miércoles, 31 de marzo de 2010

NFL: Con epicentro en Pennsylvania

A unos cuantos días de que se efectúe el draft de la NFL, una vez más la posición de quarterback en los equipos de Pennsylvania está acaparando los titulares entre la prensa que sigue a la principal liga de futbol americano profesional en el orbe.
Ben Roethlisberger vuelve a ser causa de polémica. Donovan McNabb vuelve a serlo de rumores de cambio. Lo que es cierto es que la afición en sus respectivas ciudades sigue más al pendiente de ellos que de los probables novatos y agentes libres que puedan permitirles dar el paso en pos del trofeo Lombardi.

GRACIAS PERO NO, GRACIAS
Para las Aguilas de Filadelfia la llegada de Michael Vick parecía ser una salvación en un momento clave para la franquicia; sin embargo, ha complicado enormemente las cosas en la posición a nivel contractual., y se podrían poner aun peor si el nuevo gerente general del equipo, Howie Roseman, no se da prisa.
La carta de sustitución actual de los volátiles tiene como titular a Donovan McNabb, seguido de Kevin Kolb y Vick. Fuertes rumores indican que el coach Andy Reid espera que Kolb sea su titular a partir de la próxima campaña, pero el punto clave es que los contratos de los tres pasadores expiran en cuanto termine la actual temporada. Y cuando Reid dijo en el pasado minicamp para novatos que estaba abierto a escuchar ofertas por los tres, la caja de Pandora quedó oficialmente abierta.
Al parecer, Roseman exige una selección colegial dentro de las primeras 42 del próximo draft por los servicios del cinco veces seleccionado al Pro Bowl, lo cual varios equipos han considerado una exageración, menos uno: los Raiders de Oakland.
Quizás sea justificable la desesperación de los de oro y plata, sobre todo cuando su pasador JaMarcus Russell, a quien Al Davis le tuvo la suficiente confianza para convertirlo en la primera selección global del draft de 2007, llegó a los campos de entrenamiento del equipo con un peso superior a los 130 kilos y frecuentemente se le ha visto atendiendo mejores asuntos que su preparación física en Las Vegas.
Tan desesperada fue la situación al final del torneo pasado que los Raiders probaron a QBs desechados por otros equipos de pobre nivel, como Charlie Frye y Bruce Gradkowski, y como cabía esperar, ello no les impidió convertirse en el primer equipo en la historia de la NFL con siete temporadas consecutivas con al menos 11 derrotas.
Sin embargo, exigir al esquinero Nnamdi Asomugha dentro de las negociaciones fue una exageración incluso para los arguinegros, además de otro pequeño detalle: un paso por los Raiders no parece ser precisamente tentador para el propio McNabb.
El hecho de que el equipo que lo tome tendrá que sacrificar 11 millones de dólares contra su tope salarial, es otra de las razones por las que se estima que los Corsarios serían el único equipo suficientemente desesperado para aceptar las condiciones de Roseman. Lo más probable es que todo se defina en las horas previas, o probablemente en plena celebración del draft.

BIG BEN, FUERA DE TIEMPO
Con un récord de 14 victorias consecutivas en su año de novato, y dos anillos de Super Bowl en sus primeros cinco torneos como profesional, uno pensaría que está ante un QB en caballo de hacienda para poner sus pies en el Salón de la Fama de Canton en cuanto se retire.
Quizás Ben Roethlisberger debería “googlear” la frase “Pete Rose” de vez en cuando.
Por segunda vez en menos de un año, el quarterback de los Acereros de Pittsburgh ha sido señalado como acosador sexual, esta vez por una joven estudiante del estado de Georgia en un bar, cuya identidad se ha mantenido en el anonimato por cuestiones de seguridad. En el verano del 2008, “Big Ben” fue acusado de similares cargos por una mesera de un casino en Lake Tahoe, Nevada, aunque hasta el momento Roethlisberger no ha sido encontrado culpable en ninguno de ambos casos.
El hecho es que Roethlisberger fue considerado en los inicios de su carrera como un pasador destacable precisamente por su madurez. Incluso fue recibido como un heroe en Suiza, tierra de sus ancestros, luego de su victoria en el Super Bowl XL. Hoy parece que aquella visita y tanto reconocimiento se le subieron a la cabeza, en particular desde aquel accidente en motocicleta previo a la temporada del 2006, en el que no se conformó con manejar una motocicleta cuando el contrato estándar de la NFL impide a sus jugadores involucrarse en actividades de alto riesgo fuera de los emparrillados… sino que además no portaba casco protector cuando se accidentó.
Ante tanta incertidumbre, los Acereros decidieron extender el contrato del suplente Charlie Batch, quien tiene una larga historia de lesiones tras un inicio más modestamente prometedor de su carrera profesional con los Leones de Detroit. Sumen además que el receptor favorito de Ben, Santonio Holmes, también se metió en problemas por agredir a una mujer, y el panorama no luce muy claro que digamos en la Ciudad del Acero.
Hace apenas dos años estuvimos a unos minutos de vivir un Super Bowl todo Pensylvania, si los Cardenales de Arizona (que por cierto, se especula serían uno de los destinos favoritos de McNabb si de él dependiera la decisión) no se hubieran atravesado en el camino.
Ambos pasadores son ganadores probados, y eso les permite mantener un estatus de relativa seguridad laboral dentro de una liga donde esto es casi un concepto inverosímil.
Y seamos honestos, si los Cafés de Cleveland acaban de pagar siete millones de dólares por las últimas tres horrendas campañas de Jake Delhomme en Carolina, mandando además a su QB del futuro, Brady Quinn, a los Broncos de Denver, ¿en cuánto podrían cotizarse los contratos de McNabb o Roethlisberger en este momento?

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