En estas épocas en que el menosprecio por los “viejos” (y al parecer, para el mercado laboral cualquiera que tengamos más de 35 años de edad ya somos totalmente seniles) parece acentuarse, siempre será agradable encontrarse con atletas que nos dan el ejemplo de que la vejez está en el alma, no en el cuerpo.
Kimiko Date fue la mejor tenista asiática en el primer lustro de la década de los 90s, alcanzando incluso el número cuatro en el ranking de la WTA, el 13 de noviembre de 1995.
Llegó hasta la ronda de semifinales en tres de los cuatro torneos del Grand Slam: el Abierto australiano ’94, el francés del ’95, y el británico de ’96, siendo derrotada respectivamente por Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario y de nuevo Graf, sin duda dos tenistas que marcaron aquella década en el deporte blanco femenil.
De 1992 a 1996, Date fue 5 años consecutivos finalista del Abierto de Japón, el cual conquistó en tres oportunidades: en 1993 ante la holandesa Stephanie Rottier, 1994 y 1996 ante la estadounidense Amy Frazier.
Entre sus mayores victorias de aquella época se encuentran la del Abierto de Osaka ’93 ante la checa Jana Novotna, el Abierto de Sydney de 1994 ante Mary Jo Fernández, el campeonato Pan Pacific ’95 ante Lindsay Davenport, y el Abierto de San Diego ’96 ante Arantxa Sánchez.
En su brillante año de 1994, se proclamó además campeona de los Juegos Asiáticos, celebrados en Hiroshima, superando en la gran final a su compatriota Naoko Sawamatsu.
1996 guió al equipo japonés a conseguir el mejor desempeño de su historia dentro de la Copa Federación de tenis, el equivalente femenino de la Copa Davis, al llegar hasta la ronda de semifinales donde cayeron ante los Estados Unidos, pero en los cuartos de final dejaron fuera al poderoso equipo alemán que encabezaban Steffi Graf y Anke Huber. En el tercer punto de esa serie, el cual resultó clave, Date superó a Graf en uno de los más emocionantes partidos en la historia del evento: 7-6 (9-7), 3-6 y 12-10.
Sin embargo, al término del Campeonato de la WTA de 1996, en el que cayó en la segunda ronda ante la suiza Martina Hingis, Date anunció inesperadamente su retiro.
Durante su retiro, Date contrajo nupcias con el piloto alemán Michael Krumm en 2001. Sin embargo, se llevó un golpe brutal al encarar problemas de fertilidad y minar fuertemente su salud en el intento de correr un maratón.
Pero a pesar de tantos problemas, en abril de 2008, luego de casi 12 años en el retiro, Date-Krumm anunció su retorno a la gira de la WTA, ya con 37 años de edad, buscando dar un nuevo impulso al tenis femenil japonés que se perdió con el retiro de Ai Sugiyama y Akiko Morigami.
El regreso no ha sido fácil. La nipona tuvo que ascender peldaños por medio de torneos de la ITF, pero el 27 de septiembre de 2009, un día antes de su cumpleaños 39, sorprendió al llevarse el Abierto de Corea del Sur, derrotando en la gran final a la española Anabel Medina Garrigues, 6-3, 6-3, luego de haber dejado en el camino a tenistas de la talla de Alisa Kleybanova, Daniela Hantuchova y Maria Kirilenko, todos ellos en partidos que se fueron al tercer set. Ya no se podía dudar de la fortaleza física de la japonesa, que con esta victoria se convirtió en la segunda mujer de mayor edad en ganar un torneo mayor desde que el tenis abrió sus puertas a los profesionales en 1969. El récord le sigue perteneciendo a la legendaria Billie Jean King, quien ganó el torneo de Birmingham en 1983, a los 39 años, 7 meses y 23 días de edad.
Date buscaba otro récord al buscar una segunda medalla de oro en los Juegos Asiáticos, luego de 16 años, pero en la ronda semifinal del torneo que se celebra en Guangzhou, China, fue superada por la local Peng Shuai, con parciales de 7-6, 3-6 y 6-2, ganando sin embargo una meritoria medalla de bronce.
Ojalá que antes de gritar “ruco”, nos pongamos a reflexionar qué es lo que en verdad nos hace recibir ese adjetivo: el exceso de años… o la falta de ilusiones. Porque sin duda, personas como Kimiko Date-Krumm no entran en esta segunda categoría.
domingo, 21 de noviembre de 2010
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