viernes, 2 de julio de 2010

Algo de lo chocante del Mundial

A 20 años de distancia, cuan similar y cuan diferente resulta el futbol, el Mundial y particularmente los medios de comunicación que cubren el evento.
Recuerdo hace 20 años, durante el Mundial de Italia ’90, cuando de los partidos de cuartos de final, solamente uno valió la pena: Inglaterra contra Camerún.
El juego entre africanos y británicos, aún lo recuerdo bien, fue uno de los más memorables de aquel, en términos generales, soso y aburrido torneo. Los africanos demostraron sus plenos merecimientos por estar entre los ocho mejores de aquel evento. El Camerún de los Milla, N’Kono, Makanaki, Ekeke, etcétera, tocaba el cielo con las manos, pero finalmente los ingleses sacaron la experiencia y la garra para llevarse aquel partido por 3-2 en tiempos extra.
Los otros tres duelos de aquella ronda eran ejemplos del poderío europeo ante el avance de los campeones defensores argentinos. La verdad, fueron juegos altamente aburridos, que debieron darle todavía más realce a lo que fue aquel gran partido. Dos terminaron 1-0 (Italia vs. Irlanda y Alemana Federal vs. Checoslovaquia) y el otro se fue a penalties tras un 0-0 aburridísimo (Argentina-Yugoslavia).
A 20 años de distancia, ¿quién recordó aquel partido? Si de algo hablan los expertos sobre el mundial de Italia ’90, es del penalti o no penalti marcado por Edgardo Codesal en la gran final, o de la semifinal donde Maradona logró dividir a Italia, algo en lo que su verborrea suele ser bastante especializada: en dividir.

TAN DIFERENTE Y TAN PARECIDO
A 20 años de distancia, hoy tuvimos los juegos de cuartos de final Holanda-Brasil y Uruguay-Ghana.
Me pasé los días previos escuchando lo malo que ha sido este Mundial, cuando sólo los últimos 30 minutos del Eslovaquia-Italia tuvieron más emoción que todo el bodrio llamado Mundial Alemania 2006.
Me pasé escuchando cómo el duelo entre brasileños y holandeses era un choque entre trenes aspirantes al título. La verdad es que ni en el espectáculo ni en lo técnico, respondió en absoluto.
Me pasé escuchando como, eso sí, con el típico “sin demeritar la labor de los implicados”, ni uruguayos ni ghaneses tenían nada que hacer ante el vencedor del otro partido en las semifinales.
Y tal vez sea cierto, tal vez ni los calificados charrúas, ni los africanos si lo hubieran hecho, llegarán con los suficientes arrestos físicos ante los naranjas, tras el intenso y tenso partido que vivieron. En ese aspecto, Uruguay llegará con la misma desventaja con que Inglaterra llegó ante Alemania en las semifinales de Italia ’90.
Uruguay contra Ghana fue un partido para la historia, pero me pregunto, cuando se esté efectuando el Mundial del año 2030, ¿cómo se referirán nuestros “expertos” a los dos partidos del día de hoy?
Casi puedo apostar que tendremos mucho más referencias al Brasil-Holanda que al Uruguay-Ghana, simplemente porque eso es lo más fácil.
En una publicación previa al mundial de España ’82, cuando se hablaba del mundial de Argentina ’78, se citaba una frase común en las salas de prensa de este último Mundial: “Si quieres ganarte una reputación de experto, di que ganará Escocia”.
Hoy en día, para ser un experto en materia de Mundiales de Futbol, hay que hablar de las potencias de Europa y Sudamérica, y si es de los que ya ganaron el Mundial, mejor.
Eso es lo más sencillo, por eso nuestros expertos quisieran ver a todas las ligas en el espejo de la española, la uruguaya o la escocesa: diseñadas para que dos equipos sean “los clásicos” y el resto, meras comparsas.
La tan cacareada “universalidad” del futbol, será un mito mientras no haya un campeón sorpresa en un Mundial.
Y a quien me diga que eso “devaluaría” la Copa del Mundo, sólo les digo que de 32 equipos que hoy integran la NFL en el futbol americano profesional, solamente cinco nunca han llegado al Super Bowl. ¿Alguien será tan “caretudo” como para decirme que el trofeo “Vince Lombardi” está devaluado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero sus comentarios a las notas publicadas en este blog. Eso sí, espero que todo comentario sea efectuado con el mismo respeto que ofrezco en mis columnas, ya sea para las mismas o para los comentarios de otros visitantes. ¡Gracias de antemano por su ayuda!