sábado, 20 de noviembre de 2010

Futbol americano: ¡Gracias, UDLAP!

Durante más de 15 años, se fraguó una guerra entre las universidades públicas y privadas de nuestro país, donde las primeras argumentaban que las segundas abusaban de su poder económico para “piratearse” a los jugadores que ellas con gran esfuerzo formaban. El argumento sin duda no carece de mérito, pero también creo que es una cuestión de libertad individual.
Hace tres años, finalmente se logró lo que tantos, que amamos al futbol americano en este país, tanto temíamos: nuestra liga mayor, por segunda vez en los últimos 25 años, terminó dividiéndose en dos.
Hace 22 años, la división fue geográfica. Esta vez fue económica, pero resultó igual de dolorosa.
Mientras pasaban los años y se acumulaban los campeonatos para el sistema Tecnológico de Monterrey (casi todos para el campus matriz, con un par de interrupciones del CEM), los dedos acusadores de quienes defendían la tradición de la UNAM y el IPN, señalaban que era imposible competir con ellos. Que si no se hacía nada, pasarían años y años y nuestro futbol americano sólo pintaría con los colores azul y blanco.
Prácticamente todos se rindieron… incluso los Aztecas de la UDLA.
Un día de enero de 2005, una rectora de la Universidad de las Américas anunciaba la disolución del programa de futbol americano, aduciendo que no era más que “un gasto oneroso”.
Pero el alumnado y los exalumnos de la institución lucharon en la defensa de su programa. Lograron revertir aquella orden absurda, y no dejaron de luchar. Hace unas horas, a casi 6 años de aquella “sentencia de muerte”, y a 13 años de su última corona, los Aztecas de la UDLA son nuevamente campeones nacionales.
17-10 fue el marcador con el que evitaron el hexacampeonato de los pupilos de Frank González, que no se puede decir que regalaran la corona sin luchar. Muy por el contrario, faltando menos de 6 minutos para el final lograron igualar el partido, y parecía que los viejos fantasmas volverían a aparecer.
Pero no esta vez. El carácter de los guerreros verdes no cedió esta vez. En cuatro jugadas, tenían de vuelta la ventaja y el campeonato.
Hace un par de años, yo mismo perdí una oportunidad de trabajo, por criticar el hecho de que hubiera cronistas que pretendieran que el campeonato nacional fuera dirimido en base al ambiente en la tribuna.
Mentiría si yo dijera que fui despedido o se me pidió mi renuncia. No es cierto. Simplemente se me demostró, de manera poco sutil, que mi opinión no sería respetada. Este blog nació precisamente de la defensa de esa línea de opinión, y en esa defensa pienso seguir.
No demerito en absoluto el campeonato nacional conquistado por los Pumas de la UNAM-CU ante los Auténticos Tigres de la UANL (31-21) en la gran final de la ONEFA. Sin duda, esta liga es la heredera de la mayor parte de la tradición del futbol americano mexicano.
Pero durante 15 años, las dos principales universidades públicas de nuestro país tuvieron a su disposición infinidad de recursos no económicos para nivelar la balanza ante el poder económico de las universidades privadas… y prefirieron recurrir a la “grilla” para lograr lo que no lograron en el emparrillado.
Nos volvieron a vender la idea, que sus mismos jugadores ya habían superado, de que era más importante ganar el Clásico que el Campeonato Nacional. Un Clásico siempre será importante, pero no puede ni debe serlo más que los máximos honores. Es ahí cuando un clásico se vuelve nocivo en vez de benéfico, cuando impide a terceros equipos escribir sus propias historias de gloria.
La UDLA lo demostró esta tarde. Ni Pumas ni Burros Blancos ni Aguilas Blancos saben lo que es un decreto de extinción como lo saben los Aztecas. Y sin embargo, los resultados hablan por sí mismos.
Para mí, mientras no lo demuestren en el campo, en una liga totalmente unificada, el campeón nacional será el del torneo de CONADEIP… Pero esa será solamente mi opinión. Tanto uno como otro circuito siempre arrastrarán ese “asterisco” de no poder ofrecer un campeón nacional absoluto.
Cierto, los Borregos Salvajes deben aceptar que necesitan de Pumas y Burros Blancos… pero Pumas y Burros Blancos deben aceptar que ellos también necesitan de los Borregos, y de los Aztecas.
Y los cuatro deben aceptar que necesitan de los Centinelas, de los Potros Salvajes, de los Toros Salvajes, de todos los que han permitido a nuestro futbol americano edificarse durante más de 70 años.
Yo seguiré en esa lucha, en esperar el bien del futbol americano por el futbol americano mismo, no por unos u otros colores. Quizás para bien, quizás para mal, mi equipo favorito, el de mi Alma Mater, ya no existe. Puedo darme ese lujo.
Y por mera libertad de conciencia, aquellos cuyos equipos siguen ahí deberían disfrutar del mismo derecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero sus comentarios a las notas publicadas en este blog. Eso sí, espero que todo comentario sea efectuado con el mismo respeto que ofrezco en mis columnas, ya sea para las mismas o para los comentarios de otros visitantes. ¡Gracias de antemano por su ayuda!