jugador con mayor liderazgo a la largo de su carrera, en honor a Gerald Ford, Guardia de la Universidad de Michigan (1932-34) que llegó a ser Presidente de los Estados Unidos tras el escándalo “Watergate”; y Nile Kinnick, corredor de Iowa que ganó el trofeo Heisman en 1939 y falleció como piloto durante la II Guerra Mundial.
TROFEO DUNGY-THOMPSON: Se entregará a un jugador que a lo largo de su carrera se haya distinguido por su labor humanitaria fuera de los emparrillados. En honor al QB de Minnesota Tony Dungy (1973-76), primer coach de raza negra en ganar un Super Bowl, y el corredor de Indiana Anthony Thompson (1986-89), actualmente administrador en su Alma Mater y ministro religioso en Bloomington.
TROFEO GRAHAM-GEORGE al Jugador Ofensivo del Año: En honor al QB de Northwestern Otto Graham (1941-43), quien ganara 7 campeonatos en 10 temporadas en las ligas AAFC y NFL con los Cafés de Cleveland; y el corredor de Ohio State Eddie George (1992-95), ganador del Trofeo Heisman en 1995, y a la fecha el último ganador del magno galardón universitario que ha tenido una carrera estelar en la NFL.
TROFEO NAGURSKI-WOODSON al Jugador Defensivo del Año: en honor a Bronko Nagurski, tres veces All-America en la Universidad de Minnesota (1927-29) y el jugador con el dedo más grande que haya recibido un anillo de campeón de la NFL; y Charles Woodson, el primer jugador predominantemente defensivo que recibiera el Trofeo Heisman, en 1997.
TROFEO HAYES-SCHEMBECHLER al Entrenador del Año: unirá por siempre a los coaches que llevaran a su máximo esplendor la “Guerra de las 100 Yardas”, monopolizando casi absolutamente el título de la Conferencia durante dos décadas. Hayes dirigió a Ohio State durante 28 temporadas (1951-78) y todavía posee el récord de victorias en la historia de la Conferencia (205); Bo Schembechler fue su asistente antes de asumir la dirección de la Universidad de Michigan durante 21 torneos (1969-89), en los que acumuló 194 triunfos.
TROFEO THOMPSON-RANDLE EL al Novato (Freshman) del Año: loa al corredor de Minnesota Darrell Thompson (1986-89), primer Freshman que se proclamó líder corredor del Big Ten en 1986; y Antwan Randle El, actualmente receptor de los Acereros de Pittsburgh, pero que como QB de Indiana (1998-2001) fue el primer jugador en la historia de la División I de la NCAA en tener más de 40 touchdowns terrestres y lanzar más de 40 TDs aéreos.
TROFEO RIMINGTON-PACE al Liniero Ofensivo del Año: Recuerda a Dave Rimington, centro de la Universidad de Nebraska (1979-82) que en su último año ganara los trofeos Outland y Lombardi a nivel nacional; y Orlando Pace, tackle de Ohio State (1994-96) que en su último año ganó el trofeo Outland y la designación como Jugador Ofensivo del Año en la Conferencia, único jugador de línea que, hasta la fecha, ha logrado esta última designación.
TROFEO SMITH-BROWN al Liniero Defensivo del Año: En honor al ala defensivo de Michigan State Bubba Smith (1964-66), dos veces electo al primer equipo All-America (¿Recuerdan al Teniente Hightower en las películas de la saga “Loca Academia de Policía”?); y el ala defensivo de Penn State Courtney Brown (1996-99), primer ganador de un premio para su institución como miembro del Big Ten, al ganar el título de Defensivo del Año de la conferencia en 1999.
TROFEO GRIESE-BREES al Quarterback del Año: En honor a dos pasadores de Purdue, Bob Griese (1964-66), ganador de dos anillos de Super Bowl con los Delfines de Miami; y Drew Brees (1997-2000), ganador del pasado Super Bowl con los Santos de Nueva Orleans. Brees guió además a los Caldereros al Rose Bowl por primera vez desde 1967.
TROFEO AMECHE-DAYNE al Corredor del Año: Remembranza dos corredores de Wisconsin, Alan “Horse” Ameche, fullback de que ganara el Heisman en 1954 y marcara uno de los touchdowns más importantes en la historia de la NFL, el que definió el “Más Grande Partido Jamás Jugado” a favor de los Potros de Baltimore sobre los Gigantes de Nueva York en la gran final de 1958; y Ron Dayne (1996-99), también ganador del Heisman en su última temporada.
TROFEO TATUM-WOODSON al Back Defensivo del Año: En honor al recientemente fallecido cornerback de Ohio State Jack “Assassin” Tatum (1968-70), dos veces All-America y que estuvo entre los cinco finalistas por el Trofeo Heisman en 1970; y al profundo de Purdue Rod Woodson (1983-86), tres veces miembro del equipo ideal del Big Ten, y más tarde nominado a 11 Pro Bowls y ganador de dos Super Tazones en la NFL.
TROFEO BUTKUS-FITZGERALD al Linebacker del Año: Rememora a Dick Butkus, linebacker de Illinois (1962-64) que fue dos veces All-America y al que muchos todavía consideran el mejor linebacker en la historia de la NFL; y Pat Fitzgerald, apoyador de Northwestern (1993-96) que fue el primero en la historia en ganar dos veces los trofeos Chuck Bednarik y Bronko Nagurski a nivel nacional.
TROFEO RICHTER-HOWARD al Receptor del Año: Pat Richter fue receptor de Wisconsin (1960-62), All-American en su última temporada, jugó 8 años en la NFL y llegó a ser Director Atlético de su Alma Mater; Desmond Howard, receptor de la Universidad de Michigan (1989-91) fue el primer receptor abierto en ganar el Trofeo Heisman (1991), además de ser el JMV del Super Bowl XXXI con los Empacadores de Green Bay.
TROFEO KWALICK-CLARK al Ala Cerrado del Año: Kwalick, TE en Penn State (1966-68) fue dos veces All-America y tuvo una sólida carrera de 8 años con los 49ers de San Francisco en la NFL; Dallas Clark, quien jugó en la Universidad de Iowa (1999-2002) inició trayectoria como linebacker antes hacer el cambio a TE en 2001. Ha sido uno de los receptores favoritos de Peyton Manning con los Potros de Indianápolis y ya tiene un anillo de Super Bowl.
TROFEO BAKKEN-ANDERSEN al Pateador (kicker) del Año: Honra a dos pateadores escandinavos, el noruego Jim Bakken, quien jugó para Wisconsin (1959-61) y después jugó 17 temporadas en la NFL, la mayoría de ellas con los Cardenales de San Luis, retirándose, en su momento, como el cuarto mejor anotador en la historia de la liga profesional; y al danés Morten Andersen, pateador de Michigan State (1978-81) que jugara 26 años en la NFL y a la fecha todavía posee el gol de campo más largo en la historia del Big Ten (63 yardas).
TROFEO EDDLEMAN-FIELDS al Despejador (Punter) del Año: En honor a Dike Eddleman, pateador de Illinois (1946-48) que destacara no sólo por su pateo, sino que fue astro en tres deportes con su institución y fue incluso JMV del Big Ten en basquetbol; Brandon Fields, de Michigan State (2003-06) fue tres veces electo al equipo ideal de la Conferencia, y actualmente juega con los Delfines de Miami.
Debo decir que en este último trofeo me extrañó no ver el nombre de Reggie Roby, despejador de la Universidad de Iowa (1979-82), y que con su elegante estilo revolucionó la posición en la NFL como nadie, fuera de Ray Guy, lo haya hecho.
En fin, hay que reconocer que los 18 trofeos cumplen con su función de dar homenaje a figuras emanadas de las escuelas miembros del Big Ten que han dado realce al rudo deporte de las tackleadas.
¿O usted qué opina?
Etiquetas:
10-Grandes,
Big Ten,
deportes,
futbol americano,
realineación
domingo, 12 de diciembre de 2010
Olímpicos: Las Razones del 2008
Me gustaría pensar que, por lo menos, el señor Jacques Rogge se tomó la molestia de viajar a Oslo, Noruega, para la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz 2010. Es lo menos que podría hacer después de que el Gobierno de la República Popular de China pusiera tan en evidencia la falsedad de las razones por las que, supuestamente, fue conferida a esa nación la sede de los Juegos Olímpicos del 2008 a la Ciudad de Beijing.
Su presencia sería demasiado reconocible como para que ningún medio informativo, hasta el momento, la haya comentado.
Muchos luchadores por la independencia del Tibet lo advirtieron desde mucho antes del día de la votación para otorgar esos juegos, efectuada el 13 de julio de 2001 en Moscú: el gobierno chino no tenía la menor intención de cambiar sus actitudes para con el resto del mundo, sus promesas de apertura al mundo eran totalmente huecas.
Los jefes de misión de la candidatura ofrecieron que los juegos podrían llevar a progresos en materia de derechos humanos y otras cuestiones. Como buenos políticos, no nos dijeron mentiras. Sólo verdades a medias.
La actitud que han asumido respecto al ganador del Premio Nobel, Liu Xiaobo, ha confirmado lo que ellos mismos dijeron en alguna fase de ese proceso: “Los Derechos Humanos en China son diferentes a los del resto del mundo”.
China recibió la sede apenas en la segunda ronda de votaciones, dejando atrás las candidaturas de Osaka (Japón), Estambul (Turquía), París (Francia) y Toronto (Canadá).
Amnistía Internacional lo confirmó en un análisis presentado a menos de 10 días de la ceremonia inaugural: “Las autoridades chinas han roto su promesa de mejorar la situación de los derechos humanos en el país y traicionado los valores fundamentales del olimpismo. No existe ningún progreso para cumplir estas promesas, sólo se ha continuado el deterioro. A menos que las autoridades hagan un drástico cambio de dirección, el legado de la Olimpíada de Beijing no será positivo para los derechos humanos en China”.
Particularmente me ofendió la declaración de la cancillería de aquel país, Jiang Yu, cuando declaró, después de calificar la ceremonia como “una farsa política”, que “no representa el deseo de la mayoría de las personas del mundo, especialmente de los países en vías de desarrollo”. Fue esta declaración la que me motivó a escribir esto.
¿A qué horas el gobierno Hu Jintao nos preguntó a los países en vías de desarrollo nuestra opinión? Si no les importan las opiniones de su propio pueblo, ¿pueden tener la desfachatez de decir que representan mi opinión y la suya, amable lector?
Podrá usted estar de acuerdo con ellos, y está usted en todo su derecho, pero, ¿realmente usted cree que mantienen encarcelado a Liu Xiaobo, y en arresto domiciliario a su esposa, porque USTED así lo exige?
Claro, a lo mejor China frena sus exportaciones de fayuca a nuestro país, o peor aún, exigen sus derechos de pago de regalías por nuestro propio himno nacional o por nuestra imaginería de la Virgen de Guadalupe, que en algún momento reclamaron como propias, pero ni me pueden impedir cantar mi himno ni me pueden cobrar por mi devoción guadalupana. Ni a mí, ni a usted, ni a ningún mexicano con un orgullo tan legítimo de ser mexicano como el que ellos tienen, muy respetable por cierto, de ser chinos.
Pero ¿realmente una cúpula puede determinar qué debe pensar un chino, o más aun, que es ser un chino y qué no?
Para echarle tierra al asunto. China creo su premio “Confucio” y se lo otorgó al presidente de Taiwán, quien dijo “gracias, pero no, gracias”. ¿Acaso nadie les ha dicho que lo primero que Taiwán exige, es su reconocimiento como una nación independiente por parte de la China Continental? ¿Por qué cree usted que Taiwán no desfila con su lábaro patrio en las olimpíadas? Por esto.
Tal vez no estaba tan mal aquella señorita panameña cuando dijo que Confucio había sido el creador de la confusión… aunque más bien creo que es el gobierno chino el que está demostrando eso, no Confucio.
No nos engañe usted, señor Rogge: el otorgar la sede de los Juegos Olímpicos del 2008 a la ciudad de Beijing obedeció a tres factores fundamentales, el económico, el financiero y el monetario. No nos venda la idea de que hubo factores deportivos (si bien no se puede negar el poderío deportivo de ese país) involucrados en ese proceso.
Esa silla vacía en Oslo, primera vez que esto sucede desde 1936, cuando otro autócrata (Adolfo Hitler) impidió la presencia de otro disidente “criminal” (Carl von Ossietzky), debería tener un significado particularmente especial para usted, señor Rogge.
Esperemos que la conclusión no sea la misma que hace 74 años, pero el bien del mundo entero.
Su presencia sería demasiado reconocible como para que ningún medio informativo, hasta el momento, la haya comentado.
Muchos luchadores por la independencia del Tibet lo advirtieron desde mucho antes del día de la votación para otorgar esos juegos, efectuada el 13 de julio de 2001 en Moscú: el gobierno chino no tenía la menor intención de cambiar sus actitudes para con el resto del mundo, sus promesas de apertura al mundo eran totalmente huecas.
Los jefes de misión de la candidatura ofrecieron que los juegos podrían llevar a progresos en materia de derechos humanos y otras cuestiones. Como buenos políticos, no nos dijeron mentiras. Sólo verdades a medias.
La actitud que han asumido respecto al ganador del Premio Nobel, Liu Xiaobo, ha confirmado lo que ellos mismos dijeron en alguna fase de ese proceso: “Los Derechos Humanos en China son diferentes a los del resto del mundo”.
China recibió la sede apenas en la segunda ronda de votaciones, dejando atrás las candidaturas de Osaka (Japón), Estambul (Turquía), París (Francia) y Toronto (Canadá).
Amnistía Internacional lo confirmó en un análisis presentado a menos de 10 días de la ceremonia inaugural: “Las autoridades chinas han roto su promesa de mejorar la situación de los derechos humanos en el país y traicionado los valores fundamentales del olimpismo. No existe ningún progreso para cumplir estas promesas, sólo se ha continuado el deterioro. A menos que las autoridades hagan un drástico cambio de dirección, el legado de la Olimpíada de Beijing no será positivo para los derechos humanos en China”.
Particularmente me ofendió la declaración de la cancillería de aquel país, Jiang Yu, cuando declaró, después de calificar la ceremonia como “una farsa política”, que “no representa el deseo de la mayoría de las personas del mundo, especialmente de los países en vías de desarrollo”. Fue esta declaración la que me motivó a escribir esto.
¿A qué horas el gobierno Hu Jintao nos preguntó a los países en vías de desarrollo nuestra opinión? Si no les importan las opiniones de su propio pueblo, ¿pueden tener la desfachatez de decir que representan mi opinión y la suya, amable lector?
Podrá usted estar de acuerdo con ellos, y está usted en todo su derecho, pero, ¿realmente usted cree que mantienen encarcelado a Liu Xiaobo, y en arresto domiciliario a su esposa, porque USTED así lo exige?
Claro, a lo mejor China frena sus exportaciones de fayuca a nuestro país, o peor aún, exigen sus derechos de pago de regalías por nuestro propio himno nacional o por nuestra imaginería de la Virgen de Guadalupe, que en algún momento reclamaron como propias, pero ni me pueden impedir cantar mi himno ni me pueden cobrar por mi devoción guadalupana. Ni a mí, ni a usted, ni a ningún mexicano con un orgullo tan legítimo de ser mexicano como el que ellos tienen, muy respetable por cierto, de ser chinos.
Pero ¿realmente una cúpula puede determinar qué debe pensar un chino, o más aun, que es ser un chino y qué no?
Para echarle tierra al asunto. China creo su premio “Confucio” y se lo otorgó al presidente de Taiwán, quien dijo “gracias, pero no, gracias”. ¿Acaso nadie les ha dicho que lo primero que Taiwán exige, es su reconocimiento como una nación independiente por parte de la China Continental? ¿Por qué cree usted que Taiwán no desfila con su lábaro patrio en las olimpíadas? Por esto.
Tal vez no estaba tan mal aquella señorita panameña cuando dijo que Confucio había sido el creador de la confusión… aunque más bien creo que es el gobierno chino el que está demostrando eso, no Confucio.
No nos engañe usted, señor Rogge: el otorgar la sede de los Juegos Olímpicos del 2008 a la ciudad de Beijing obedeció a tres factores fundamentales, el económico, el financiero y el monetario. No nos venda la idea de que hubo factores deportivos (si bien no se puede negar el poderío deportivo de ese país) involucrados en ese proceso.
Esa silla vacía en Oslo, primera vez que esto sucede desde 1936, cuando otro autócrata (Adolfo Hitler) impidió la presencia de otro disidente “criminal” (Carl von Ossietzky), debería tener un significado particularmente especial para usted, señor Rogge.
Esperemos que la conclusión no sea la misma que hace 74 años, pero el bien del mundo entero.
Etiquetas:
Beijing 2008,
deportes,
Jacques Rogge,
Liu Xiaobo,
Nobel de la Paz,
olímpicos
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Luge: 100 victorias os contemplan
Dentro del mundo del deporte siempre existe algo más allá de la victoria, más allá del campeonato, más allá del dominio, que llama la atención de las instituciones deportivas para buscar la trascendencia: la “dinastía”.
Actualmente, en pocos lugares puede hablarse de un dominio tan apabullante y definitivo como el del luge femenil alemán.
Cierto, no somos un país muy interesado en los deportes invernales, nuestro propio clima no nos lo permite, pero ¡caray! Hay disciplinas en las que podríamos trascender y crear escuela, y por nuestra sacrosanta “grilla” hemos pasado de largo esas oportunidades.
Cada cuatro años, durante la olimpiada de invierno, tal vez le haya llamado la atención el evento del luge, ese pequeño trineo sobre el cual se deslizan uno o dos atletas, sin mayor protección que un casco y un entallado traje de neopreno, en aras de la bendita “aerodinámica” para alcanzar la mayor velocidad posible.
En las dos últimas citas olímpicas (Turín 2006 y Vancouver 2010), la disciplina logró mayor resonancia por sus espectaculares y en ocasiones mortales accidentes, que por sus propios resultados. Sin embargo, este deporte, por fortuna, nos ha brindado las emociones y dramatismo propias de cualquier disciplina competitiva. Es de las pocas disciplinas deportivas en donde ha sido necesario llevar los cronometrajes hasta las milésimas de segundo para dirimir los vencedores.
En la rama varonil, fue famosa durante años la rivalidad entre el alemán Georg Hackl y el italiano Armin Zoeggeler; en la rama femenil, la actual vencedora del Campeonato Muindial es la estadounidense Erin Hamlin, pero cuando se trata de la Copa del Mundo… ni hablar, nadie ha logrado desplazar, en los últimos 13 años, a las competidoras alemanas.
El pasado 5 de diciembre, sobre la pista de Winterberg, la actual campeona olímpica, Tatjana Hüfner, se llevó el triunfo con un crono acumulado de 1:54.699, superando por 614 milésimas a su compatriota Natalie Geisenberger.
Lo extraordinario, es que esta ha sido la victoria número 100 de manera consecutiva para las alemanas en eventos de la Copa del Mundo, algo así como la “temporada de liga” que año con año reúne a los mejores exponentes del deporte. La edición 2010-11 consiste de 9 eventos.
La Copa Mundial de Luge se disputa desde la temporada 1977-78, y desde un principio incluyó el singles femenil. La primera edición fue dominada por las alemanas occidentales (porque el país aun estaba dividido) Regina König y Andrea Fendt.
Luego de tres años de dominio de la austríaca Angelika Schafferer, las luguistas de la RDA hicieron su espectacular aparición en el panorama, encabezadas por Ute Weiss, Steffi Martin y Bettina y Cerstin Schmidt. A diferencia de las atletas y nadadoras de la época, en apariencia al menos, las competidoras de luge de la Alemania Oriental tuvieron un mejor historial en materia de dopaje, y varias de ellas efectuaron con éxito la transición para representar a la Alemania Reunificada a partir de la temporada 1989-90.
El primer equipo quedó integrado por las representantes de la RDA, Susi Erdmann y Gabrielle Kohlisch, y de la RFA, Jana Bode.
En 1997-98, la italiana Gerda Weissensteiner se convirtió en la última mujer no alemana en ganar la Copa del Mundo, y de hecho la última en ganarles un evento de la misma. Tan apabullante se volvería el dominio germano, que Gerda decidió efectuar el cambio al bobsled en 1982.
Sylke Otto, Silke Kraushaar y Barbara Niedernhuber se encargaron de extender el dominio alemán durante los siguientes siete años. La austríaca Angelika Neuner sería la última competidora no germana hasta la fecha en alcanzar un “lugar de pódium” en la Copa, al clasificarse tercera en la temporada 2000-01. De ahí en adelante, los tres primeros lugares.
Aquel brillante equipo alemán fue remplazado por Tatjana Hüfner, Natalie Geisenberger y Anke Wischnewski, quienes mantienen el dominio abrumador de su país en la disciplina.
Y aunque atletas como la norteamericana Hamlin o la canadiense Alex Gough buscan poner fin al monopolio teutón, la verdad es que, al parecer, se requerirán aún mayores esfuerzos para lograrlo.
Actualmente, en pocos lugares puede hablarse de un dominio tan apabullante y definitivo como el del luge femenil alemán.
Cierto, no somos un país muy interesado en los deportes invernales, nuestro propio clima no nos lo permite, pero ¡caray! Hay disciplinas en las que podríamos trascender y crear escuela, y por nuestra sacrosanta “grilla” hemos pasado de largo esas oportunidades.
Cada cuatro años, durante la olimpiada de invierno, tal vez le haya llamado la atención el evento del luge, ese pequeño trineo sobre el cual se deslizan uno o dos atletas, sin mayor protección que un casco y un entallado traje de neopreno, en aras de la bendita “aerodinámica” para alcanzar la mayor velocidad posible.
En las dos últimas citas olímpicas (Turín 2006 y Vancouver 2010), la disciplina logró mayor resonancia por sus espectaculares y en ocasiones mortales accidentes, que por sus propios resultados. Sin embargo, este deporte, por fortuna, nos ha brindado las emociones y dramatismo propias de cualquier disciplina competitiva. Es de las pocas disciplinas deportivas en donde ha sido necesario llevar los cronometrajes hasta las milésimas de segundo para dirimir los vencedores.
En la rama varonil, fue famosa durante años la rivalidad entre el alemán Georg Hackl y el italiano Armin Zoeggeler; en la rama femenil, la actual vencedora del Campeonato Muindial es la estadounidense Erin Hamlin, pero cuando se trata de la Copa del Mundo… ni hablar, nadie ha logrado desplazar, en los últimos 13 años, a las competidoras alemanas.
El pasado 5 de diciembre, sobre la pista de Winterberg, la actual campeona olímpica, Tatjana Hüfner, se llevó el triunfo con un crono acumulado de 1:54.699, superando por 614 milésimas a su compatriota Natalie Geisenberger.
Lo extraordinario, es que esta ha sido la victoria número 100 de manera consecutiva para las alemanas en eventos de la Copa del Mundo, algo así como la “temporada de liga” que año con año reúne a los mejores exponentes del deporte. La edición 2010-11 consiste de 9 eventos.
La Copa Mundial de Luge se disputa desde la temporada 1977-78, y desde un principio incluyó el singles femenil. La primera edición fue dominada por las alemanas occidentales (porque el país aun estaba dividido) Regina König y Andrea Fendt.
Luego de tres años de dominio de la austríaca Angelika Schafferer, las luguistas de la RDA hicieron su espectacular aparición en el panorama, encabezadas por Ute Weiss, Steffi Martin y Bettina y Cerstin Schmidt. A diferencia de las atletas y nadadoras de la época, en apariencia al menos, las competidoras de luge de la Alemania Oriental tuvieron un mejor historial en materia de dopaje, y varias de ellas efectuaron con éxito la transición para representar a la Alemania Reunificada a partir de la temporada 1989-90.
El primer equipo quedó integrado por las representantes de la RDA, Susi Erdmann y Gabrielle Kohlisch, y de la RFA, Jana Bode.
En 1997-98, la italiana Gerda Weissensteiner se convirtió en la última mujer no alemana en ganar la Copa del Mundo, y de hecho la última en ganarles un evento de la misma. Tan apabullante se volvería el dominio germano, que Gerda decidió efectuar el cambio al bobsled en 1982.
Sylke Otto, Silke Kraushaar y Barbara Niedernhuber se encargaron de extender el dominio alemán durante los siguientes siete años. La austríaca Angelika Neuner sería la última competidora no germana hasta la fecha en alcanzar un “lugar de pódium” en la Copa, al clasificarse tercera en la temporada 2000-01. De ahí en adelante, los tres primeros lugares.
Aquel brillante equipo alemán fue remplazado por Tatjana Hüfner, Natalie Geisenberger y Anke Wischnewski, quienes mantienen el dominio abrumador de su país en la disciplina.
Y aunque atletas como la norteamericana Hamlin o la canadiense Alex Gough buscan poner fin al monopolio teutón, la verdad es que, al parecer, se requerirán aún mayores esfuerzos para lograrlo.
martes, 7 de diciembre de 2010
Futbol Americano: Se apagaron las luces, se acabó la fiesta…
Los aficionados jóvenes de los Vaqueros de Dallas, sin duda alguna recuerdan la figura de Troy Aikman; los un poco más crecidos, de seguro recuerdan al original “Capitán Regreso”, Roger Staubach. Aquellos que ha tenido la fortuna de seguir al “Equipo de América” desde su nacimiento mismo, sin lugar a dudas deben de recordar la figura de “Dandy” Don Meredith y su inconfundible número 17.
Pocos son los jugadores que pueden presumir el haber jugado toda su carrera en el futbol americano cerca de casa, como Meredith, quien jugó desde High School en Dallas, y a nivel colegial jugó con los Mustangs de la Universidad Metodista del Sur (SMU), donde alcanzó la nominación All-America dos años consecutivos (1958-59).
Fue tomado en la tercera ronda del draft de 1960 por los Osos de Chicago, al igual que por los Texanos de Dallas de la recién formada AFL. Eventualmente, los Osos lo negociaron a la franquicia de expansión de los Vaqueros de Dallas.
Luego de tres temporadas como suplente de Eddie LeBaron, en 1963 el coach Tom Landry finalmente le dio la titularidad como mariscal de campo del equipo de la “Estrella Solitaria”, al cual guía a sus primeras temporadas ganadoras e incluso a la antesala misma de los dos primeros Super Bowls.
Aquellos dos partidos de campeonato de la NFC pasaron a la historia. El primero, celebrado en el Cotton Bowl de Dallas, fue una tremenda batalla ofensiva que los Empacadores de Green Bay se llevaron por 34-27; el segundo, disputado entre los mismos equipos, fue el memorable “Ice Bowl” (el Tazón del Hielo), disputado a una temperatura en el orden de los 40 grados centígrados bajo cero (más de 10 grados por debajo de la Olimpíada de Invierno más gélida de toda la historia) en Lambeau Field, y donde a 5 segundos del final Bart Starr logró el touchdown con el que los Packers volvieron a imponerse, 21-17.
Luego de perder la semifinal de conferencia del año siguiente ante los Cafés de Cleveland (20-31), Meredith anunció sorpresivamente su retiro para dejar las riendas en manos de un joven pasador de la Universidad de California llamado Craig Morton, en tanto Roger Staubach cumplía su cuarto de cinco años de servicio militar obligatorio en la Marina, antes de convertirse en una leyenda con los Vaqueros.
Meredith llegó en 1970 al equipo de transmisiones de la cadena ABC para los partidos de lunes por la noche, donde hizo equipo con el serio Howard Cossell y el analista Frank Gifford (quien jugó toda su carrera con los Gigantes de Nueva York). Meredith se convirtió en la parte amena e irreverente de un elenco que se hizo clásico en la televisión estadounidense.
Para cuando los partidos se definían, Meredith hizo famosa una estrofa tomada de una canción de su amigo Willie Nelson, un reconocido cantante de música country: “Apaguen las luces, se acabó la fiesta”.
Su última transmisión fue con motivo del Super Bowl XIX (San Francisco 38, Miami 16), que fue por cierto el primer Súper Tazón que ABC transmitiera.
En 1976 fue el segundo inducido al anillo de honor del hoy desaparecido Texas Stadium (después del corredor Don Perkins), y en 2007 el Salón de la Fama del Futbol Profesional le otorgó el trofeo “Pete Rozelle” por su trayectoria informativa.
Apenas antier, “Dandy Don” Meredith falleció víctima de un derrame cerebral en Santa Fe, Nuevo México, donde vivió los últimos 25 años en compañía de su tercera esposa. Descanse en paz.
Pocos son los jugadores que pueden presumir el haber jugado toda su carrera en el futbol americano cerca de casa, como Meredith, quien jugó desde High School en Dallas, y a nivel colegial jugó con los Mustangs de la Universidad Metodista del Sur (SMU), donde alcanzó la nominación All-America dos años consecutivos (1958-59).
Fue tomado en la tercera ronda del draft de 1960 por los Osos de Chicago, al igual que por los Texanos de Dallas de la recién formada AFL. Eventualmente, los Osos lo negociaron a la franquicia de expansión de los Vaqueros de Dallas.
Luego de tres temporadas como suplente de Eddie LeBaron, en 1963 el coach Tom Landry finalmente le dio la titularidad como mariscal de campo del equipo de la “Estrella Solitaria”, al cual guía a sus primeras temporadas ganadoras e incluso a la antesala misma de los dos primeros Super Bowls.
Aquellos dos partidos de campeonato de la NFC pasaron a la historia. El primero, celebrado en el Cotton Bowl de Dallas, fue una tremenda batalla ofensiva que los Empacadores de Green Bay se llevaron por 34-27; el segundo, disputado entre los mismos equipos, fue el memorable “Ice Bowl” (el Tazón del Hielo), disputado a una temperatura en el orden de los 40 grados centígrados bajo cero (más de 10 grados por debajo de la Olimpíada de Invierno más gélida de toda la historia) en Lambeau Field, y donde a 5 segundos del final Bart Starr logró el touchdown con el que los Packers volvieron a imponerse, 21-17.
Luego de perder la semifinal de conferencia del año siguiente ante los Cafés de Cleveland (20-31), Meredith anunció sorpresivamente su retiro para dejar las riendas en manos de un joven pasador de la Universidad de California llamado Craig Morton, en tanto Roger Staubach cumplía su cuarto de cinco años de servicio militar obligatorio en la Marina, antes de convertirse en una leyenda con los Vaqueros.
Meredith llegó en 1970 al equipo de transmisiones de la cadena ABC para los partidos de lunes por la noche, donde hizo equipo con el serio Howard Cossell y el analista Frank Gifford (quien jugó toda su carrera con los Gigantes de Nueva York). Meredith se convirtió en la parte amena e irreverente de un elenco que se hizo clásico en la televisión estadounidense.
Para cuando los partidos se definían, Meredith hizo famosa una estrofa tomada de una canción de su amigo Willie Nelson, un reconocido cantante de música country: “Apaguen las luces, se acabó la fiesta”.
Su última transmisión fue con motivo del Super Bowl XIX (San Francisco 38, Miami 16), que fue por cierto el primer Súper Tazón que ABC transmitiera.
En 1976 fue el segundo inducido al anillo de honor del hoy desaparecido Texas Stadium (después del corredor Don Perkins), y en 2007 el Salón de la Fama del Futbol Profesional le otorgó el trofeo “Pete Rozelle” por su trayectoria informativa.
Apenas antier, “Dandy Don” Meredith falleció víctima de un derrame cerebral en Santa Fe, Nuevo México, donde vivió los últimos 25 años en compañía de su tercera esposa. Descanse en paz.
Etiquetas:
deportes,
Don Meredith,
futbol americano,
NFL,
Vaqueros de Dallas
lunes, 6 de diciembre de 2010
NCAA: Oficial, Auburn y Oregon van por el campeonato
Rara es la vez que el Bowl Championship Series (BCS) tiene la fortuna de que exactamente dos equipos dentro de las seis conferencias que la integran terminen el torneo con marca perfecta. 2010 es uno de esos extraños casos, el cual sin duda le facilita la vida enormemente.
Cierto, un Oregon contra Auburn no tiene el impacto publicitario que tendría un USC contra Alabama, pero en términos de merecimientos durante el 2010, no se podía solicitar un mejor juego de campeonato.
Los Tigres de Auburn tienen un solo campeonato nacional reconocido en su historia, en 1957, bajo la dirección del coach Ralph “Shug” Jordan. Recibieron también alguna consideración en 1913, entre ellas la del exigente Reporte Billingsley, cuando eran dirigidos por “Iron Mike” Donahue, pero ese año la gran mayoría de los votos fueron para la Universidad de Harvard.
Ha sido en los últimos 30 años, a partir de que Pat Dye toma las riendas del equipo, entre 1981 y 1992, que Auburn se ha consolidado como un invitado consistente en el Top-25, y un reconocido proveedor de corredores a la NFL, como Brandon Jacobs, Rudi Johnson, Joe Cribbs, Lionel “Little Train” James; y por supuesto, no podíamos olvidar a uno de los dos ganadores del trofeo Heisman con que Auburn ha contado en su historia, el incomparable Bo Jackson (1985), una figura al que una lesión de cadera le impidió dejar marcas increíbles tanto en el futbol americano como en el beisbol. El otro ganador del Heisman fue el QB Pat Sullivan en 1971.
Por supuesto, tampoco podemos olvidar al extraordinario backfield de los Tigres en 2004, cuyos integrantes siguen actualmente en la NFL, y fueron los tres tomados en la primera ronda del draft: el QB Jason Campbell (Oakland) y los corredores Ronnie Brown (Miami) y Carnell “Cadillac” Williams (Tampa Bay).
Sin embargo, el programa de Auburn ha vivido casi toda su historia bajo la sombra del poderoso equipo de la Universidad de Alabama, por lo que quizás sus logros en los últimos años no han recibido el reconocimiento debido.
Para los Patos de Oregon, 2010 representa la primera oportunidad, en toda su historia, de buscar un campeonato nacional.
Lo más cerca que han estado de ello fue en 2001, cuando terminaron en el segundo lugar de las listas finales del BCS. Una inoportuna derrota a media campaña ante los Cardenales de Stanford (42-49) terminaría costándoles el título, pese a vencer en el Fiesta Bowl por 38-16 a los Búfalos de Colorado, debido a que los Huracanes de Miami terminaron como único invicto del BCS, venciendo en el Rose Bowl a Nebraska, 37-14.
Oregon ha conseguido 9 campeonatos de la Conferencia de la Costa del Pacífico y su sucesora, el Pac-10, de la cual fueron miembros fundadores en 1915. De ellos, únicamente cuatro han sido no compartidos, y tres de ellos han caído dentro de la actual década: 2001, 2009 y 2010.
En toda su historia sólo han ganado una vez el Rose Bowl, en 1917. Era apenas la tercera edición del clásico de año nuevo cuando vencieron 14-0 a Penn State.
A diferencia de Auburn, Oregon se ha caracterizado más por mandar quarterbacks a la NFL, y dejemos de lado a fiascos de los últimos años como Joey Harrington, Akili Smith o A.J. Feeley. ¿Qué tal les suenan los nombres de Norm van Brocklin y Dan Fouts?
Además, aunque no tiene el palmarés de la Universidad de Miami en Ohio, Oregon también cuenta con un interesante legado de coaches para las filas colegiales y profesionales, en el que se encuentran dos de los timoneles que, irónicamente, más hicieron por preservar la tradición de la rival Univesidad del Sur de California tras la II Guerra Mundial: John McKay y John Robinson.
Otros estrategas surgidos de Oregon incluyen a June Jones (el principal exponente de la ofensiva run-and-shoot), Norv Turner, Jack Patera y Gunther Cunningham.
En los próximos días comentaremos algo más sobre los principales jugadores de uno y otro equipo. Por lo pronto, vaya preparando motores para el duelazo que nos espera el próximo 10 de enero en Glendale, Arizona.
Cierto, un Oregon contra Auburn no tiene el impacto publicitario que tendría un USC contra Alabama, pero en términos de merecimientos durante el 2010, no se podía solicitar un mejor juego de campeonato.
Los Tigres de Auburn tienen un solo campeonato nacional reconocido en su historia, en 1957, bajo la dirección del coach Ralph “Shug” Jordan. Recibieron también alguna consideración en 1913, entre ellas la del exigente Reporte Billingsley, cuando eran dirigidos por “Iron Mike” Donahue, pero ese año la gran mayoría de los votos fueron para la Universidad de Harvard.
Ha sido en los últimos 30 años, a partir de que Pat Dye toma las riendas del equipo, entre 1981 y 1992, que Auburn se ha consolidado como un invitado consistente en el Top-25, y un reconocido proveedor de corredores a la NFL, como Brandon Jacobs, Rudi Johnson, Joe Cribbs, Lionel “Little Train” James; y por supuesto, no podíamos olvidar a uno de los dos ganadores del trofeo Heisman con que Auburn ha contado en su historia, el incomparable Bo Jackson (1985), una figura al que una lesión de cadera le impidió dejar marcas increíbles tanto en el futbol americano como en el beisbol. El otro ganador del Heisman fue el QB Pat Sullivan en 1971.
Por supuesto, tampoco podemos olvidar al extraordinario backfield de los Tigres en 2004, cuyos integrantes siguen actualmente en la NFL, y fueron los tres tomados en la primera ronda del draft: el QB Jason Campbell (Oakland) y los corredores Ronnie Brown (Miami) y Carnell “Cadillac” Williams (Tampa Bay).
Sin embargo, el programa de Auburn ha vivido casi toda su historia bajo la sombra del poderoso equipo de la Universidad de Alabama, por lo que quizás sus logros en los últimos años no han recibido el reconocimiento debido.
Para los Patos de Oregon, 2010 representa la primera oportunidad, en toda su historia, de buscar un campeonato nacional.
Lo más cerca que han estado de ello fue en 2001, cuando terminaron en el segundo lugar de las listas finales del BCS. Una inoportuna derrota a media campaña ante los Cardenales de Stanford (42-49) terminaría costándoles el título, pese a vencer en el Fiesta Bowl por 38-16 a los Búfalos de Colorado, debido a que los Huracanes de Miami terminaron como único invicto del BCS, venciendo en el Rose Bowl a Nebraska, 37-14.
Oregon ha conseguido 9 campeonatos de la Conferencia de la Costa del Pacífico y su sucesora, el Pac-10, de la cual fueron miembros fundadores en 1915. De ellos, únicamente cuatro han sido no compartidos, y tres de ellos han caído dentro de la actual década: 2001, 2009 y 2010.
En toda su historia sólo han ganado una vez el Rose Bowl, en 1917. Era apenas la tercera edición del clásico de año nuevo cuando vencieron 14-0 a Penn State.
A diferencia de Auburn, Oregon se ha caracterizado más por mandar quarterbacks a la NFL, y dejemos de lado a fiascos de los últimos años como Joey Harrington, Akili Smith o A.J. Feeley. ¿Qué tal les suenan los nombres de Norm van Brocklin y Dan Fouts?
Además, aunque no tiene el palmarés de la Universidad de Miami en Ohio, Oregon también cuenta con un interesante legado de coaches para las filas colegiales y profesionales, en el que se encuentran dos de los timoneles que, irónicamente, más hicieron por preservar la tradición de la rival Univesidad del Sur de California tras la II Guerra Mundial: John McKay y John Robinson.
Otros estrategas surgidos de Oregon incluyen a June Jones (el principal exponente de la ofensiva run-and-shoot), Norv Turner, Jack Patera y Gunther Cunningham.
En los próximos días comentaremos algo más sobre los principales jugadores de uno y otro equipo. Por lo pronto, vaya preparando motores para el duelazo que nos espera el próximo 10 de enero en Glendale, Arizona.
Etiquetas:
Auburn,
deportes,
futbol americano,
NCAA,
Oregon
jueves, 2 de diciembre de 2010
Futbol: la sorpresa katarí
Después de todos los dimes y diretes desplegados durante las últimas semanas, al menos nadie podrá acusar a la FIFA de falta de optimismo, después de otorgar la sede de la Copa Mundial del 2022 al pequeño Emirato de Katar, que derrotó a países con mucho mayor poderío económico actual que ellos, como Estados Unidos, Japón, Australia y Corea del Sur.
De todos los candidatos para albergar el magno evento del futbol mundial dentro de 12 años, Australia y el propio Katar eran los únicos que aún no han organizado un Mundial.
Sin embargo, Katar organizó con éxito el Mundial Sub-20 de 1995, en cuya final Argentina superó 2-0 a Brasil. Aunque no ha jugado todavía un mundial de mayores, destacan dos apariciones en semifinales en mundiales con límite de edad.
En el Mundial Sub-20 de 1981, los kataríes se proclamaron subcampeones, derrotando en cuartos de final a Brasil y en semifinales a Inglaterra, antes de caer en la gran final ante Alemania, 4-0. 10 años después llegaron a semifinales del Mundial Sub-17 celebrado en Italia, a pesar de perder contra México en la fase de grupos, perdiendo la semifinal ante el eventual campeón, Ghana, por 4-2 en serie de penalties.
FIFA, con la designación, confía en que todas las promesas de desarrollo tecnológico ofrecidas por el Comité Organizador, en base a una inversión de más de 54 mil millones de dólares, podrán vencer a temperaturas ambiente que, en las fechas en que por lo general se efectúa el mundial. Llegan al orden de los 48 grados centígrados.
Más aún, en una época en la que el solo futbol no ha sido capaz de demostrar que puede controlar la agresividad de las aficiones de dos equipos antagónicos, particularmente a la hora de los “clásicos”, FIFA apuesta porque el fundamentalismo islámico no haga las pasiones religiosas todavía más difíciles de controlar de lo que son hoy en día. Más aún, confían en que una eventual calificación de Israel no complique aun más esta situación. El comité organizador promete que Israel será bienvenido… hoy.
Por otro lado, Katar es una nación de apenas 1.7 millones de habitantes, y como citó uno de los líderes de la candidatura estadounidense, el ex internacional Eric Wynalda, si la organización tiene éxito, podrían esperar el doble de esa cifra en turistas, incluso para una nación que hoy promedia un crecimiento económico de 17% anual, podría ser demasiado.
En fin, FIFA ya otorgó la sede y ahora corresponde a Katar cumplir con lo prometido. FIFA no retira una sede mundialista desde que Colombia renunció a la sede de 1986 por los problemas de guerrilla que entonces la aquejaban, lo que abrió la puerta a nuestro país para ser el primero en la historia en recibir dos fases finales de Copa del Mundo. Esperemos que no sea el caso para esta nación islámica.
Por otro lado, Blatter dio una “cachetada con guante blanco” a Vladimir Putin al dar a Rusia la sede del Mundial 2018, luego de que el hombre del poder en la nación más grande del mundo rechazara asistir a la presentación definitiva de su candidatura, precisamente por todo el “sospechosismo” levantado en el proceso previo a la designación de sedes.
Total, para el futbol anglosajón, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, el 2 de diciembre de 2010 quedó en la historia como un “jueves negro”.
De todos los candidatos para albergar el magno evento del futbol mundial dentro de 12 años, Australia y el propio Katar eran los únicos que aún no han organizado un Mundial.
Sin embargo, Katar organizó con éxito el Mundial Sub-20 de 1995, en cuya final Argentina superó 2-0 a Brasil. Aunque no ha jugado todavía un mundial de mayores, destacan dos apariciones en semifinales en mundiales con límite de edad.
En el Mundial Sub-20 de 1981, los kataríes se proclamaron subcampeones, derrotando en cuartos de final a Brasil y en semifinales a Inglaterra, antes de caer en la gran final ante Alemania, 4-0. 10 años después llegaron a semifinales del Mundial Sub-17 celebrado en Italia, a pesar de perder contra México en la fase de grupos, perdiendo la semifinal ante el eventual campeón, Ghana, por 4-2 en serie de penalties.
FIFA, con la designación, confía en que todas las promesas de desarrollo tecnológico ofrecidas por el Comité Organizador, en base a una inversión de más de 54 mil millones de dólares, podrán vencer a temperaturas ambiente que, en las fechas en que por lo general se efectúa el mundial. Llegan al orden de los 48 grados centígrados.
Más aún, en una época en la que el solo futbol no ha sido capaz de demostrar que puede controlar la agresividad de las aficiones de dos equipos antagónicos, particularmente a la hora de los “clásicos”, FIFA apuesta porque el fundamentalismo islámico no haga las pasiones religiosas todavía más difíciles de controlar de lo que son hoy en día. Más aún, confían en que una eventual calificación de Israel no complique aun más esta situación. El comité organizador promete que Israel será bienvenido… hoy.
Por otro lado, Katar es una nación de apenas 1.7 millones de habitantes, y como citó uno de los líderes de la candidatura estadounidense, el ex internacional Eric Wynalda, si la organización tiene éxito, podrían esperar el doble de esa cifra en turistas, incluso para una nación que hoy promedia un crecimiento económico de 17% anual, podría ser demasiado.
En fin, FIFA ya otorgó la sede y ahora corresponde a Katar cumplir con lo prometido. FIFA no retira una sede mundialista desde que Colombia renunció a la sede de 1986 por los problemas de guerrilla que entonces la aquejaban, lo que abrió la puerta a nuestro país para ser el primero en la historia en recibir dos fases finales de Copa del Mundo. Esperemos que no sea el caso para esta nación islámica.
Por otro lado, Blatter dio una “cachetada con guante blanco” a Vladimir Putin al dar a Rusia la sede del Mundial 2018, luego de que el hombre del poder en la nación más grande del mundo rechazara asistir a la presentación definitiva de su candidatura, precisamente por todo el “sospechosismo” levantado en el proceso previo a la designación de sedes.
Total, para el futbol anglosajón, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, el 2 de diciembre de 2010 quedó en la historia como un “jueves negro”.
martes, 30 de noviembre de 2010
Futbol: Más lo que se acumule en las próximas horas…
Este jueves, por fin, se cumple el plazo para que la FIFA efectúe la votación en la que se determinarán las sedes de los Campeonatos Mundiales de Futbol de los años 2018 y 2022, y a buena hora se ha dado cuenta su titular, Joseph Blatter, de que la determinación de votar dos sedes al mismo tiempo “posiblemente fue un error”.
La evidencia demuestra que fue un error aun más grande que el de otorgar la sede del 2002 a dos países, hecho que en su momento no tuvo un crítico más severo que el propio Blatter.
Y bajo la hoy tan socorrida disculpa de que “el futbol no podía abstraerse de ser un reflejo de la realidad mundial”, esta votación se ha convertido en lo que los campañas políticas en la mayoría de las naciones “democráticas”: un festival con cada vez más descalificaciones y menos propuestas.
Para el Mundial de 2018 compiten Inglaterra, Rusia y candidaturas conjuntas de España-Portugal y Holanda-Bélgica; para 2022 buscan el evento Australia, Estados Unidos, Qatar, Japón y Corea del Sur (los dos últimos ya no en conjunto como en 2002, sino por separado).
El ministro de deportes de Rusia, Vitali Mutko, ha criticado el hecho de una supuesta alianza entre Qatar y España-Portugal para fortalecer sus posturas mutuamente a cambio de fortalecer sus respectivas candidaturas… cuando hace apenas unos meses el entonces jefe de la candidatura británica, David Triesman, denunciaba, en pleno Mundial de Sudáfrica 2010, que eran España y la propia Rusia las que concertaban un acuerdo a cambio de que los ibéricos se llevaran el torneo, entonces en desarrollo.
Hace unos días, se tuvo que reducir de 24 a 22 el número del panel de votantes que elegirán las sedes en cuestión, debido a un escándalo de sobornos que descalificó a dos de ellos, el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii.
Ahora, un documental de la BBC de Londres pone de relevancia el hecho de que tres alto directivos de FIFA recibieron sobornos por parte de una firma que recibió derechos exclusivos de comercialización de los mundiales de futbol, la cual quebró en 2001, y los directivos involucrados siguen tan campantes en sus cargos.
A la verdad, los nombres de esos directivos no son cualquier cosa. Uno de ellos es el titular de la Confederación Brasileña de Futbol, Ricardo Teixeira, quien si mal no recuerdo, fue prácticamente impuesto al frente de la CBF por su suegro, Joao Havelange; otro es de sobra conocido en nuestro país, el paraguayo Nicolás Leoz, titular de la Confederación Sudamericana de Futbol, quien no ha tenido empacho en tratar a los clubes y selecciones mexicanas como “invitados incómodos” en los eventos de Conmebol, pero eso sí, extendiendo la mano para recibir el dinero de los patrocinadores mexicanos.
El tercero es el titular de la Confederación Africana de Futbol, Issa Hayatou, quien es además miembro del Comité Olímpico Internacional, por lo que el COI ya emitió un comunicado indicando que turnará el caso a su Comisión Ética para su análisis.
Blatter indicó a la BBC que un tribunal suizo exoneró a los directivos en cuestión en su resolución del caso, el 26 de junio de 2008.
Sin embargo, el nuevo titular de la candidatura inglesa, quien sucedió a Lord Triesman por sus declaraciones antes citadas, Andy Anson, ha criticado duramente a la BBC por presentar el documental apenas tres días antes de la votación definitiva, señalando al hecho como mero “sensacionalismo”.
Como de costumbre, hay que criticar la forma para tratar de evitar el análisis del fondo.
Hoy FIFA tiene su propio “Wikileaks”, aunque todo parece indicar que, una vez otorgadas las sedes y al cabo de unas cuantas semanas, todo el “rebumbio” volverá al olvido, donde los que manejan los hilos del “juego del hombre” quieren que permanezca.
La evidencia demuestra que fue un error aun más grande que el de otorgar la sede del 2002 a dos países, hecho que en su momento no tuvo un crítico más severo que el propio Blatter.
Y bajo la hoy tan socorrida disculpa de que “el futbol no podía abstraerse de ser un reflejo de la realidad mundial”, esta votación se ha convertido en lo que los campañas políticas en la mayoría de las naciones “democráticas”: un festival con cada vez más descalificaciones y menos propuestas.
Para el Mundial de 2018 compiten Inglaterra, Rusia y candidaturas conjuntas de España-Portugal y Holanda-Bélgica; para 2022 buscan el evento Australia, Estados Unidos, Qatar, Japón y Corea del Sur (los dos últimos ya no en conjunto como en 2002, sino por separado).
El ministro de deportes de Rusia, Vitali Mutko, ha criticado el hecho de una supuesta alianza entre Qatar y España-Portugal para fortalecer sus posturas mutuamente a cambio de fortalecer sus respectivas candidaturas… cuando hace apenas unos meses el entonces jefe de la candidatura británica, David Triesman, denunciaba, en pleno Mundial de Sudáfrica 2010, que eran España y la propia Rusia las que concertaban un acuerdo a cambio de que los ibéricos se llevaran el torneo, entonces en desarrollo.
Hace unos días, se tuvo que reducir de 24 a 22 el número del panel de votantes que elegirán las sedes en cuestión, debido a un escándalo de sobornos que descalificó a dos de ellos, el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii.
Ahora, un documental de la BBC de Londres pone de relevancia el hecho de que tres alto directivos de FIFA recibieron sobornos por parte de una firma que recibió derechos exclusivos de comercialización de los mundiales de futbol, la cual quebró en 2001, y los directivos involucrados siguen tan campantes en sus cargos.
A la verdad, los nombres de esos directivos no son cualquier cosa. Uno de ellos es el titular de la Confederación Brasileña de Futbol, Ricardo Teixeira, quien si mal no recuerdo, fue prácticamente impuesto al frente de la CBF por su suegro, Joao Havelange; otro es de sobra conocido en nuestro país, el paraguayo Nicolás Leoz, titular de la Confederación Sudamericana de Futbol, quien no ha tenido empacho en tratar a los clubes y selecciones mexicanas como “invitados incómodos” en los eventos de Conmebol, pero eso sí, extendiendo la mano para recibir el dinero de los patrocinadores mexicanos.
El tercero es el titular de la Confederación Africana de Futbol, Issa Hayatou, quien es además miembro del Comité Olímpico Internacional, por lo que el COI ya emitió un comunicado indicando que turnará el caso a su Comisión Ética para su análisis.
Blatter indicó a la BBC que un tribunal suizo exoneró a los directivos en cuestión en su resolución del caso, el 26 de junio de 2008.
Sin embargo, el nuevo titular de la candidatura inglesa, quien sucedió a Lord Triesman por sus declaraciones antes citadas, Andy Anson, ha criticado duramente a la BBC por presentar el documental apenas tres días antes de la votación definitiva, señalando al hecho como mero “sensacionalismo”.
Como de costumbre, hay que criticar la forma para tratar de evitar el análisis del fondo.
Hoy FIFA tiene su propio “Wikileaks”, aunque todo parece indicar que, una vez otorgadas las sedes y al cabo de unas cuantas semanas, todo el “rebumbio” volverá al olvido, donde los que manejan los hilos del “juego del hombre” quieren que permanezca.
lunes, 29 de noviembre de 2010
El balance de los Juegos Asiáticos, ¿Signos alentadores?
Después de la Olimpíada, los Juegos Asiáticos son el evento deportivo que más atletas congrega. 10 mil atletas se dieron cita para la edición de este año, efectuada en Guangzhou, China.
Tal y como se esperaba, los anfitriones barrieron con la oposición y se llevaron de calle la punta del medallero, con 199 medallas de oro, 119 de plata y 98 de bronce, para un apabullante total de 416 que casi duplica al total alcanzado por el segundo lugar, Corea del Sur (76-65-91=232). Japón se conformó con la tercera posición en el medallero (48-74-94=216).
Los tres gigantes deportivos del lejano oriente fueron los únicos países que rebasaron la cosecha de 80 medallas.
Sin embargo, quizás lo más alentador de este evento fueron los fantásticos resultados obtenidos en materia de dopaje. Entre los 10 mil atletas participantes, únicamente se dieron a conocer dos casos de dopaje positivo. Ambos fueron representantes de la ex República Soviética de Uzbekistán, un judoka y un luchador, y ambos lo fueron por una sustancia que, de confirmarse una nueva lista que la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) publicaría el año entrante, entraría en la categoría de “sustancias susceptibles de consumo involuntario”, y por lo mismo recibirían sanciones menores.
Será interesante, al menos para Alberto Contador, el saber si el tan perseguido Clembuterol llegará a formar parte de dicha lista.
Quizás por el mayor cuidado de no incurrir en prácticas de dopaje, solamente se establecieron tres récords mundiales durante estos juegos. Yo digo que bien vale la pena a cambio de la salud (objetivo básico de la promoción de la actividad física, después de todo) de los atletas involucrados, pero me temo que muchos medios informativos verán este hecho desde la perspectiva de la “poca espectacularidad” de unos juegos sin récords.
Más grave resultó el caso de la taekwondoína taiwanesa Yang Shu-chun, la cual fue descalificada tras su pelea con la vietnamita Thi Hau Vu, al descubrirse que llevaba sensores especiales en sus talones que le acreditaban puntos adicionales. Es algo que en uno de los pocos deportes en los que nuestro país tiene una presencia destacable a nivel mundial, como lo es el Tae Kwon Do, debe llamar la atención de los directivos involucrados.
Tal parece que el “dopaje tecnológico”, que fuera consignado en la natación y sobre el cual existen fuertes sospechas en el ciclismo, podría ser una amenaza adicional sobre la cual el olimpismo tiene que empezar a trabajar ya.
Pese a todo, y considerando el hecho de que se inició un conflicto armado entre las dos Coreas en pleno desarrollo de estos juegos, creo que el balance resulta muy esperanzador, en un momento en que el continente más extenso del mundo necesita precisamente eso.
Tal y como se esperaba, los anfitriones barrieron con la oposición y se llevaron de calle la punta del medallero, con 199 medallas de oro, 119 de plata y 98 de bronce, para un apabullante total de 416 que casi duplica al total alcanzado por el segundo lugar, Corea del Sur (76-65-91=232). Japón se conformó con la tercera posición en el medallero (48-74-94=216).
Los tres gigantes deportivos del lejano oriente fueron los únicos países que rebasaron la cosecha de 80 medallas.
Sin embargo, quizás lo más alentador de este evento fueron los fantásticos resultados obtenidos en materia de dopaje. Entre los 10 mil atletas participantes, únicamente se dieron a conocer dos casos de dopaje positivo. Ambos fueron representantes de la ex República Soviética de Uzbekistán, un judoka y un luchador, y ambos lo fueron por una sustancia que, de confirmarse una nueva lista que la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) publicaría el año entrante, entraría en la categoría de “sustancias susceptibles de consumo involuntario”, y por lo mismo recibirían sanciones menores.
Será interesante, al menos para Alberto Contador, el saber si el tan perseguido Clembuterol llegará a formar parte de dicha lista.
Quizás por el mayor cuidado de no incurrir en prácticas de dopaje, solamente se establecieron tres récords mundiales durante estos juegos. Yo digo que bien vale la pena a cambio de la salud (objetivo básico de la promoción de la actividad física, después de todo) de los atletas involucrados, pero me temo que muchos medios informativos verán este hecho desde la perspectiva de la “poca espectacularidad” de unos juegos sin récords.
Más grave resultó el caso de la taekwondoína taiwanesa Yang Shu-chun, la cual fue descalificada tras su pelea con la vietnamita Thi Hau Vu, al descubrirse que llevaba sensores especiales en sus talones que le acreditaban puntos adicionales. Es algo que en uno de los pocos deportes en los que nuestro país tiene una presencia destacable a nivel mundial, como lo es el Tae Kwon Do, debe llamar la atención de los directivos involucrados.
Tal parece que el “dopaje tecnológico”, que fuera consignado en la natación y sobre el cual existen fuertes sospechas en el ciclismo, podría ser una amenaza adicional sobre la cual el olimpismo tiene que empezar a trabajar ya.
Pese a todo, y considerando el hecho de que se inició un conflicto armado entre las dos Coreas en pleno desarrollo de estos juegos, creo que el balance resulta muy esperanzador, en un momento en que el continente más extenso del mundo necesita precisamente eso.
Etiquetas:
China,
deportes,
dopaje,
Juegos Asiáticos
domingo, 28 de noviembre de 2010
Futbol Americano NCAA: A trabajar, BCS
El sistema del Bowl Championship Series (BCS) fue originalmente concebido para garantizar un encuentro entre el equipo número uno y el número dos rankeados en el futbol americano colegial de los Estados Unidos y, en la medida de lo posible, organizar también un duelo entre el número 3 y el 4, ello para tratar de ofrecer un campeón absoluto e indiscutible dentro de la NCAA.
Como ya vimos ayer, las seis conferencias dentro del BCS consideran que las conferencias “menores” no tendrían nada que hacer ahí, y sin embargo cada año no falta una que logra conservar el invicto y les complica su “fiesta privada”. Este año el turno es de la Universidad Cristiana de Texas (TCU), uno de solamente tres invictos que quedan dentro de toda la hoy llamada Subdivisión de Tazones, antes división 1-A.
Pero la influencia de la clasificación del BCS hoy va más allá. En casos como el de la conferencia de los 10-Grandes (Big Ten), antes existía una regla que decía que, en caso de que hubiera empate entre dos o más equipos por el título de conferencia, la invitación para el Rose Bowl sería dada al equipo que tuviera más tiempo sin haber asistido.
Hoy, los casos de empate son dirimidos en base al equipo mejor clasificado dentro de la fórmula del BCS. Y esta mañana nos encontramos con que dicha clasificación dirimirá no uno, sino dos triples empates en carreras claves para los tazones de fin de año.
En el propio Big Ten, se registró un triple empate entre Michigan State, Ohio State y Wisconsin. Los tres tienen marca de 7-1 dentro de la Conferencia y 11-1 para la temporada. Bajo la reglamentación anterior los Espartanos, que esta semana vencieron a Penn State como visitantes, por primera vez desde la última temporada que Joe Paterno no dirigió a los Leones de Nittany (1965), recibirían la invitación, pero bajo la legislación actual, todo indica que Wisconsin, equipo que esta temporada tuvo tres partidos con 70 o más puntos anotados, incluido el 70-23 de ayer ante Northwestern, será el que reciba el boleto.
Dentro de la conferencia de los 12-Grandes (Big-XII), que muy probablemente vive su última temporada, el monarca del norte, Nebraska, todavía espera rival entre tres equipos empatados por el título de la división sur, que comparten Oklahoma y Oklahoma State, que anoche dieron un partidazo que ganaron los Sooners, 47-41, junto con los Aguiluchos de Texas A&M, que cerraron su temporada derrotando al inesperado sotanero divisional, los Cuernos Largos de Texas, 24-17. Los tres equipos terminaron con marca de 6-2 dentro de la Conferencia, pero aquí los Aggies tienen una marca peor en general (9-3 contra 10-2) de los dos conjuntos de Oklahoma, así que todo indica que serán los Sooners los que reciban el boleto y culminen la vida de los 12-Grandes como nacieron los 8-Grandes que varios de nosotros conocimos en los 70s: Oklahoma vs. Nebraska, y los demás “como el chinito”.
Al BCS todavía le faltan dos sobresaltos para cumplir su objetivo: ver a Oregon y Auburn disputar el título en calidad de invictos. A Oregon solo le resta el derby local ante Oregon State, con la ventaja de no tener que disputar un juego de campeonato de conferencia como sí debe hacerlo Auburn, que enfrentará en dicha final a los Gallos de Pelea de Carolina del Sur, dirigidos por el siempre controvertido Steve Spurrier.
Si uno, u ambos, pierden, lo más seguro es que el BCS tenga que abrirle la puerta a los monarcas de la plebeya Conferencia de las Montañas del Oeste, TCU, para disputar el campeonato nacional, sería el primer equipo que llegara desde la creación del BCS, y tendría la posibilidad de ser el primer monarca de una “conferencia menor” desde el recordado título de Brigham Young en 1984.
Salvo la mejor opinión del Presidente de Ohio State y sus, indudablemente, múltiples simpatizantes. Aunque, después de todo, uno u otro equipo dejan fuera a "sus" Buckeyes.
Como ya vimos ayer, las seis conferencias dentro del BCS consideran que las conferencias “menores” no tendrían nada que hacer ahí, y sin embargo cada año no falta una que logra conservar el invicto y les complica su “fiesta privada”. Este año el turno es de la Universidad Cristiana de Texas (TCU), uno de solamente tres invictos que quedan dentro de toda la hoy llamada Subdivisión de Tazones, antes división 1-A.
Pero la influencia de la clasificación del BCS hoy va más allá. En casos como el de la conferencia de los 10-Grandes (Big Ten), antes existía una regla que decía que, en caso de que hubiera empate entre dos o más equipos por el título de conferencia, la invitación para el Rose Bowl sería dada al equipo que tuviera más tiempo sin haber asistido.
Hoy, los casos de empate son dirimidos en base al equipo mejor clasificado dentro de la fórmula del BCS. Y esta mañana nos encontramos con que dicha clasificación dirimirá no uno, sino dos triples empates en carreras claves para los tazones de fin de año.
En el propio Big Ten, se registró un triple empate entre Michigan State, Ohio State y Wisconsin. Los tres tienen marca de 7-1 dentro de la Conferencia y 11-1 para la temporada. Bajo la reglamentación anterior los Espartanos, que esta semana vencieron a Penn State como visitantes, por primera vez desde la última temporada que Joe Paterno no dirigió a los Leones de Nittany (1965), recibirían la invitación, pero bajo la legislación actual, todo indica que Wisconsin, equipo que esta temporada tuvo tres partidos con 70 o más puntos anotados, incluido el 70-23 de ayer ante Northwestern, será el que reciba el boleto.
Dentro de la conferencia de los 12-Grandes (Big-XII), que muy probablemente vive su última temporada, el monarca del norte, Nebraska, todavía espera rival entre tres equipos empatados por el título de la división sur, que comparten Oklahoma y Oklahoma State, que anoche dieron un partidazo que ganaron los Sooners, 47-41, junto con los Aguiluchos de Texas A&M, que cerraron su temporada derrotando al inesperado sotanero divisional, los Cuernos Largos de Texas, 24-17. Los tres equipos terminaron con marca de 6-2 dentro de la Conferencia, pero aquí los Aggies tienen una marca peor en general (9-3 contra 10-2) de los dos conjuntos de Oklahoma, así que todo indica que serán los Sooners los que reciban el boleto y culminen la vida de los 12-Grandes como nacieron los 8-Grandes que varios de nosotros conocimos en los 70s: Oklahoma vs. Nebraska, y los demás “como el chinito”.
Al BCS todavía le faltan dos sobresaltos para cumplir su objetivo: ver a Oregon y Auburn disputar el título en calidad de invictos. A Oregon solo le resta el derby local ante Oregon State, con la ventaja de no tener que disputar un juego de campeonato de conferencia como sí debe hacerlo Auburn, que enfrentará en dicha final a los Gallos de Pelea de Carolina del Sur, dirigidos por el siempre controvertido Steve Spurrier.
Si uno, u ambos, pierden, lo más seguro es que el BCS tenga que abrirle la puerta a los monarcas de la plebeya Conferencia de las Montañas del Oeste, TCU, para disputar el campeonato nacional, sería el primer equipo que llegara desde la creación del BCS, y tendría la posibilidad de ser el primer monarca de una “conferencia menor” desde el recordado título de Brigham Young en 1984.
Salvo la mejor opinión del Presidente de Ohio State y sus, indudablemente, múltiples simpatizantes. Aunque, después de todo, uno u otro equipo dejan fuera a "sus" Buckeyes.
Etiquetas:
BCS,
deportes,
desempates,
futbol americano,
NCAA
sábado, 27 de noviembre de 2010
Mira quién habla ahora.
Esta semana, el Presidente de la Universidad Estatal de Ohio, Elwood Gordon Gee, dijo en una entrevista que, aún cuando fueran los único invictos del país, ni la Universidad Cristiana de Texas (TCU) ni la Universidad Estatal de Boise merecerían estar presentes en el juego de campeonato del Bowl Championship Series (BCS), el cual definierá al campeón oficialmente reconocido en el futbol americano universitario de los Estados Unidos.
El señor Gee, quien además de Ohio State, ha sido presidente en las Universidades de Virginia Occidental, Colorado, Brown y Vanderbilt, señaló: “Bueno, yo no sé mucho acerca de las Xs y las Os del futbol americano, pero dado que fui presidente en la Conferencia del Sureste y en la de los 10 Grandes, lo que sí sé es que [el calendario] es una fila de asesinos para esas instituciones cada semana. Nosotros no enfrentamos a las Hermanitas de la Caridad, enfrentamos a muy buenas escuelas cualquier día”.
Con respecto a la polémica existente, entre el actual sistema de Tazones y el que se estableciera un sistema de play-offs para dirimir al campeón, Gee declaró: “Si me colocaras una pistola en la cabeza y me dijeras ‘¿Cómo establecerías un sistema de play-offs si el BCS que actualmente tenemos fuera descartado?’, yo votaría de inmediato por regresar al sistema de Tazones”.
“No se trata de esta insistencia por tener un campeonato nacional, porque pienso que ese es un peligroso giro hacia el profesionalismo. Yo soy un aficionado del sistema de tazones y siento que, en perspectiva, ha funcionado muy, muy bien”.
Claro, ya sé que hubo algún medio que en 1984 prefirió darle su voto como campeón nacional a la Universidad de Florida, declarada por la NCAA como inelegible para ello por más de 50 violaciones a las reglas de reclutamiento, que aceptar dar el campeonato a los “plebeyos” Pumas de Brigham Young. ¿Quién les mandó a ellos en su momento, y hoy a Boise State y a TCU, el estar en una conferencia “plebeya”?
¿Acaso Ohio State no tiene 84 años sin perder ante otra institución de su estado, y sigue programando juegos ante Kent State, Akron o el Colegio Oberlin (el último que los derrotó, en 1926)?
Yo creo que los pupilos de LaVell Edwards, auténticos revolucionarios que llevaron el espectáculo del juego aéreo a la NCAA en los 70s, fueron muy dignos campeones en su momento, y TCU, ahora que Nevada ya quitó del camino a Boise State, serían¿ un dignísimo campeón este torneo.
Además, un “peligroso giro hacia el profesionalismo” fue el que dieron egresados Buckeyes como Maurice “el escuadrón paramilitar anti-novias de un solo hombre” Clarett, Art “el apostador compulsivo” Schlichter o Dexter “el prodigioso licenciado analfabeta” Manley, sin contar a una pléyade de receptores abiertos que tuvieron todo para revolucionar el futbol americano profesional y que, con su comportamiento fuera de los emparrillados, errático cuando no definitivamente peligroso, vieron sus carreras naufragar en la mediocridad, o no dar los números que tenían todas las facultades para conseguir, mientras una “hermanita de la caridad” de la Universidad Estatal del Valle del Mississippi, llamado Jerry Rice, se convertía en toda una leyenda bajo sus narices.
¿Nombres? David Boston, Terry Glenn, el hoy dado de baja por los Pieles Rojas de Washington, Joey Galloway, y un montón de etcéteras.
Esos sí son “peligrosos giros al profesionalismo" que Ohio State ha solapado por mantenerse como un “programa grande”.
No con esto quiero decir que lo sea o que todos sus futbolistas sean cortados por dicha tijera, ni mucho menos. A la fecha, soy una de las muchas personas que no entiende qué demonios evita que Randy Gradishar reciba el lugar que de pleno derecho tiene en el Salón de la Fama de Canton. Ohio State también es Archie Griffin (el único ganador de dos Trofeos Heisman hasta la fecha en la historia de la NCAA), la tradicional “Guerra de las 100 yardas” ante Michigan, y muchas otras cuestiones sin las cuales no se concibe la grandeza del futbol americano colegial.
Pero que el señor Elwood Gordon Gee no se equivoque como en otros lados sucede: Tanto mérito tiene el estudiante-deportista de Ohio State, Michgan o USC, como el de Boise State, TCU o la Universidad de Augustana en Illinois.
La verdad, la declaración de Mister Gee sonó como un político estadounidense hablando de tener un presidente racista que odia a los blancos… ¡Ups! Creo que Miss Sarah Palin me ganó el comentario.
El señor Gee, quien además de Ohio State, ha sido presidente en las Universidades de Virginia Occidental, Colorado, Brown y Vanderbilt, señaló: “Bueno, yo no sé mucho acerca de las Xs y las Os del futbol americano, pero dado que fui presidente en la Conferencia del Sureste y en la de los 10 Grandes, lo que sí sé es que [el calendario] es una fila de asesinos para esas instituciones cada semana. Nosotros no enfrentamos a las Hermanitas de la Caridad, enfrentamos a muy buenas escuelas cualquier día”.
Con respecto a la polémica existente, entre el actual sistema de Tazones y el que se estableciera un sistema de play-offs para dirimir al campeón, Gee declaró: “Si me colocaras una pistola en la cabeza y me dijeras ‘¿Cómo establecerías un sistema de play-offs si el BCS que actualmente tenemos fuera descartado?’, yo votaría de inmediato por regresar al sistema de Tazones”.
“No se trata de esta insistencia por tener un campeonato nacional, porque pienso que ese es un peligroso giro hacia el profesionalismo. Yo soy un aficionado del sistema de tazones y siento que, en perspectiva, ha funcionado muy, muy bien”.
Claro, ya sé que hubo algún medio que en 1984 prefirió darle su voto como campeón nacional a la Universidad de Florida, declarada por la NCAA como inelegible para ello por más de 50 violaciones a las reglas de reclutamiento, que aceptar dar el campeonato a los “plebeyos” Pumas de Brigham Young. ¿Quién les mandó a ellos en su momento, y hoy a Boise State y a TCU, el estar en una conferencia “plebeya”?
¿Acaso Ohio State no tiene 84 años sin perder ante otra institución de su estado, y sigue programando juegos ante Kent State, Akron o el Colegio Oberlin (el último que los derrotó, en 1926)?
Yo creo que los pupilos de LaVell Edwards, auténticos revolucionarios que llevaron el espectáculo del juego aéreo a la NCAA en los 70s, fueron muy dignos campeones en su momento, y TCU, ahora que Nevada ya quitó del camino a Boise State, serían¿ un dignísimo campeón este torneo.
Además, un “peligroso giro hacia el profesionalismo” fue el que dieron egresados Buckeyes como Maurice “el escuadrón paramilitar anti-novias de un solo hombre” Clarett, Art “el apostador compulsivo” Schlichter o Dexter “el prodigioso licenciado analfabeta” Manley, sin contar a una pléyade de receptores abiertos que tuvieron todo para revolucionar el futbol americano profesional y que, con su comportamiento fuera de los emparrillados, errático cuando no definitivamente peligroso, vieron sus carreras naufragar en la mediocridad, o no dar los números que tenían todas las facultades para conseguir, mientras una “hermanita de la caridad” de la Universidad Estatal del Valle del Mississippi, llamado Jerry Rice, se convertía en toda una leyenda bajo sus narices.
¿Nombres? David Boston, Terry Glenn, el hoy dado de baja por los Pieles Rojas de Washington, Joey Galloway, y un montón de etcéteras.
Esos sí son “peligrosos giros al profesionalismo" que Ohio State ha solapado por mantenerse como un “programa grande”.
No con esto quiero decir que lo sea o que todos sus futbolistas sean cortados por dicha tijera, ni mucho menos. A la fecha, soy una de las muchas personas que no entiende qué demonios evita que Randy Gradishar reciba el lugar que de pleno derecho tiene en el Salón de la Fama de Canton. Ohio State también es Archie Griffin (el único ganador de dos Trofeos Heisman hasta la fecha en la historia de la NCAA), la tradicional “Guerra de las 100 yardas” ante Michigan, y muchas otras cuestiones sin las cuales no se concibe la grandeza del futbol americano colegial.
Pero que el señor Elwood Gordon Gee no se equivoque como en otros lados sucede: Tanto mérito tiene el estudiante-deportista de Ohio State, Michgan o USC, como el de Boise State, TCU o la Universidad de Augustana en Illinois.
La verdad, la declaración de Mister Gee sonó como un político estadounidense hablando de tener un presidente racista que odia a los blancos… ¡Ups! Creo que Miss Sarah Palin me ganó el comentario.
Etiquetas:
Boise State,
deportes,
futbol americano,
NCAA,
Ohio State,
TCU
jueves, 25 de noviembre de 2010
Hockey: ¿en el camino del retorno?
En los Juegos de Asia que se celebran en la provincia china de Guangzhou (sí, cuando yo estudiaba la conocía como “Cantón”, pero me la desaparecieron igual que a Pekín), Pakistán logró la medalla de oro en el torneo de hockey sobre grama (ya es difícil llamarle “sobre pasto”, pues la mayoría de los campos donde se juegan los grandes eventos internacionales hoy en día son sintéticos), venciendo en el duelo por la medalla de oro a Malasia por 2-0.
La India, por su parte, se llevó la medalla de bronce tras vencer 1-0 a Corea del Sur.
India y Pakistán fueron las grandes potencias y los más admirados impulsores de esta disciplina durante casi 50 años. De hecho, desde Amsterdam ’28 hasta México ’68, no hubo otro país, fuera de ellos dos, que conquistara el oro olímpico, disputando incluso tres finales consecutivas entre sí, las de Melbourne ’56, Roma ’60 y Tokyo ’64.
Sin embargo, en las dos últimas ediciones olímpicas, ni uno ni otro han llegado siquiera a la ronda semifinal, ediciones en las que los semifinalistas han sido los mismos: Alemania, Holanda, España y Australia.
A nivel continental, si bien nunca han dejado un papel protagónico, naciones como China, Japón y, muy particularmente, Corea del Sur, han logrado retar con éxito a las naciones del centro de Asia. De hecho, el título alcanzado hoy por los pakistaníes es su primero en los juegos desde Beijing ’90.
La India, aunque ganó el torneo en los Juegos de Asia de Bangkok ’98, a nivel olímpico no figuran en el pódium desde que se llevaron los boicoteados juegos de Moscú ’80.
Pakistán, desde que ganó el oro en Los Angeles ’84, se ha conformado con un bronce en Barcelona’92.
Como suele suceder en nuestros países tercermundistas, las “grillas” internas y los índices de pobreza han tenido mucho que ver en la caída de estas dos naciones en una de las disciplinas que más satisfacciones olímpicas les ha reportado. Añadan a esto los conflictos constantes entre estas dos naciones, y realmente es de admirar que su nivel no haya decaído todavía más.
La India ha tenido algunos resultados prometedores a nivel juvenil en los últimos años, conquistando el Mundial Junior de la especialidad en 2005, venciendo en la final a Argentina en Hobart, Australia, pero a nivel mayor Pakistán sigue teniendo resultados comparativamente mejores, como en estos juegos asiáticos.
Ahora que la próxima olimpíada será en Londres, en un país miembro de la Commonwealth como ellos, sin duda las aficiones en estos dos países esperan por lo menos regresar al pódium olímpico, algo que les hace falta a ambos países para recuperar la confianza en la reconstrucción de su deporte.
La India, por su parte, se llevó la medalla de bronce tras vencer 1-0 a Corea del Sur.
India y Pakistán fueron las grandes potencias y los más admirados impulsores de esta disciplina durante casi 50 años. De hecho, desde Amsterdam ’28 hasta México ’68, no hubo otro país, fuera de ellos dos, que conquistara el oro olímpico, disputando incluso tres finales consecutivas entre sí, las de Melbourne ’56, Roma ’60 y Tokyo ’64.
Sin embargo, en las dos últimas ediciones olímpicas, ni uno ni otro han llegado siquiera a la ronda semifinal, ediciones en las que los semifinalistas han sido los mismos: Alemania, Holanda, España y Australia.
A nivel continental, si bien nunca han dejado un papel protagónico, naciones como China, Japón y, muy particularmente, Corea del Sur, han logrado retar con éxito a las naciones del centro de Asia. De hecho, el título alcanzado hoy por los pakistaníes es su primero en los juegos desde Beijing ’90.
La India, aunque ganó el torneo en los Juegos de Asia de Bangkok ’98, a nivel olímpico no figuran en el pódium desde que se llevaron los boicoteados juegos de Moscú ’80.
Pakistán, desde que ganó el oro en Los Angeles ’84, se ha conformado con un bronce en Barcelona’92.
Como suele suceder en nuestros países tercermundistas, las “grillas” internas y los índices de pobreza han tenido mucho que ver en la caída de estas dos naciones en una de las disciplinas que más satisfacciones olímpicas les ha reportado. Añadan a esto los conflictos constantes entre estas dos naciones, y realmente es de admirar que su nivel no haya decaído todavía más.
La India ha tenido algunos resultados prometedores a nivel juvenil en los últimos años, conquistando el Mundial Junior de la especialidad en 2005, venciendo en la final a Argentina en Hobart, Australia, pero a nivel mayor Pakistán sigue teniendo resultados comparativamente mejores, como en estos juegos asiáticos.
Ahora que la próxima olimpíada será en Londres, en un país miembro de la Commonwealth como ellos, sin duda las aficiones en estos dos países esperan por lo menos regresar al pódium olímpico, algo que les hace falta a ambos países para recuperar la confianza en la reconstrucción de su deporte.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
De todo un poco: De “Cuenteador” a los conflictos ex soviéticos.
Hoy ha sido un día de varias notas pequeñas que merecen consideración. Aquí les comparto mi opinión sobre algunos “tweets”.
- Alberto Contador se ha metido en problemas con la Asociación de Productores de Carne de España y con el Departamento de Salud del País Vasco, luego de declarar que su doping positivo en el pasado Tour de Francia pudo ser provocado por el consumo de carne con Clenbuterol.
Se parece mucho a la disculpa indicada por la judoka china Tong Wen fue encontrada culpable de dopaje, por la misma sustancia que Contador, durante el Campeonato Mundial del 2009. En ese momento, su entrenador declaró que su afición a la carne de cerdo pudo tener que ver para este resultado.
La práctica indiscriminada de uso del Clenbuterol en la ganadería china está bastante bien documentada, pero las autoridades vascas señalan que los ganaderos españoles no han tenido nunca problemas para aprobar sus controles.
La disculpa sonó bastante parecida a las de Floyd Landis, y todos recordamos cómo terminó aquello…
- El parlamento de la ex República Soviética de Georgia estudia el lanzamiento de un boicot a los Juegos Olímpicos de Invierno del 2014, los cuales se efectuarán en la estación turística de Sochi, prácticamente en la frontera con la República de Abjazia, una república autonómica en territorio georgiano a la que la Federación Rusa reconoce como nación independiente, al igual que a Osetia del Sur.
El parlamento georgiano pretende convencer al COI de llevar estos juegos a otro país. De nueva cuenta, suena como las protestas del Tibet para que la olimpíada veraniega del 2008 fuera sacada de Beijing, y todos sabemos en qué terminó no sólo aquello, sino la reciente entrega (o más bien intento de entrega) del Premio Nobel de la Paz…
- Por fin desde Turquía llega una buena noticia contra el vandalismo futbolero. Se reporta que dos personas acusadas de apuñalar a dos hooligans británicos, durante enfrentamientos entre barras bravas la noche previa a la semifinal de la Copa UEFA del año 2000 entre Galatasaray y Leeds United, han sido finalmente detenidos y puestos a disposición de la justicia local.
Los agresores responden a los nombres de Suleyman Gokhan Guven y Ali Baydar. Otro sospechoso sigue prófugo. Ojalá no termine todo en un “usted disculpe”, “el expediente no está debidamente acreditado” o “son sólo jóvenes (bueno, hace 10 años lo eran), estaban desfogándose”.
- Como era de esperarse, el Comité de Candidatura de la ciudad sudcoreana de Pyeongchang para los Juegos Olímpicos de Invierno del año 2018, tiene que redoblar esfuerzos tras el reciente ataque de Corea del Norte a la isla de Yeongpyong, donde dos militares y dos civiles resultaron muertos.
En un boletín de prensa mandado por dicho comité a la Agencia AP, han puesto de relieve el hecho de que han existido problemas entre ambas Coreas en los últimos 60 añños, y sin embargo Corea del Sur ha logrado organizar eventos siempre seguros, como la Olimpíada de Seúl ’88 y el Mundial del 2002, conjuntamente con Japón.
Lamentablemente, ahora sí hablamos de un ataque armado. Mientras pasen las horas sin nuevos incidentes, la tensión se irá aflojando, pero ¿en qué momento se le volverán a “volar las cabras” a Kim Jong-il?
Lo más extraño, es no escuchar a Hugo Chávez felicitando al heroico pueblo norcoreano y ofreciéndole petróleo venezolano por los próximos 500 años, como ya se ha hecho “estándar”. ¿O a lo mejor exigirá que les den el mundial del 2026?
- Alberto Contador se ha metido en problemas con la Asociación de Productores de Carne de España y con el Departamento de Salud del País Vasco, luego de declarar que su doping positivo en el pasado Tour de Francia pudo ser provocado por el consumo de carne con Clenbuterol.
Se parece mucho a la disculpa indicada por la judoka china Tong Wen fue encontrada culpable de dopaje, por la misma sustancia que Contador, durante el Campeonato Mundial del 2009. En ese momento, su entrenador declaró que su afición a la carne de cerdo pudo tener que ver para este resultado.
La práctica indiscriminada de uso del Clenbuterol en la ganadería china está bastante bien documentada, pero las autoridades vascas señalan que los ganaderos españoles no han tenido nunca problemas para aprobar sus controles.
La disculpa sonó bastante parecida a las de Floyd Landis, y todos recordamos cómo terminó aquello…
- El parlamento de la ex República Soviética de Georgia estudia el lanzamiento de un boicot a los Juegos Olímpicos de Invierno del 2014, los cuales se efectuarán en la estación turística de Sochi, prácticamente en la frontera con la República de Abjazia, una república autonómica en territorio georgiano a la que la Federación Rusa reconoce como nación independiente, al igual que a Osetia del Sur.
El parlamento georgiano pretende convencer al COI de llevar estos juegos a otro país. De nueva cuenta, suena como las protestas del Tibet para que la olimpíada veraniega del 2008 fuera sacada de Beijing, y todos sabemos en qué terminó no sólo aquello, sino la reciente entrega (o más bien intento de entrega) del Premio Nobel de la Paz…
- Por fin desde Turquía llega una buena noticia contra el vandalismo futbolero. Se reporta que dos personas acusadas de apuñalar a dos hooligans británicos, durante enfrentamientos entre barras bravas la noche previa a la semifinal de la Copa UEFA del año 2000 entre Galatasaray y Leeds United, han sido finalmente detenidos y puestos a disposición de la justicia local.
Los agresores responden a los nombres de Suleyman Gokhan Guven y Ali Baydar. Otro sospechoso sigue prófugo. Ojalá no termine todo en un “usted disculpe”, “el expediente no está debidamente acreditado” o “son sólo jóvenes (bueno, hace 10 años lo eran), estaban desfogándose”.
- Como era de esperarse, el Comité de Candidatura de la ciudad sudcoreana de Pyeongchang para los Juegos Olímpicos de Invierno del año 2018, tiene que redoblar esfuerzos tras el reciente ataque de Corea del Norte a la isla de Yeongpyong, donde dos militares y dos civiles resultaron muertos.
En un boletín de prensa mandado por dicho comité a la Agencia AP, han puesto de relieve el hecho de que han existido problemas entre ambas Coreas en los últimos 60 añños, y sin embargo Corea del Sur ha logrado organizar eventos siempre seguros, como la Olimpíada de Seúl ’88 y el Mundial del 2002, conjuntamente con Japón.
Lamentablemente, ahora sí hablamos de un ataque armado. Mientras pasen las horas sin nuevos incidentes, la tensión se irá aflojando, pero ¿en qué momento se le volverán a “volar las cabras” a Kim Jong-il?
Lo más extraño, es no escuchar a Hugo Chávez felicitando al heroico pueblo norcoreano y ofreciéndole petróleo venezolano por los próximos 500 años, como ya se ha hecho “estándar”. ¿O a lo mejor exigirá que les den el mundial del 2026?
martes, 23 de noviembre de 2010
NFL: Tropezar de nuevo… y con la misma piedra
Han tenido sus chispazos de brillantez, no se puede negar, pero ya han pasado casi 12 años desde que Gary Anderson falló aquel dramático gol de campo ante los Halcones de Atlanta, que habría asegurado a los Vikingos de Minnesota su pase al Super Bowl XXXIII, y de ese momento en adelante, la organización púrpura ha sido todo menos el modelo de consistencia y disciplina que encarnaron durante los años en que fueron dirigidos por Bud Grant, donde fueron amos y señores de la división central de la NFC durante toda la década de los 70s.
Brad Childress se suma a la lista de personajes que han hecho tan difícil de digerir para la afición de Minneapolis eso en lo que se ha convertido su equipo. Las etapas de sus últimos tres entrenadores en jefe –Dennis Green, Mike Tice y ahora Brad Childress-, han terminado en medio de mares de críticas y con un vestidor totalmente dividido.
Luego de que el año pasado Brett Favre hiciera un último año de magia, llevando a los Vikingos a la antesala del Super Bowl XLIV, para ser vencidos en tiempo extra por los Santos de Nueva Orleans, tal como pasó con Green tras la falla de Anderson, tal como pasó con Tice tras el incidente del “Crucero del Amor” -que además marcó el desplome de la antes promisoria carrera del QB Daunte Culpepper-, ahora Childress, por “apostar todas sus canicas” al sueño de muchos años de Favre (lanzarle pases a Randy Moss), ha tenido que pagar con su chamba la osadía.
Luego de una actuación desastrosa ante los Empacadores de Green Bay, y ante el QB al que Favre le tuvo prohibido, hasta su último día en Wisconsin, entrenar con el primer equipo (Aaron Rodgers), finalmente Childress perdió su puesto. Qué tan pronto lo seguirá Favre, es imposible saberlo, pero el término de la racha de partidos consecutivos más extraordinaria desde la de Cal Ripken Jr., promete no ser en absoluto lo grandioso que habría merecido ser.
Ziggy Wilf, el dueño de los Vikingos, ha dado el puesto de coach interino a Leslie Frazier, quien así se convierte en el segundo titular de la famosa “Defensiva 46” de Buddy Ryan, de la banda “del Super Bowl Shuffle” que conquistó el Super Bowl XX de manera arrolladora, en llegar al frente de un equipo, siguiendo los pasos del actual timonel de los 49ers de San Francisco, Mike Singletary.
Además de Ryan y Mike Ditka, Frazier ha trabajado bajo los staffs de Andy Reid y Tony Dungy, y es un coach muy respetado por los jugadores defensivos a los que ha dirigido, por su integridad y apertura, luce difícil que, con una marca de 3-7, ello baste para salvar una temporada que parece destinada al olvido, pero muchos jugadores apuestan por hacer lo suficiente para quitar a Frazier el título de “interino” para 2011.
Un nuevo final desastroso de un nuevo timonel, más ahora que los otrora “Caníbales Púrpura” buscan dejar el Metrodome y mudarse a una nueva casa, sería un desastre completo para una afición que en su tiempo se sintió harta de subcampeonatos, y que hoy por lo menos aspirar a volver a tener un equipo respetable.
¿Cómo fue que tardó tanto tiempo el ingreso de Grant al Salón de la Fama?
Brad Childress se suma a la lista de personajes que han hecho tan difícil de digerir para la afición de Minneapolis eso en lo que se ha convertido su equipo. Las etapas de sus últimos tres entrenadores en jefe –Dennis Green, Mike Tice y ahora Brad Childress-, han terminado en medio de mares de críticas y con un vestidor totalmente dividido.
Luego de que el año pasado Brett Favre hiciera un último año de magia, llevando a los Vikingos a la antesala del Super Bowl XLIV, para ser vencidos en tiempo extra por los Santos de Nueva Orleans, tal como pasó con Green tras la falla de Anderson, tal como pasó con Tice tras el incidente del “Crucero del Amor” -que además marcó el desplome de la antes promisoria carrera del QB Daunte Culpepper-, ahora Childress, por “apostar todas sus canicas” al sueño de muchos años de Favre (lanzarle pases a Randy Moss), ha tenido que pagar con su chamba la osadía.
Luego de una actuación desastrosa ante los Empacadores de Green Bay, y ante el QB al que Favre le tuvo prohibido, hasta su último día en Wisconsin, entrenar con el primer equipo (Aaron Rodgers), finalmente Childress perdió su puesto. Qué tan pronto lo seguirá Favre, es imposible saberlo, pero el término de la racha de partidos consecutivos más extraordinaria desde la de Cal Ripken Jr., promete no ser en absoluto lo grandioso que habría merecido ser.
Ziggy Wilf, el dueño de los Vikingos, ha dado el puesto de coach interino a Leslie Frazier, quien así se convierte en el segundo titular de la famosa “Defensiva 46” de Buddy Ryan, de la banda “del Super Bowl Shuffle” que conquistó el Super Bowl XX de manera arrolladora, en llegar al frente de un equipo, siguiendo los pasos del actual timonel de los 49ers de San Francisco, Mike Singletary.
Además de Ryan y Mike Ditka, Frazier ha trabajado bajo los staffs de Andy Reid y Tony Dungy, y es un coach muy respetado por los jugadores defensivos a los que ha dirigido, por su integridad y apertura, luce difícil que, con una marca de 3-7, ello baste para salvar una temporada que parece destinada al olvido, pero muchos jugadores apuestan por hacer lo suficiente para quitar a Frazier el título de “interino” para 2011.
Un nuevo final desastroso de un nuevo timonel, más ahora que los otrora “Caníbales Púrpura” buscan dejar el Metrodome y mudarse a una nueva casa, sería un desastre completo para una afición que en su tiempo se sintió harta de subcampeonatos, y que hoy por lo menos aspirar a volver a tener un equipo respetable.
¿Cómo fue que tardó tanto tiempo el ingreso de Grant al Salón de la Fama?
Etiquetas:
Brad Childress,
deportes,
futbol americano,
Leslie Frazier,
Minnesota,
NFL,
Vikingos
lunes, 22 de noviembre de 2010
Futbol: Huelga de árbitros en Escocia, ¿y FIFA, qué?
Mientras que la FIFA sigue exigiendo a los gobiernos nacionales que se abstengan de intervenir en las decisiones de las federaciones de futbol locales, so pena de excluir a sus clubes y selecciones de toda competición avalada por el organismo, cada día queda más claro que ni dichas federaciones, ni mucho menos la FIFA, pueden hacer algo para frenar la escalada de violencia que cada día se torna más preocupante.
El próximo fin de semana, la Liga Premier de Escocia podría verse en la bochornosa situación de no contar con árbitros para su jornada, dado que éstos tienen emplazada una huelga para el fin de semana ante las continuas amenazas de muerte bajo las que se encuentran.
El titular de la Asociación de Futbol de Escocia (SFA), George Peat, ha declarado que harán todo lo posible para tener a los árbitros trabajando este sábado y domingo, pero ¿en cuántos países les prometen lo mismo a los silbantes?, y cada sábado se encuentran con las mismas sonrisas socarronas, con los mismos comentaristas analizando cuadro por cuadro las acciones que juzgan para, amparados en una tecnología con la que el ojo humano no cuenta, convertir en 10 segundos un “es una acción muy cerrada” en un “déjenme ver” y de ahí un “esto es un robo grosero”.
Uno de los líderes de este movimiento, triste es decirlo, es uno de los empleadores de nuestro compatriota Efraín Juárez, el directivo del Celtic de Glasgow, John Reid, quien recientemente exigió el retiro del árbitro Dougie McDonald, luego de que éste revirtiera un penalti concedido en su partido ante el Dundee United, tras consultar la jugada con uno de sus asistentes. Pese a la decisión, el Celtic ganó ese juego 2-1.
Otro silbante, Willie Collum, recibió amenazas telefónicas de muerte tras conceder un penalti dudoso al Rangers en su visita a los verdiblancos, a los que derrotaron en el clásico local por 3-1.
Aquellos que hacen esas llamadas pueden argumentar que buscan simplemente “arbitrajes justos”. Nada más falso. Buscan arbitrajes a favor de sus equipos, y si éstos se presentan, entonces serán los fans del otro equipo los que lancen las amenazas de muerte. Los árbitros, marquen lo que marquen, no tendrán donde esconderse, ¿Y las federaciones y la FIFA, ya con el poder para intervenir incluso en decisiones de países soberanos, qué hacen al respecto?
¿Recuerdan ustedes aquel “yo les digo en qué hotel y en qué cuarto se hospeda chiquimarco” que emitiera un comentarista hondureño?
Esa práctica es cada vez más común, y por lo mismo muchos comentaristas simplemente hacen sus críticas y ponen a un lado el asunto, además obstaculizando el hecho de que los árbitros puedan utilizar la tecnología que, ellos mismos, claramente utilizan como un arma para acusarlos de corruptos.
Total, mientras el aficionado compre lo que se anuncia en los cortes, lo que haga después no es su problema. Al contrario, es más negocio establecer aficiones fanatizadas, que verdaderos aficionados concientes de que están viendo un mero entretenimiento, y que por mucho que amen a sus equipos, éstos no pueden ni deben ser más importantes que el juego mismo.
Y siempre el mismo argumento de que “utilizar la tecnología mataría la pasión que la propia polémica trae al juego”.
La NFL ya tiene varios años utilizando tecnología para muchas decisiones. Eso sí, regulada para que los equipos no puedan hacer un uso indiscriminado de ella, pero dígame usted, ¿acaso el futbol americano ha “matado la polémica” y la pasión con que los aficionados vemos los juegos? ¡Para nada! Al contrario, el juego es igual, o incluso más disfrutable, de lo que lo era en los 70s.
¿A qué obedece esa cerrazón en creer que el linchamiento arbitral es otro de los derechos del aficionado “pasional”? Esos expertos que, lo acepten o no, son los primeros en promover esos movimientos, deberían ser los primeros en explicarlos.
Todos, federativos, directivos, entrenadores, jugadores, medios de comunicación, los propios silbantes y nosotros los aficionados, debemos asumir el compromiso de hacer todos nuestra parte para que el futbol, y cualquier otro deporte, vuelva a ser seguro para todos cuantos estamos involucrados.
No podemos conformarnos con decir “para eso está el gobierno”, porque FIFA ya dejó en claro que, tratándose de “el deporte más popular del planeta”, no es así.
El próximo fin de semana, la Liga Premier de Escocia podría verse en la bochornosa situación de no contar con árbitros para su jornada, dado que éstos tienen emplazada una huelga para el fin de semana ante las continuas amenazas de muerte bajo las que se encuentran.
El titular de la Asociación de Futbol de Escocia (SFA), George Peat, ha declarado que harán todo lo posible para tener a los árbitros trabajando este sábado y domingo, pero ¿en cuántos países les prometen lo mismo a los silbantes?, y cada sábado se encuentran con las mismas sonrisas socarronas, con los mismos comentaristas analizando cuadro por cuadro las acciones que juzgan para, amparados en una tecnología con la que el ojo humano no cuenta, convertir en 10 segundos un “es una acción muy cerrada” en un “déjenme ver” y de ahí un “esto es un robo grosero”.
Uno de los líderes de este movimiento, triste es decirlo, es uno de los empleadores de nuestro compatriota Efraín Juárez, el directivo del Celtic de Glasgow, John Reid, quien recientemente exigió el retiro del árbitro Dougie McDonald, luego de que éste revirtiera un penalti concedido en su partido ante el Dundee United, tras consultar la jugada con uno de sus asistentes. Pese a la decisión, el Celtic ganó ese juego 2-1.
Otro silbante, Willie Collum, recibió amenazas telefónicas de muerte tras conceder un penalti dudoso al Rangers en su visita a los verdiblancos, a los que derrotaron en el clásico local por 3-1.
Aquellos que hacen esas llamadas pueden argumentar que buscan simplemente “arbitrajes justos”. Nada más falso. Buscan arbitrajes a favor de sus equipos, y si éstos se presentan, entonces serán los fans del otro equipo los que lancen las amenazas de muerte. Los árbitros, marquen lo que marquen, no tendrán donde esconderse, ¿Y las federaciones y la FIFA, ya con el poder para intervenir incluso en decisiones de países soberanos, qué hacen al respecto?
¿Recuerdan ustedes aquel “yo les digo en qué hotel y en qué cuarto se hospeda chiquimarco” que emitiera un comentarista hondureño?
Esa práctica es cada vez más común, y por lo mismo muchos comentaristas simplemente hacen sus críticas y ponen a un lado el asunto, además obstaculizando el hecho de que los árbitros puedan utilizar la tecnología que, ellos mismos, claramente utilizan como un arma para acusarlos de corruptos.
Total, mientras el aficionado compre lo que se anuncia en los cortes, lo que haga después no es su problema. Al contrario, es más negocio establecer aficiones fanatizadas, que verdaderos aficionados concientes de que están viendo un mero entretenimiento, y que por mucho que amen a sus equipos, éstos no pueden ni deben ser más importantes que el juego mismo.
Y siempre el mismo argumento de que “utilizar la tecnología mataría la pasión que la propia polémica trae al juego”.
La NFL ya tiene varios años utilizando tecnología para muchas decisiones. Eso sí, regulada para que los equipos no puedan hacer un uso indiscriminado de ella, pero dígame usted, ¿acaso el futbol americano ha “matado la polémica” y la pasión con que los aficionados vemos los juegos? ¡Para nada! Al contrario, el juego es igual, o incluso más disfrutable, de lo que lo era en los 70s.
¿A qué obedece esa cerrazón en creer que el linchamiento arbitral es otro de los derechos del aficionado “pasional”? Esos expertos que, lo acepten o no, son los primeros en promover esos movimientos, deberían ser los primeros en explicarlos.
Todos, federativos, directivos, entrenadores, jugadores, medios de comunicación, los propios silbantes y nosotros los aficionados, debemos asumir el compromiso de hacer todos nuestra parte para que el futbol, y cualquier otro deporte, vuelva a ser seguro para todos cuantos estamos involucrados.
No podemos conformarnos con decir “para eso está el gobierno”, porque FIFA ya dejó en claro que, tratándose de “el deporte más popular del planeta”, no es así.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Tenis: Un valeroso esfuerzo
En estas épocas en que el menosprecio por los “viejos” (y al parecer, para el mercado laboral cualquiera que tengamos más de 35 años de edad ya somos totalmente seniles) parece acentuarse, siempre será agradable encontrarse con atletas que nos dan el ejemplo de que la vejez está en el alma, no en el cuerpo.
Kimiko Date fue la mejor tenista asiática en el primer lustro de la década de los 90s, alcanzando incluso el número cuatro en el ranking de la WTA, el 13 de noviembre de 1995.
Llegó hasta la ronda de semifinales en tres de los cuatro torneos del Grand Slam: el Abierto australiano ’94, el francés del ’95, y el británico de ’96, siendo derrotada respectivamente por Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario y de nuevo Graf, sin duda dos tenistas que marcaron aquella década en el deporte blanco femenil.
De 1992 a 1996, Date fue 5 años consecutivos finalista del Abierto de Japón, el cual conquistó en tres oportunidades: en 1993 ante la holandesa Stephanie Rottier, 1994 y 1996 ante la estadounidense Amy Frazier.
Entre sus mayores victorias de aquella época se encuentran la del Abierto de Osaka ’93 ante la checa Jana Novotna, el Abierto de Sydney de 1994 ante Mary Jo Fernández, el campeonato Pan Pacific ’95 ante Lindsay Davenport, y el Abierto de San Diego ’96 ante Arantxa Sánchez.
En su brillante año de 1994, se proclamó además campeona de los Juegos Asiáticos, celebrados en Hiroshima, superando en la gran final a su compatriota Naoko Sawamatsu.
1996 guió al equipo japonés a conseguir el mejor desempeño de su historia dentro de la Copa Federación de tenis, el equivalente femenino de la Copa Davis, al llegar hasta la ronda de semifinales donde cayeron ante los Estados Unidos, pero en los cuartos de final dejaron fuera al poderoso equipo alemán que encabezaban Steffi Graf y Anke Huber. En el tercer punto de esa serie, el cual resultó clave, Date superó a Graf en uno de los más emocionantes partidos en la historia del evento: 7-6 (9-7), 3-6 y 12-10.
Sin embargo, al término del Campeonato de la WTA de 1996, en el que cayó en la segunda ronda ante la suiza Martina Hingis, Date anunció inesperadamente su retiro.
Durante su retiro, Date contrajo nupcias con el piloto alemán Michael Krumm en 2001. Sin embargo, se llevó un golpe brutal al encarar problemas de fertilidad y minar fuertemente su salud en el intento de correr un maratón.
Pero a pesar de tantos problemas, en abril de 2008, luego de casi 12 años en el retiro, Date-Krumm anunció su retorno a la gira de la WTA, ya con 37 años de edad, buscando dar un nuevo impulso al tenis femenil japonés que se perdió con el retiro de Ai Sugiyama y Akiko Morigami.
El regreso no ha sido fácil. La nipona tuvo que ascender peldaños por medio de torneos de la ITF, pero el 27 de septiembre de 2009, un día antes de su cumpleaños 39, sorprendió al llevarse el Abierto de Corea del Sur, derrotando en la gran final a la española Anabel Medina Garrigues, 6-3, 6-3, luego de haber dejado en el camino a tenistas de la talla de Alisa Kleybanova, Daniela Hantuchova y Maria Kirilenko, todos ellos en partidos que se fueron al tercer set. Ya no se podía dudar de la fortaleza física de la japonesa, que con esta victoria se convirtió en la segunda mujer de mayor edad en ganar un torneo mayor desde que el tenis abrió sus puertas a los profesionales en 1969. El récord le sigue perteneciendo a la legendaria Billie Jean King, quien ganó el torneo de Birmingham en 1983, a los 39 años, 7 meses y 23 días de edad.
Date buscaba otro récord al buscar una segunda medalla de oro en los Juegos Asiáticos, luego de 16 años, pero en la ronda semifinal del torneo que se celebra en Guangzhou, China, fue superada por la local Peng Shuai, con parciales de 7-6, 3-6 y 6-2, ganando sin embargo una meritoria medalla de bronce.
Ojalá que antes de gritar “ruco”, nos pongamos a reflexionar qué es lo que en verdad nos hace recibir ese adjetivo: el exceso de años… o la falta de ilusiones. Porque sin duda, personas como Kimiko Date-Krumm no entran en esta segunda categoría.
Kimiko Date fue la mejor tenista asiática en el primer lustro de la década de los 90s, alcanzando incluso el número cuatro en el ranking de la WTA, el 13 de noviembre de 1995.
Llegó hasta la ronda de semifinales en tres de los cuatro torneos del Grand Slam: el Abierto australiano ’94, el francés del ’95, y el británico de ’96, siendo derrotada respectivamente por Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario y de nuevo Graf, sin duda dos tenistas que marcaron aquella década en el deporte blanco femenil.
De 1992 a 1996, Date fue 5 años consecutivos finalista del Abierto de Japón, el cual conquistó en tres oportunidades: en 1993 ante la holandesa Stephanie Rottier, 1994 y 1996 ante la estadounidense Amy Frazier.
Entre sus mayores victorias de aquella época se encuentran la del Abierto de Osaka ’93 ante la checa Jana Novotna, el Abierto de Sydney de 1994 ante Mary Jo Fernández, el campeonato Pan Pacific ’95 ante Lindsay Davenport, y el Abierto de San Diego ’96 ante Arantxa Sánchez.
En su brillante año de 1994, se proclamó además campeona de los Juegos Asiáticos, celebrados en Hiroshima, superando en la gran final a su compatriota Naoko Sawamatsu.
1996 guió al equipo japonés a conseguir el mejor desempeño de su historia dentro de la Copa Federación de tenis, el equivalente femenino de la Copa Davis, al llegar hasta la ronda de semifinales donde cayeron ante los Estados Unidos, pero en los cuartos de final dejaron fuera al poderoso equipo alemán que encabezaban Steffi Graf y Anke Huber. En el tercer punto de esa serie, el cual resultó clave, Date superó a Graf en uno de los más emocionantes partidos en la historia del evento: 7-6 (9-7), 3-6 y 12-10.
Sin embargo, al término del Campeonato de la WTA de 1996, en el que cayó en la segunda ronda ante la suiza Martina Hingis, Date anunció inesperadamente su retiro.
Durante su retiro, Date contrajo nupcias con el piloto alemán Michael Krumm en 2001. Sin embargo, se llevó un golpe brutal al encarar problemas de fertilidad y minar fuertemente su salud en el intento de correr un maratón.
Pero a pesar de tantos problemas, en abril de 2008, luego de casi 12 años en el retiro, Date-Krumm anunció su retorno a la gira de la WTA, ya con 37 años de edad, buscando dar un nuevo impulso al tenis femenil japonés que se perdió con el retiro de Ai Sugiyama y Akiko Morigami.
El regreso no ha sido fácil. La nipona tuvo que ascender peldaños por medio de torneos de la ITF, pero el 27 de septiembre de 2009, un día antes de su cumpleaños 39, sorprendió al llevarse el Abierto de Corea del Sur, derrotando en la gran final a la española Anabel Medina Garrigues, 6-3, 6-3, luego de haber dejado en el camino a tenistas de la talla de Alisa Kleybanova, Daniela Hantuchova y Maria Kirilenko, todos ellos en partidos que se fueron al tercer set. Ya no se podía dudar de la fortaleza física de la japonesa, que con esta victoria se convirtió en la segunda mujer de mayor edad en ganar un torneo mayor desde que el tenis abrió sus puertas a los profesionales en 1969. El récord le sigue perteneciendo a la legendaria Billie Jean King, quien ganó el torneo de Birmingham en 1983, a los 39 años, 7 meses y 23 días de edad.
Date buscaba otro récord al buscar una segunda medalla de oro en los Juegos Asiáticos, luego de 16 años, pero en la ronda semifinal del torneo que se celebra en Guangzhou, China, fue superada por la local Peng Shuai, con parciales de 7-6, 3-6 y 6-2, ganando sin embargo una meritoria medalla de bronce.
Ojalá que antes de gritar “ruco”, nos pongamos a reflexionar qué es lo que en verdad nos hace recibir ese adjetivo: el exceso de años… o la falta de ilusiones. Porque sin duda, personas como Kimiko Date-Krumm no entran en esta segunda categoría.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Futbol americano: ¡Gracias, UDLAP!
Durante más de 15 años, se fraguó una guerra entre las universidades públicas y privadas de nuestro país, donde las primeras argumentaban que las segundas abusaban de su poder económico para “piratearse” a los jugadores que ellas con gran esfuerzo formaban. El argumento sin duda no carece de mérito, pero también creo que es una cuestión de libertad individual.
Hace tres años, finalmente se logró lo que tantos, que amamos al futbol americano en este país, tanto temíamos: nuestra liga mayor, por segunda vez en los últimos 25 años, terminó dividiéndose en dos.
Hace 22 años, la división fue geográfica. Esta vez fue económica, pero resultó igual de dolorosa.
Mientras pasaban los años y se acumulaban los campeonatos para el sistema Tecnológico de Monterrey (casi todos para el campus matriz, con un par de interrupciones del CEM), los dedos acusadores de quienes defendían la tradición de la UNAM y el IPN, señalaban que era imposible competir con ellos. Que si no se hacía nada, pasarían años y años y nuestro futbol americano sólo pintaría con los colores azul y blanco.
Prácticamente todos se rindieron… incluso los Aztecas de la UDLA.
Un día de enero de 2005, una rectora de la Universidad de las Américas anunciaba la disolución del programa de futbol americano, aduciendo que no era más que “un gasto oneroso”.
Pero el alumnado y los exalumnos de la institución lucharon en la defensa de su programa. Lograron revertir aquella orden absurda, y no dejaron de luchar. Hace unas horas, a casi 6 años de aquella “sentencia de muerte”, y a 13 años de su última corona, los Aztecas de la UDLA son nuevamente campeones nacionales.
17-10 fue el marcador con el que evitaron el hexacampeonato de los pupilos de Frank González, que no se puede decir que regalaran la corona sin luchar. Muy por el contrario, faltando menos de 6 minutos para el final lograron igualar el partido, y parecía que los viejos fantasmas volverían a aparecer.
Pero no esta vez. El carácter de los guerreros verdes no cedió esta vez. En cuatro jugadas, tenían de vuelta la ventaja y el campeonato.
Hace un par de años, yo mismo perdí una oportunidad de trabajo, por criticar el hecho de que hubiera cronistas que pretendieran que el campeonato nacional fuera dirimido en base al ambiente en la tribuna.
Mentiría si yo dijera que fui despedido o se me pidió mi renuncia. No es cierto. Simplemente se me demostró, de manera poco sutil, que mi opinión no sería respetada. Este blog nació precisamente de la defensa de esa línea de opinión, y en esa defensa pienso seguir.
No demerito en absoluto el campeonato nacional conquistado por los Pumas de la UNAM-CU ante los Auténticos Tigres de la UANL (31-21) en la gran final de la ONEFA. Sin duda, esta liga es la heredera de la mayor parte de la tradición del futbol americano mexicano.
Pero durante 15 años, las dos principales universidades públicas de nuestro país tuvieron a su disposición infinidad de recursos no económicos para nivelar la balanza ante el poder económico de las universidades privadas… y prefirieron recurrir a la “grilla” para lograr lo que no lograron en el emparrillado.
Nos volvieron a vender la idea, que sus mismos jugadores ya habían superado, de que era más importante ganar el Clásico que el Campeonato Nacional. Un Clásico siempre será importante, pero no puede ni debe serlo más que los máximos honores. Es ahí cuando un clásico se vuelve nocivo en vez de benéfico, cuando impide a terceros equipos escribir sus propias historias de gloria.
La UDLA lo demostró esta tarde. Ni Pumas ni Burros Blancos ni Aguilas Blancos saben lo que es un decreto de extinción como lo saben los Aztecas. Y sin embargo, los resultados hablan por sí mismos.
Para mí, mientras no lo demuestren en el campo, en una liga totalmente unificada, el campeón nacional será el del torneo de CONADEIP… Pero esa será solamente mi opinión. Tanto uno como otro circuito siempre arrastrarán ese “asterisco” de no poder ofrecer un campeón nacional absoluto.
Cierto, los Borregos Salvajes deben aceptar que necesitan de Pumas y Burros Blancos… pero Pumas y Burros Blancos deben aceptar que ellos también necesitan de los Borregos, y de los Aztecas.
Y los cuatro deben aceptar que necesitan de los Centinelas, de los Potros Salvajes, de los Toros Salvajes, de todos los que han permitido a nuestro futbol americano edificarse durante más de 70 años.
Yo seguiré en esa lucha, en esperar el bien del futbol americano por el futbol americano mismo, no por unos u otros colores. Quizás para bien, quizás para mal, mi equipo favorito, el de mi Alma Mater, ya no existe. Puedo darme ese lujo.
Y por mera libertad de conciencia, aquellos cuyos equipos siguen ahí deberían disfrutar del mismo derecho.
Hace tres años, finalmente se logró lo que tantos, que amamos al futbol americano en este país, tanto temíamos: nuestra liga mayor, por segunda vez en los últimos 25 años, terminó dividiéndose en dos.
Hace 22 años, la división fue geográfica. Esta vez fue económica, pero resultó igual de dolorosa.
Mientras pasaban los años y se acumulaban los campeonatos para el sistema Tecnológico de Monterrey (casi todos para el campus matriz, con un par de interrupciones del CEM), los dedos acusadores de quienes defendían la tradición de la UNAM y el IPN, señalaban que era imposible competir con ellos. Que si no se hacía nada, pasarían años y años y nuestro futbol americano sólo pintaría con los colores azul y blanco.
Prácticamente todos se rindieron… incluso los Aztecas de la UDLA.
Un día de enero de 2005, una rectora de la Universidad de las Américas anunciaba la disolución del programa de futbol americano, aduciendo que no era más que “un gasto oneroso”.
Pero el alumnado y los exalumnos de la institución lucharon en la defensa de su programa. Lograron revertir aquella orden absurda, y no dejaron de luchar. Hace unas horas, a casi 6 años de aquella “sentencia de muerte”, y a 13 años de su última corona, los Aztecas de la UDLA son nuevamente campeones nacionales.
17-10 fue el marcador con el que evitaron el hexacampeonato de los pupilos de Frank González, que no se puede decir que regalaran la corona sin luchar. Muy por el contrario, faltando menos de 6 minutos para el final lograron igualar el partido, y parecía que los viejos fantasmas volverían a aparecer.
Pero no esta vez. El carácter de los guerreros verdes no cedió esta vez. En cuatro jugadas, tenían de vuelta la ventaja y el campeonato.
Hace un par de años, yo mismo perdí una oportunidad de trabajo, por criticar el hecho de que hubiera cronistas que pretendieran que el campeonato nacional fuera dirimido en base al ambiente en la tribuna.
Mentiría si yo dijera que fui despedido o se me pidió mi renuncia. No es cierto. Simplemente se me demostró, de manera poco sutil, que mi opinión no sería respetada. Este blog nació precisamente de la defensa de esa línea de opinión, y en esa defensa pienso seguir.
No demerito en absoluto el campeonato nacional conquistado por los Pumas de la UNAM-CU ante los Auténticos Tigres de la UANL (31-21) en la gran final de la ONEFA. Sin duda, esta liga es la heredera de la mayor parte de la tradición del futbol americano mexicano.
Pero durante 15 años, las dos principales universidades públicas de nuestro país tuvieron a su disposición infinidad de recursos no económicos para nivelar la balanza ante el poder económico de las universidades privadas… y prefirieron recurrir a la “grilla” para lograr lo que no lograron en el emparrillado.
Nos volvieron a vender la idea, que sus mismos jugadores ya habían superado, de que era más importante ganar el Clásico que el Campeonato Nacional. Un Clásico siempre será importante, pero no puede ni debe serlo más que los máximos honores. Es ahí cuando un clásico se vuelve nocivo en vez de benéfico, cuando impide a terceros equipos escribir sus propias historias de gloria.
La UDLA lo demostró esta tarde. Ni Pumas ni Burros Blancos ni Aguilas Blancos saben lo que es un decreto de extinción como lo saben los Aztecas. Y sin embargo, los resultados hablan por sí mismos.
Para mí, mientras no lo demuestren en el campo, en una liga totalmente unificada, el campeón nacional será el del torneo de CONADEIP… Pero esa será solamente mi opinión. Tanto uno como otro circuito siempre arrastrarán ese “asterisco” de no poder ofrecer un campeón nacional absoluto.
Cierto, los Borregos Salvajes deben aceptar que necesitan de Pumas y Burros Blancos… pero Pumas y Burros Blancos deben aceptar que ellos también necesitan de los Borregos, y de los Aztecas.
Y los cuatro deben aceptar que necesitan de los Centinelas, de los Potros Salvajes, de los Toros Salvajes, de todos los que han permitido a nuestro futbol americano edificarse durante más de 70 años.
Yo seguiré en esa lucha, en esperar el bien del futbol americano por el futbol americano mismo, no por unos u otros colores. Quizás para bien, quizás para mal, mi equipo favorito, el de mi Alma Mater, ya no existe. Puedo darme ese lujo.
Y por mera libertad de conciencia, aquellos cuyos equipos siguen ahí deberían disfrutar del mismo derecho.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Futbol: Continúa el cochinero mundialista.
¿Recuerdan ustedes cuando comentábamos aquí mismo el caso de la “metida de pata” del jefe de la Candidatura de Inglaterra para organizar el Mundial del 2018?
Recapitulando, tal y como platicábamos aquí el 17 de mayo pasado, el Sr. David Triesman acusó a España y Rusia de establecer un pacto, en el que los árbitros rusos favorecerían a España en su búsqueda de conquistar el mundial de Sudáfrica 2010, y a cambio España apoyaría la candidatura rusa para el mundial en cuestión.
Tras no presentar pruebas de su dicho, Lord Triesman fue “invitado” a renunciar a sus puestos, tanto en el Comité Organizador como en la Football Association.
Sin embargo, el “sospechosismo” que suele acompañar en los tiempos recientes a las decisiones de la FIFA, está lejos de terminar.
Esta semana, la FIFA suspendió a dos directivos que tendrían voto en la decisión del otorgamiento de sedes de los mundiales de los años 2018 y 2022, por supuestamente ofrecer sus votos a las candidaturas de España-Portugal y Katar, respectivamente.
La votación definitiva se efectuará el próximo dos de diciembre, con un panel de 22 delegados, en vez de los 24 que se contemplaban originalmente, efectuando la votación definitiva.
El nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii, quien además es titular de la Federación de Futbol de Oceanía (OFC), recibieron suspensiones por 3 y un año, además de multas por 10 mil y 5 mil francos suizos, respectivamente.
Dado que las ofertas fueron hechas a periodistas encubiertos, la FIFA decidió exonerar de toda responsabilidad a las candidaturas involucradas.
Hace unas horas, otros cuatro funcionarios fueron suspendidos por el mismo asunto: Slim Aloulou (Túnez), Ismael Bhamjee (Botswana), Amadou Diakite (Mali) y Ahongalu Fusimalohi (Tonga).
Fusimalohi es el presidente de la federación de futbol de su país, Diakite es miembro del Comité de Arbitraje de la FIFA, y Aloualou integra la mesa directiva tanto de la Cámara de Resolución de Disputas como del Comité por el Status de los Jugadores del organismo.
En cuanto a Bhamjee, miembro honorario de la Confederación Africana de Futbol (CAF), no es la primera vez que cae en desgracia ante el organismo, ya que en 2006 fue descubierto revendiendo boletos al triple de su valor nominal, durante el Mundial celebrado en Alemania.
“Afortunadamente”, Blatter pretende echar tierra al asunto, al declarar que “las colusiones durante el proceso de otorgamiento de sedes son algo inevitable”.
Por lo visto, hoy todo mundo ha olvidado que el mundial de 2006 fue otorgado a Alemania gracias a una amenaza de muerte sobre un directivo neozelandés que resultó tener el voto de desempate entre ellos y los sudafricanos.
Así se las gasta “el juego del hombre”.
Recapitulando, tal y como platicábamos aquí el 17 de mayo pasado, el Sr. David Triesman acusó a España y Rusia de establecer un pacto, en el que los árbitros rusos favorecerían a España en su búsqueda de conquistar el mundial de Sudáfrica 2010, y a cambio España apoyaría la candidatura rusa para el mundial en cuestión.
Tras no presentar pruebas de su dicho, Lord Triesman fue “invitado” a renunciar a sus puestos, tanto en el Comité Organizador como en la Football Association.
Sin embargo, el “sospechosismo” que suele acompañar en los tiempos recientes a las decisiones de la FIFA, está lejos de terminar.
Esta semana, la FIFA suspendió a dos directivos que tendrían voto en la decisión del otorgamiento de sedes de los mundiales de los años 2018 y 2022, por supuestamente ofrecer sus votos a las candidaturas de España-Portugal y Katar, respectivamente.
La votación definitiva se efectuará el próximo dos de diciembre, con un panel de 22 delegados, en vez de los 24 que se contemplaban originalmente, efectuando la votación definitiva.
El nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii, quien además es titular de la Federación de Futbol de Oceanía (OFC), recibieron suspensiones por 3 y un año, además de multas por 10 mil y 5 mil francos suizos, respectivamente.
Dado que las ofertas fueron hechas a periodistas encubiertos, la FIFA decidió exonerar de toda responsabilidad a las candidaturas involucradas.
Hace unas horas, otros cuatro funcionarios fueron suspendidos por el mismo asunto: Slim Aloulou (Túnez), Ismael Bhamjee (Botswana), Amadou Diakite (Mali) y Ahongalu Fusimalohi (Tonga).
Fusimalohi es el presidente de la federación de futbol de su país, Diakite es miembro del Comité de Arbitraje de la FIFA, y Aloualou integra la mesa directiva tanto de la Cámara de Resolución de Disputas como del Comité por el Status de los Jugadores del organismo.
En cuanto a Bhamjee, miembro honorario de la Confederación Africana de Futbol (CAF), no es la primera vez que cae en desgracia ante el organismo, ya que en 2006 fue descubierto revendiendo boletos al triple de su valor nominal, durante el Mundial celebrado en Alemania.
“Afortunadamente”, Blatter pretende echar tierra al asunto, al declarar que “las colusiones durante el proceso de otorgamiento de sedes son algo inevitable”.
Por lo visto, hoy todo mundo ha olvidado que el mundial de 2006 fue otorgado a Alemania gracias a una amenaza de muerte sobre un directivo neozelandés que resultó tener el voto de desempate entre ellos y los sudafricanos.
Así se las gasta “el juego del hombre”.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Los viejos tristes Tigres…
No sé ustedes, pero a mí me causó un gran entusiasmo cuando Marvin Lewis fue nombrado Head Coach de los Bengalíes de Cincinnati en el 2003. El artífice de la gran defensiva de los Cuervos de Baltimore que ganaran el Super Bowl XXXV, se convirtió así en uno de los primeros Head Coaches de raza negra en la época moderna de la NFL.
Para 2005, Lewis por fin tenía un equipo contendiente, ganando su primer campeonato divisional en 15 años, y llegando a los play-offs tras una larga sequía.
Tres jugadas dentro del partido ante los Acereros de Pittsburgh, el QB Carson Palmer sufrió una devastadora lesión de rodilla provocada por su ex compañero Kimo von Oelhoffen (yo sigo pensando que fue empujado accidentalmente por un bloqueador). De ese momento en adelante, las cosas no han vuelto a ser las mismas para los Bengalíes.
De algún modo, Lewis perdió el control de su equipo. Particularmente entre 2007 y 2008, el equipo fue un desastre fuera del campo (y miren que dentro, en el segundo de estos años tuvo una marca de 4-11-1), imponiendo el nada deseable récord de 10 jugadores en problemas legales, entre los que destacaron el receptor Chris Henry (quien en 2009 pagó con su vida sus problemas de adicción, al chocar en una carretera de Carolina del Norte), Odell Thurman, A.J. Nicholson, Levi Jones y Amad Brooks.
Sin embargo, unidos en torno a la muerte de Henry, los felinos tuvieron un año de “Cenicienta” en 2009, conquistando la División Norte de la AFC con foja de 10-6. Ello le valió a Lewis ser el primer head coach de los Bengalíes en recibir el trofeo al Coach del Año desde el legendario Paul Brown en 1970 (¡Cómo! ¿Sam Wyche nunca lo ganó?).
Tal vez Marvin Lewis se sintió confiado en que logró retomar el control de equipo, pero ¿tanto como para firmar a los reconocidos “rompe-equipos” Terrell Owens y Adam “Pacman” Jones, prácticamente al mismo tiempo?
Las consecuencias no se han hecho esperar. Hoy los Bengalíes ocupan el sótano de su división, con marca de dos triunfos y siete derrotas. De hecho, sólo los Bills de Buffalo tienen una peor marca en la AFC, y ambos equipos se enfrentan este domingo en el Estadio “Paul Brown”.
Tristemente, quedó confirmado por la NFL que la transmisión televisiva del juego será bloqueada en toda la ciudad de Cincinnati y en un radio de 75 millas a la redonda, al no cumplirse el requisito de llenar el estadio.
Es la primera vez en 7 años (desde que en 2003 enfrentaron al entonces equipo de expansión de los Texanos de Houston) que los Bengalíes sufren esta indignidad.
Y peor aún, los directivos del club estiman que sólo el partido del 5 de diciembre, ante los campeones Santos de Nueva Orleans, tiene posibilidades de evitar el bloqueo. Ello significaría la no transmisión del “Buckeye Derby” ante los Cafés de Cleveland, el próximo 19 de diciembre, y de su cierre de campaña en casa, una semana después ante los Cargadores de San Diego.
Lástima que un proyecto que prometía tanto al principio, esté terminando de manera tan penosa.
Para 2005, Lewis por fin tenía un equipo contendiente, ganando su primer campeonato divisional en 15 años, y llegando a los play-offs tras una larga sequía.
Tres jugadas dentro del partido ante los Acereros de Pittsburgh, el QB Carson Palmer sufrió una devastadora lesión de rodilla provocada por su ex compañero Kimo von Oelhoffen (yo sigo pensando que fue empujado accidentalmente por un bloqueador). De ese momento en adelante, las cosas no han vuelto a ser las mismas para los Bengalíes.
De algún modo, Lewis perdió el control de su equipo. Particularmente entre 2007 y 2008, el equipo fue un desastre fuera del campo (y miren que dentro, en el segundo de estos años tuvo una marca de 4-11-1), imponiendo el nada deseable récord de 10 jugadores en problemas legales, entre los que destacaron el receptor Chris Henry (quien en 2009 pagó con su vida sus problemas de adicción, al chocar en una carretera de Carolina del Norte), Odell Thurman, A.J. Nicholson, Levi Jones y Amad Brooks.
Sin embargo, unidos en torno a la muerte de Henry, los felinos tuvieron un año de “Cenicienta” en 2009, conquistando la División Norte de la AFC con foja de 10-6. Ello le valió a Lewis ser el primer head coach de los Bengalíes en recibir el trofeo al Coach del Año desde el legendario Paul Brown en 1970 (¡Cómo! ¿Sam Wyche nunca lo ganó?).
Tal vez Marvin Lewis se sintió confiado en que logró retomar el control de equipo, pero ¿tanto como para firmar a los reconocidos “rompe-equipos” Terrell Owens y Adam “Pacman” Jones, prácticamente al mismo tiempo?
Las consecuencias no se han hecho esperar. Hoy los Bengalíes ocupan el sótano de su división, con marca de dos triunfos y siete derrotas. De hecho, sólo los Bills de Buffalo tienen una peor marca en la AFC, y ambos equipos se enfrentan este domingo en el Estadio “Paul Brown”.
Tristemente, quedó confirmado por la NFL que la transmisión televisiva del juego será bloqueada en toda la ciudad de Cincinnati y en un radio de 75 millas a la redonda, al no cumplirse el requisito de llenar el estadio.
Es la primera vez en 7 años (desde que en 2003 enfrentaron al entonces equipo de expansión de los Texanos de Houston) que los Bengalíes sufren esta indignidad.
Y peor aún, los directivos del club estiman que sólo el partido del 5 de diciembre, ante los campeones Santos de Nueva Orleans, tiene posibilidades de evitar el bloqueo. Ello significaría la no transmisión del “Buckeye Derby” ante los Cafés de Cleveland, el próximo 19 de diciembre, y de su cierre de campaña en casa, una semana después ante los Cargadores de San Diego.
Lástima que un proyecto que prometía tanto al principio, esté terminando de manera tan penosa.
Etiquetas:
Bengalíes,
Cincinnati,
deportes,
Marvin Lewis,
NFL
miércoles, 17 de noviembre de 2010
No esperen mano blanda…
Tal vez, algunos de los que conocieron la mano de hierro de Richard Pound al frente de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), dieron un suspiro de alivio cuando éste fue derrotado por el titular del Comité Olímpico de Australia, John Coates, en la elección por la presidencia de la Corte Internacional de Arbitraje Deportivo (ICAS), celebrada esta semana.
Coates sucede en el cargo al italiano Mino Auletta, quien también derrotara a Pound por la presidencia del ICAS en 2008.
Pound dirigió la WADA hasta 2007, convirtiéndose en un colaborador clave para Jacques Rogge en su lucha por fortalecer las políticas antidopaje en el movimiento olímpico.
Pero Pound fue mucho más allá, extendiendo los alcances de la organización a otras disciplinas y ámbitos. Sus continuas críticas al ciclismo (particularmente en los casos de Lance Armstrong y Floyd Landis) y a los laxos controles antidopaje en los circuitos deportivos de los Estados Unidos, le ganaron un lugar altamente polémico en el ámbito deportivo internacional.
John Coates, por su parte, fue una figura clave para que la ciudad de Sydney consiguiera la sede de los Juegos Olímpicos del años 2000, y desde 1995 fungió como vicepresidente de la propia ICAS durante la gestión de su fundador, el senegalés Keba Mbaye.
Coates, por tanto, conoce bien la manera en que se conduce el tribunal, por lo que no parece factible esperar algún cambio de dirección en su política, o fricciones con la WADA, que por cierto hoy dirige otro australiano, John Fahey.
Y ahora que tenemos encima el caso de Alberto Contador y su probable descalificación del Tour de Francia, muy probablemente saldrá de ahí una de las primeras “pruebas de fuego” para esta nueva administración.
Coates sucede en el cargo al italiano Mino Auletta, quien también derrotara a Pound por la presidencia del ICAS en 2008.
Pound dirigió la WADA hasta 2007, convirtiéndose en un colaborador clave para Jacques Rogge en su lucha por fortalecer las políticas antidopaje en el movimiento olímpico.
Pero Pound fue mucho más allá, extendiendo los alcances de la organización a otras disciplinas y ámbitos. Sus continuas críticas al ciclismo (particularmente en los casos de Lance Armstrong y Floyd Landis) y a los laxos controles antidopaje en los circuitos deportivos de los Estados Unidos, le ganaron un lugar altamente polémico en el ámbito deportivo internacional.
John Coates, por su parte, fue una figura clave para que la ciudad de Sydney consiguiera la sede de los Juegos Olímpicos del años 2000, y desde 1995 fungió como vicepresidente de la propia ICAS durante la gestión de su fundador, el senegalés Keba Mbaye.
Coates, por tanto, conoce bien la manera en que se conduce el tribunal, por lo que no parece factible esperar algún cambio de dirección en su política, o fricciones con la WADA, que por cierto hoy dirige otro australiano, John Fahey.
Y ahora que tenemos encima el caso de Alberto Contador y su probable descalificación del Tour de Francia, muy probablemente saldrá de ahí una de las primeras “pruebas de fuego” para esta nueva administración.
Etiquetas:
CAS,
deportes,
John Coates,
Richard Pound,
WADA
martes, 16 de noviembre de 2010
¿Ciudad Deportiva… o “Elefante Blanco”?
No cabe duda de que todavía quedan múltiples secuelas del propagandismo soviético respecto del deporte. Hace unas horas me encontré con la noticia de que el actual presidente de la ex república soviética de Turkmenistán, Gurbanguli Berdymukhamedov, colocó la primera piedra de lo que será un ambicioso completo deportivo en la capital de ese país, Ashgabat.
El proyecto suena en sí casi tan ambicioso como el que alguna vez comentamos que está desarrollando Katar (iba a escribir Qatar, pero recordé que la real academia ya reformó la ortografía respectiva) para buscar la sede del Mundial de Futbol del 2020; sin embargo, la mucho más precaria economía de la nación del centro de Asia hace parecer a este proyecto algo más que eso.
Se tiene presupuestada una inversión de 5 mil millones de dólares para desarrollar este complejo en un terreno de 388 acres, el cual incluirá un estadio olímpico con capacidad para 60 mil espectadores, otro para la práctica del hockey para 10 mil aficionados, velódromo, piscinas y arenas techadas, canchas de frontón y tenis, e incluso un escenario para la práctica del boliche.
También se incluirá una Villa de Atletas con capacidad para albergar a 12 mil personas.
Se prevé que el proyecto esté terminado para el año 2016, y sin citar directamente a los Juegos Olímpicos, el premier turkmeno predice que el complejo será sede de grandes eventos.
Habrá que ver si los atletas de este país, cuyas principales pasiones deportivas son la lucha olímpica y las carreras de caballos, logran crear una cultura deportiva prácticamente de la nada.
Turkmenistán todavía no logra una medalla olímpica como nación independiente, desde que se independizó de la URSS en 1991, y en los Juegos Asiáticos de Guangzhou 2010, luego de 20 jornadas, siguen sin obtener siquiera una medalla de bronce.
De hecho, en cuatro apariciones en los juegos continentales, apenas suman 12 medallas: tres de oro, 4 de plata y 5 de bronce, para ubicarse en el lugar 30 entre 43 naciones que han logrado al menos una presea en estos juegos.
Esperemos que el premier turkmeno no adopte las “jornadas de crítica y autocrítica”, que Kim Jong-Il tiene en marcha en Corea del Norte, en caso de que el proyecto no dé los resultados (tal vez ilusiorios) que él mismo espera…
El proyecto suena en sí casi tan ambicioso como el que alguna vez comentamos que está desarrollando Katar (iba a escribir Qatar, pero recordé que la real academia ya reformó la ortografía respectiva) para buscar la sede del Mundial de Futbol del 2020; sin embargo, la mucho más precaria economía de la nación del centro de Asia hace parecer a este proyecto algo más que eso.
Se tiene presupuestada una inversión de 5 mil millones de dólares para desarrollar este complejo en un terreno de 388 acres, el cual incluirá un estadio olímpico con capacidad para 60 mil espectadores, otro para la práctica del hockey para 10 mil aficionados, velódromo, piscinas y arenas techadas, canchas de frontón y tenis, e incluso un escenario para la práctica del boliche.
También se incluirá una Villa de Atletas con capacidad para albergar a 12 mil personas.
Se prevé que el proyecto esté terminado para el año 2016, y sin citar directamente a los Juegos Olímpicos, el premier turkmeno predice que el complejo será sede de grandes eventos.
Habrá que ver si los atletas de este país, cuyas principales pasiones deportivas son la lucha olímpica y las carreras de caballos, logran crear una cultura deportiva prácticamente de la nada.
Turkmenistán todavía no logra una medalla olímpica como nación independiente, desde que se independizó de la URSS en 1991, y en los Juegos Asiáticos de Guangzhou 2010, luego de 20 jornadas, siguen sin obtener siquiera una medalla de bronce.
De hecho, en cuatro apariciones en los juegos continentales, apenas suman 12 medallas: tres de oro, 4 de plata y 5 de bronce, para ubicarse en el lugar 30 entre 43 naciones que han logrado al menos una presea en estos juegos.
Esperemos que el premier turkmeno no adopte las “jornadas de crítica y autocrítica”, que Kim Jong-Il tiene en marcha en Corea del Norte, en caso de que el proyecto no dé los resultados (tal vez ilusiorios) que él mismo espera…
Etiquetas:
deportes,
olímpicos,
Turkmenistán
domingo, 7 de noviembre de 2010
Las azzurri y el orgullo nacional
Se dice que representar al propio país es el mayor honor que un deportista puede tener en su carrera. Sin embargo, en los tiempos actuales de “la danza de los millones”, parece ser que dicha representatividad paulatinamente se ha convertido más en un obstáculo que en un orgullo para los atletas.
Sin embargo, todavía hay quienes piensan lo contrario.
Para quienes creían que la carrera de Flavia Pennetta ya está en franco declive, y para quienes pensaron que el triunfo de Francesca Schiavone en el pasado Abierto de Francia fue fruto de un par de semanas de inspiración, estas dos jugadoras se han labrado un lugar de privilegio en la historia del deporte italiano.
Esta tarde, demolió 6-1, 6-2 a la joven estadounidense de 18 años de edad, CoCo Vandeweghe, para dar a Italia su tercer triunfo en la Copa Federación en los últimos 5 años, tras derrotar 3 puntos a uno a los Estados Unidos, y esta vez en la Sports Arena de San Diego, California.
Se podrá decir que la Copa Federación es un evento que no reviste mayor interés. Se podrá decir que si las hermanas Williams hubieran estado sanas la historia habría sido totalmente diferente. Incluso se podría decir que quién sabe qué hubiera pasado si Bethanie Mattek no hubiera sufrido de calambres en el segundo punto de la serie.
Lo cierto es que, bajo la capitanía de Corrado Barazzutti, con dos figuras en Pennetta y Schiavone, y uno que otro chispazo de Roberta Vinci, Italia ha sido la selección dominante del segundo lustro de la primera década del siglo XXI, faltando solamente a una final en los últimos cinco años, y dejando atrás a orgullosas fábricas de tenistas femeninas como los propios Estados Unidos, Rusia, España, Francia o Australia.
El camino de las italianas a su exitosa defensa del título incluyó victorias como visitantes ante Ucrania (4-1) y en casa ante otra potencia del tenis femenil de otros años, la República Checa (5-0). Por su parte, las americanas tuvieron nominalmente un camino más complicado, superando como visitantes a Francia (4-1) y derrotando en una apretada serie en casa a Rusia (3-2).
Mary-Jo Fernández, la capitana del equipo de las barras y las estrellas, sorprendió al dejar en la banca del equipo a Melanie Oudin a favor de la jovencita Vandeweghe, quien cayó ante Schiavone en el primer punto de la serie, 6-2, 6-4.
En el segundo punto, Pennetta superó a Mattek-Sands, 7-6 (7-4), 6-2.
En el primer punto del domingo, Oudin, en sustitución de Mattek, mantuvo a las americanas con vida al superar a Schiavone, 6-3, 6-1; pero en el cuarto punto la experiencia de la múltiple monarca del Abierto Mexicano, Pennetta, salió a relucir para demoler a la jovencita Vandeweghe, 6-1, 6-2, para hacer innecesario el punto de dobles por segundo año consecutivo.
En las dos finales que han disputado, las italianas han ganado 7 partidos por apenas uno de las norteamericanas.
Quién sabe qué pasará cuando Pennetta y Schiavone finalmente digan adiós al tenis. Tal vez su trayectoria en el circuito WTA palidezca ante otras jugadoras con muchos más blasones y dólares en sus bolsillos, pero lo logrado por estas jugadoras en la Copa Federación difícilmente será olvidado en su país.
Cierto, no se ve quién venga detrás de ellas en su país, pero detrás de las hermanas Williams, ¿quién viene?
Y por nuestro país, ¿alguna vez vendrá alguien?
Sin embargo, todavía hay quienes piensan lo contrario.
Para quienes creían que la carrera de Flavia Pennetta ya está en franco declive, y para quienes pensaron que el triunfo de Francesca Schiavone en el pasado Abierto de Francia fue fruto de un par de semanas de inspiración, estas dos jugadoras se han labrado un lugar de privilegio en la historia del deporte italiano.
Esta tarde, demolió 6-1, 6-2 a la joven estadounidense de 18 años de edad, CoCo Vandeweghe, para dar a Italia su tercer triunfo en la Copa Federación en los últimos 5 años, tras derrotar 3 puntos a uno a los Estados Unidos, y esta vez en la Sports Arena de San Diego, California.
Se podrá decir que la Copa Federación es un evento que no reviste mayor interés. Se podrá decir que si las hermanas Williams hubieran estado sanas la historia habría sido totalmente diferente. Incluso se podría decir que quién sabe qué hubiera pasado si Bethanie Mattek no hubiera sufrido de calambres en el segundo punto de la serie.
Lo cierto es que, bajo la capitanía de Corrado Barazzutti, con dos figuras en Pennetta y Schiavone, y uno que otro chispazo de Roberta Vinci, Italia ha sido la selección dominante del segundo lustro de la primera década del siglo XXI, faltando solamente a una final en los últimos cinco años, y dejando atrás a orgullosas fábricas de tenistas femeninas como los propios Estados Unidos, Rusia, España, Francia o Australia.
El camino de las italianas a su exitosa defensa del título incluyó victorias como visitantes ante Ucrania (4-1) y en casa ante otra potencia del tenis femenil de otros años, la República Checa (5-0). Por su parte, las americanas tuvieron nominalmente un camino más complicado, superando como visitantes a Francia (4-1) y derrotando en una apretada serie en casa a Rusia (3-2).
Mary-Jo Fernández, la capitana del equipo de las barras y las estrellas, sorprendió al dejar en la banca del equipo a Melanie Oudin a favor de la jovencita Vandeweghe, quien cayó ante Schiavone en el primer punto de la serie, 6-2, 6-4.
En el segundo punto, Pennetta superó a Mattek-Sands, 7-6 (7-4), 6-2.
En el primer punto del domingo, Oudin, en sustitución de Mattek, mantuvo a las americanas con vida al superar a Schiavone, 6-3, 6-1; pero en el cuarto punto la experiencia de la múltiple monarca del Abierto Mexicano, Pennetta, salió a relucir para demoler a la jovencita Vandeweghe, 6-1, 6-2, para hacer innecesario el punto de dobles por segundo año consecutivo.
En las dos finales que han disputado, las italianas han ganado 7 partidos por apenas uno de las norteamericanas.
Quién sabe qué pasará cuando Pennetta y Schiavone finalmente digan adiós al tenis. Tal vez su trayectoria en el circuito WTA palidezca ante otras jugadoras con muchos más blasones y dólares en sus bolsillos, pero lo logrado por estas jugadoras en la Copa Federación difícilmente será olvidado en su país.
Cierto, no se ve quién venga detrás de ellas en su país, pero detrás de las hermanas Williams, ¿quién viene?
Y por nuestro país, ¿alguna vez vendrá alguien?
Etiquetas:
deportes,
Estados Unidos,
Fed Cup,
Flavia Pennetta,
Francesca Schiavone,
Italia,
tenis
sábado, 6 de noviembre de 2010
Otra de norcoreanas
Todavía faltan dos años para que se celebren los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y las eliminaciones por trampas ya empiezan a aflorar.
Sin embargo, cuando hay reincidencia, resulta algo todavía más difícil de entender, como en el caso de la Federación de Gimnasia de Corea del Norte.
En la década de los 90s, fue muy comentado el caso de la gimnasta norcoreana Kim Gwang-Suk, quien ganó medalla de oro en la prueba de barras asimétricas durante el Campeonato Mundial de Gimnasia de 1991 efectuado en Indianapolis, Estados Unidos.
Kim logró un 10 perfecto en aquella final, dejando el bronce para dos gimnastas de lo más destacado en Barcelona ’92, como fueron la soviética Tatiana Gutsu (campeona All-Around y por equipos en Barcelona) y la Estadounidense Shannon Miller.
Dentro de la misma prueba había otras magníficas gimnastas como las rumanas Cristina Bontas y Mirela Pasca, la bellísima húngara Henrietta Onodi, la china Li Li o la soviética Tatiana Lysenko. Otras competidoras de aquela campeonato mundial incluían a las soviéticas Svetlana Boguinskaya y Oksana Chusovitina, las americanas Kim Zmeskal y Betty Okino, la rumana Lavinia Milosovici, las chinas Yang Bo y Li Yan y las búlgaras Silvia Mitova y Maya Hristova. Es decir, Kim se impuso en una competencia de auténticas “pesos completos” de la gimnasia de la época.
Sin embargo, no mucha gente creía en que tuviera los 15 años que era el mínimo reglamentario en la época para participar en competencias gimnásticas “senior”. Entonces, ¿cuántos años tenía cuando compitió en los Mundiales anteriores, efectuados en Stuttgart, Alemania?
Las autoridades norcoreanas siempre sostuvieron que su falta de los dientes superiores frontales se debía a un accidente de entrenamiento, no a que estuviera mudando sus dientes de leche.
Kim compitió en los olímpicos de Barcelona ’92, sin ganar medallas, y ¿qué pasó después?
La Federación Internacional de Gimnasia (FIG) descubrió que, según la Federación norcoreana, Kim Gwang-Suk cumplió 15 años de edad… TRES AÑOS CONSECUTIVOS.
Kim pudo conservar su medalla de Indianápolis, así como una de plata ganada en la misma prueba en los Juegos Asiáticos de 1990, pero todo el equipo fue suspendido del campeonato mundial de1993, efectuado en Birmingham, Reino Unido.
¿Castigo ejemplar? No para el régimen de Kim Jong-Il, por lo visto.
Hace unas horas la FIG anunció una suspensión de dos años a cualquier gimnasta de Corea del Norte de toda competencia Internacional, lo cual los deja fuera efectivamente de la cita olímpica de Londres 2012, al descubrirse que la gimnasta Jong Hong-Su, medallista de plata en la prueba de salto de caballo durante el Campeonato Mundial de Stuttgart 2007, ha sido reportada por la Federación Norcoreana de Gimnasia con tres fechas de nacimiento diferentes: 1985, 1986 y 1989.
Si la última de estas fechas es la correcta, Jong habría competido en las Olimpíadas de Atenas 2004 a los 14 años de edad, por debajo de la edad mínima de 16 años que ha establecido la FIG desde 1997.
Jong ganó la medalla de plata en Stuttgart con una puntuación de 15.812, por detrás de la campeona china Fei Cheng, y dejando la medalla de bronce a la Estadounidense Alicia Sacramone. Otras competidoras de aquel evento fueron la rusa Elena Zamolodchikova (ganadora de dos medallas de oro en Sydney 2000), la eterna gimnasta uzbeka (hoy naturalizada alemana) Oksana Chusovitina, y la brasileña Jade Barbosa.
Hace unos años, Jacques Rogge hablaba de permitir la participación de atletas transgéneros en los juegos olímpicos, como muestra de apertura por parte del COI. Yo me pregunto, viendo la voracidad de los norcoreanos y de otros países, ¿a cuántos atletas no les aplicarían “la jarocha” con tal ganar una medalla olímpica en la rama femenil?
Sin embargo, cuando hay reincidencia, resulta algo todavía más difícil de entender, como en el caso de la Federación de Gimnasia de Corea del Norte.
En la década de los 90s, fue muy comentado el caso de la gimnasta norcoreana Kim Gwang-Suk, quien ganó medalla de oro en la prueba de barras asimétricas durante el Campeonato Mundial de Gimnasia de 1991 efectuado en Indianapolis, Estados Unidos.
Kim logró un 10 perfecto en aquella final, dejando el bronce para dos gimnastas de lo más destacado en Barcelona ’92, como fueron la soviética Tatiana Gutsu (campeona All-Around y por equipos en Barcelona) y la Estadounidense Shannon Miller.
Dentro de la misma prueba había otras magníficas gimnastas como las rumanas Cristina Bontas y Mirela Pasca, la bellísima húngara Henrietta Onodi, la china Li Li o la soviética Tatiana Lysenko. Otras competidoras de aquela campeonato mundial incluían a las soviéticas Svetlana Boguinskaya y Oksana Chusovitina, las americanas Kim Zmeskal y Betty Okino, la rumana Lavinia Milosovici, las chinas Yang Bo y Li Yan y las búlgaras Silvia Mitova y Maya Hristova. Es decir, Kim se impuso en una competencia de auténticas “pesos completos” de la gimnasia de la época.
Sin embargo, no mucha gente creía en que tuviera los 15 años que era el mínimo reglamentario en la época para participar en competencias gimnásticas “senior”. Entonces, ¿cuántos años tenía cuando compitió en los Mundiales anteriores, efectuados en Stuttgart, Alemania?
Las autoridades norcoreanas siempre sostuvieron que su falta de los dientes superiores frontales se debía a un accidente de entrenamiento, no a que estuviera mudando sus dientes de leche.
Kim compitió en los olímpicos de Barcelona ’92, sin ganar medallas, y ¿qué pasó después?
La Federación Internacional de Gimnasia (FIG) descubrió que, según la Federación norcoreana, Kim Gwang-Suk cumplió 15 años de edad… TRES AÑOS CONSECUTIVOS.
Kim pudo conservar su medalla de Indianápolis, así como una de plata ganada en la misma prueba en los Juegos Asiáticos de 1990, pero todo el equipo fue suspendido del campeonato mundial de1993, efectuado en Birmingham, Reino Unido.
¿Castigo ejemplar? No para el régimen de Kim Jong-Il, por lo visto.
Hace unas horas la FIG anunció una suspensión de dos años a cualquier gimnasta de Corea del Norte de toda competencia Internacional, lo cual los deja fuera efectivamente de la cita olímpica de Londres 2012, al descubrirse que la gimnasta Jong Hong-Su, medallista de plata en la prueba de salto de caballo durante el Campeonato Mundial de Stuttgart 2007, ha sido reportada por la Federación Norcoreana de Gimnasia con tres fechas de nacimiento diferentes: 1985, 1986 y 1989.
Si la última de estas fechas es la correcta, Jong habría competido en las Olimpíadas de Atenas 2004 a los 14 años de edad, por debajo de la edad mínima de 16 años que ha establecido la FIG desde 1997.
Jong ganó la medalla de plata en Stuttgart con una puntuación de 15.812, por detrás de la campeona china Fei Cheng, y dejando la medalla de bronce a la Estadounidense Alicia Sacramone. Otras competidoras de aquel evento fueron la rusa Elena Zamolodchikova (ganadora de dos medallas de oro en Sydney 2000), la eterna gimnasta uzbeka (hoy naturalizada alemana) Oksana Chusovitina, y la brasileña Jade Barbosa.
Hace unos años, Jacques Rogge hablaba de permitir la participación de atletas transgéneros en los juegos olímpicos, como muestra de apertura por parte del COI. Yo me pregunto, viendo la voracidad de los norcoreanos y de otros países, ¿a cuántos atletas no les aplicarían “la jarocha” con tal ganar una medalla olímpica en la rama femenil?
Etiquetas:
Corea del Norte,
deportes,
gimnasia,
Jong Hong-Su,
Kim Gwang-Suk
viernes, 5 de noviembre de 2010
¡Mil gracias, Sparky!
Cuando yo tenía apenas 8 años de edad hice mis primeros recuerdos sobre el beisbol de las Grandes Ligas, y tuve la oportunidad de empezar a conocer este bello deporte en la época de la “Gran Máquina Roja”.
Pese a que han pasado ya tres décadas y media de aquel tiempo, todavía recuerdo aquella alineación que incluía a Johnny Bench, Dan Driessen, Joe Morgan, Pete Rose, César Gerónimo, David Concepción, Ken Griffey Sr., Tany Pérez, George Foster y los pitchers Don Gullett, Jack Billingham y Pedro Borbón.
Si bien siendo un niño de 8 años era algo que no podía apreciar en su momento, la experiencia me ha mostrado que coordinar la cantidad de egos que un equipo así puede albergar no es fácil para la inmensa mayoría de los managers.
Claro, estamos hablando de la época en que, cuando el salario del jardinero Dave Parker alcanzó el monto de un millón de dólares anuales, fue una noticia que llenó horas y horas y páginas y páginas de los medios deportivos (cuando todavía podíamos esperar un 30% de cobertura deportiva para el futbol y 70% para otros deportes, a diferencia del 90 a 10 de la actualidad).
Pero como les decía, no cualquier manager podía manejar un lineup de semejante talla, y ahí fue donde surgió la figura de Sparky Anderson.
Nacido el 22 de febrero de 1934 en el poblado de Bridgewater, Dakota del Sur, Anderson no tuvo una carrera muy afortunada como pelotero. De hecho, sólo jugó una temporada completa en Grandes Ligas, formando parte de los Filis de Filadelfia en 1959.
Sin embargo, fue lo suficientemente bueno en ligas menores para ser inducido al Salón de la Fama del beisbol de Canadá, donde vivió dos etapas en Clase AAA: en 1956 con los Reales de Montreal (el mismo equipo del que salió Jackie Robinson) y en el cierre de su carrera como beisbolista, con las Hojas de Maple de Toronto (1960-63).
Con este último equipo tuvo su primera oportunidad como Manager, pero su temperamento volátil casi hizo que su leyenda muriera antes de empezar. Fue en 1965 cuando conoció al entonces Gerente General de los Cardenales de San Luis, Bob Howsam, quien le dio una nueva oportunidad de dirigir con los Cardenales de Rock Hill, iniciando un período donde ganó cuatro campeonatos con cuatro equipos diferentes de cuatro circuitos distintos: Rock Hills (1965) en la Liga de las Carolinas Occidentales, los Cardenales de San Petersburgo (1966) en la Liga del Estado de Florida, los Rojos de Modesto (1967) en la Liga de California y los Turistas de Asheville (1968) en la Liga del Sur.
Apenas terminada la temporada de 1969, Howsam dio una enorme sorpresa al contratar como nuevo Manager de los Rojos de Cincinnati a Anderson. Su nominación fue recibida por la prensa local con la simple frase “¿Sparky qué?”
Los Rojos, miembros de la Liga Nacional desde 1890, no habían logrado un campeonato desde 1940 (4-3 sobre los Tigres de Detroit), y en los siguientes 30 años su única aparición en play-off fue una derrota en la Serie Mundial de 1961 (1-4 ante los Yankees de Nueva York).
En su paso de 9 años por los Rojos, Anderson ganó cuatro campeonatos de la Liga Nacional (1970, ’72, ’75 y ’76) y dos Series Mundiales (4-3 a los Medias Rojas de Boston en 1975, 4-0 a los Yankees en el ’76).
Los Rojos no han tenido, en sus casi 130 años de historia, otro manager con más de un campeonato, y sin embargo, luego de terminar las temporadas de 1977 y ’78 en segundo lugar de su división, el nuevo Gerente General, Dick Wagner, decide despedirlo para “sacudir al equipo”.
Tan efectiva fue la sacudida, que los Rojos sólo llevan cuatro apariciones en play-off (las mismas que logró Anderson en 9 campañas) y un banderín en los siguientes 32 torneos.
Un manager de su calidad no pasó mucho tiempo en el desempleo, y en 1979 llega a los Tigres de Detroit, para consolidar un buen trabajo de reconstrucción iniciado por su antecesor, Ralph Houk, y que trajo a los felinos talentos como Kirk Gibson, Jack Morris y la llave de doble play más longeva de la historia: Lou Whitaker y Alan Trammell.
En 1983 los Tigres estaban de regreso en la pelea, pero no había muchos elementos para esperar el gran inicio de campaña que ofrecieron en 1984: ¡35 victorias en los primeros 40 partidos del torneo! Se llevaron de punta a punta el banderín de la División Este y la mejor marca de la Liga Americana (104-58, un récord de victorias en la historia de la franquicia), venciendo en la Serie de Campeonato a los Reales de Kansas City.
En la Serie Mundial de ese año se definiría cuál sería el primer manager en la historia en ganar Clásicos de Otoño en ambas ligas mayores. De hecho, Dick Williams ya había vencido a Sparky Anderson en la Serie Mundial de 1972, cuando los Atléticos de Oakland vencieron a los Rojos en siete partidos. Esta vez, Anderson no dio oportunidad al ahora timonel de los Padres de San Diego. Los Tigres se coronaron en cinco partidos, y todo México pudo festejar la coronación de “El Buitre de Tecamachalco”, Aurelio López, quien durante la temporada fuera un tanto eclipsado por el taponero boricua Willie Hernández, pero dio una postemporada sensacional.
Curiosamente, la Serie Mundial de 2006 definiría al segundo manager campeón en ambas ligas, cuando se enfrentaron Tony LaRussa (campeón en 1989 con los Atléticos) y Jim Leyland (en 1997 con los Marlins de Florida), dirigiendo respectivamente a los Cardenales de San Luis y los Tigres de Detroit. Esta vez, LaRussa fue el ganador.
Anderson se mantuvo como timonel de los felinos hasta el estallido de la huelga de 1994, y se dice que la razón principal de su despido fue el negarse a dirigir un equipo de “esquiroles” durante la pretemporada de 1995. Al momento de su retiro era el tercer manager con más victorias en la historia (2,194, sólo detrás de Connie Mack y John McGraw), y hoy es el sexto.
Es el único manager que es el máximo ganador en la historia de dos franquicias diferentes (863 triunfos con los Rojos, y 1,331 con los Tigres), y el primero que superó las 850 victorias en ambas ligas. Fue hasta el año 2000 cuando el Comité de Veteranos del Salón de la Fama determinó su ingreso en Cooperstown.
Anderson fue un hombre agradecido y modesto hasta el fin. El día de su ingreso en Cooperstown, pidió a Howsam ser quien lo “apadrinara”, e incluso ese día se negó a entrar al inmueble del Salón, por considerar que su trayectoria no estaba a la altura de los inmortales ahí entronizados.
Fue una dolorosa sorpresa el enterarme de que había ingresado en un hospicio en Thousand Oaks, California, el miércoles pasado, para apenas un día después anunciarse su muerte.
Los que somos aficionados a los Rojos de Cincinnati, que incluso en el último campeonato del equipo tuvimos que soportar la ignominiosa época de Marge Schott al frente del equipo, sabemos todo lo que la figura de Sparky Anderson representa para la historia de esta franquicia.
Por eso aprovecho para dar mil gracias por todo al maestro Sparky Anderson.
Pese a que han pasado ya tres décadas y media de aquel tiempo, todavía recuerdo aquella alineación que incluía a Johnny Bench, Dan Driessen, Joe Morgan, Pete Rose, César Gerónimo, David Concepción, Ken Griffey Sr., Tany Pérez, George Foster y los pitchers Don Gullett, Jack Billingham y Pedro Borbón.
Si bien siendo un niño de 8 años era algo que no podía apreciar en su momento, la experiencia me ha mostrado que coordinar la cantidad de egos que un equipo así puede albergar no es fácil para la inmensa mayoría de los managers.
Claro, estamos hablando de la época en que, cuando el salario del jardinero Dave Parker alcanzó el monto de un millón de dólares anuales, fue una noticia que llenó horas y horas y páginas y páginas de los medios deportivos (cuando todavía podíamos esperar un 30% de cobertura deportiva para el futbol y 70% para otros deportes, a diferencia del 90 a 10 de la actualidad).
Pero como les decía, no cualquier manager podía manejar un lineup de semejante talla, y ahí fue donde surgió la figura de Sparky Anderson.
Nacido el 22 de febrero de 1934 en el poblado de Bridgewater, Dakota del Sur, Anderson no tuvo una carrera muy afortunada como pelotero. De hecho, sólo jugó una temporada completa en Grandes Ligas, formando parte de los Filis de Filadelfia en 1959.
Sin embargo, fue lo suficientemente bueno en ligas menores para ser inducido al Salón de la Fama del beisbol de Canadá, donde vivió dos etapas en Clase AAA: en 1956 con los Reales de Montreal (el mismo equipo del que salió Jackie Robinson) y en el cierre de su carrera como beisbolista, con las Hojas de Maple de Toronto (1960-63).
Con este último equipo tuvo su primera oportunidad como Manager, pero su temperamento volátil casi hizo que su leyenda muriera antes de empezar. Fue en 1965 cuando conoció al entonces Gerente General de los Cardenales de San Luis, Bob Howsam, quien le dio una nueva oportunidad de dirigir con los Cardenales de Rock Hill, iniciando un período donde ganó cuatro campeonatos con cuatro equipos diferentes de cuatro circuitos distintos: Rock Hills (1965) en la Liga de las Carolinas Occidentales, los Cardenales de San Petersburgo (1966) en la Liga del Estado de Florida, los Rojos de Modesto (1967) en la Liga de California y los Turistas de Asheville (1968) en la Liga del Sur.
Apenas terminada la temporada de 1969, Howsam dio una enorme sorpresa al contratar como nuevo Manager de los Rojos de Cincinnati a Anderson. Su nominación fue recibida por la prensa local con la simple frase “¿Sparky qué?”
Los Rojos, miembros de la Liga Nacional desde 1890, no habían logrado un campeonato desde 1940 (4-3 sobre los Tigres de Detroit), y en los siguientes 30 años su única aparición en play-off fue una derrota en la Serie Mundial de 1961 (1-4 ante los Yankees de Nueva York).
En su paso de 9 años por los Rojos, Anderson ganó cuatro campeonatos de la Liga Nacional (1970, ’72, ’75 y ’76) y dos Series Mundiales (4-3 a los Medias Rojas de Boston en 1975, 4-0 a los Yankees en el ’76).
Los Rojos no han tenido, en sus casi 130 años de historia, otro manager con más de un campeonato, y sin embargo, luego de terminar las temporadas de 1977 y ’78 en segundo lugar de su división, el nuevo Gerente General, Dick Wagner, decide despedirlo para “sacudir al equipo”.
Tan efectiva fue la sacudida, que los Rojos sólo llevan cuatro apariciones en play-off (las mismas que logró Anderson en 9 campañas) y un banderín en los siguientes 32 torneos.
Un manager de su calidad no pasó mucho tiempo en el desempleo, y en 1979 llega a los Tigres de Detroit, para consolidar un buen trabajo de reconstrucción iniciado por su antecesor, Ralph Houk, y que trajo a los felinos talentos como Kirk Gibson, Jack Morris y la llave de doble play más longeva de la historia: Lou Whitaker y Alan Trammell.
En 1983 los Tigres estaban de regreso en la pelea, pero no había muchos elementos para esperar el gran inicio de campaña que ofrecieron en 1984: ¡35 victorias en los primeros 40 partidos del torneo! Se llevaron de punta a punta el banderín de la División Este y la mejor marca de la Liga Americana (104-58, un récord de victorias en la historia de la franquicia), venciendo en la Serie de Campeonato a los Reales de Kansas City.
En la Serie Mundial de ese año se definiría cuál sería el primer manager en la historia en ganar Clásicos de Otoño en ambas ligas mayores. De hecho, Dick Williams ya había vencido a Sparky Anderson en la Serie Mundial de 1972, cuando los Atléticos de Oakland vencieron a los Rojos en siete partidos. Esta vez, Anderson no dio oportunidad al ahora timonel de los Padres de San Diego. Los Tigres se coronaron en cinco partidos, y todo México pudo festejar la coronación de “El Buitre de Tecamachalco”, Aurelio López, quien durante la temporada fuera un tanto eclipsado por el taponero boricua Willie Hernández, pero dio una postemporada sensacional.
Curiosamente, la Serie Mundial de 2006 definiría al segundo manager campeón en ambas ligas, cuando se enfrentaron Tony LaRussa (campeón en 1989 con los Atléticos) y Jim Leyland (en 1997 con los Marlins de Florida), dirigiendo respectivamente a los Cardenales de San Luis y los Tigres de Detroit. Esta vez, LaRussa fue el ganador.
Anderson se mantuvo como timonel de los felinos hasta el estallido de la huelga de 1994, y se dice que la razón principal de su despido fue el negarse a dirigir un equipo de “esquiroles” durante la pretemporada de 1995. Al momento de su retiro era el tercer manager con más victorias en la historia (2,194, sólo detrás de Connie Mack y John McGraw), y hoy es el sexto.
Es el único manager que es el máximo ganador en la historia de dos franquicias diferentes (863 triunfos con los Rojos, y 1,331 con los Tigres), y el primero que superó las 850 victorias en ambas ligas. Fue hasta el año 2000 cuando el Comité de Veteranos del Salón de la Fama determinó su ingreso en Cooperstown.
Anderson fue un hombre agradecido y modesto hasta el fin. El día de su ingreso en Cooperstown, pidió a Howsam ser quien lo “apadrinara”, e incluso ese día se negó a entrar al inmueble del Salón, por considerar que su trayectoria no estaba a la altura de los inmortales ahí entronizados.
Fue una dolorosa sorpresa el enterarme de que había ingresado en un hospicio en Thousand Oaks, California, el miércoles pasado, para apenas un día después anunciarse su muerte.
Los que somos aficionados a los Rojos de Cincinnati, que incluso en el último campeonato del equipo tuvimos que soportar la ignominiosa época de Marge Schott al frente del equipo, sabemos todo lo que la figura de Sparky Anderson representa para la historia de esta franquicia.
Por eso aprovecho para dar mil gracias por todo al maestro Sparky Anderson.
Etiquetas:
beisbol,
Cincinnati,
deportes,
Detroit,
Rojos,
Sparky Anderson,
Tigres
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


