martes, 23 de noviembre de 2010

NFL: Tropezar de nuevo… y con la misma piedra

Han tenido sus chispazos de brillantez, no se puede negar, pero ya han pasado casi 12 años desde que Gary Anderson falló aquel dramático gol de campo ante los Halcones de Atlanta, que habría asegurado a los Vikingos de Minnesota su pase al Super Bowl XXXIII, y de ese momento en adelante, la organización púrpura ha sido todo menos el modelo de consistencia y disciplina que encarnaron durante los años en que fueron dirigidos por Bud Grant, donde fueron amos y señores de la división central de la NFC durante toda la década de los 70s.
Brad Childress se suma a la lista de personajes que han hecho tan difícil de digerir para la afición de Minneapolis eso en lo que se ha convertido su equipo. Las etapas de sus últimos tres entrenadores en jefe –Dennis Green, Mike Tice y ahora Brad Childress-, han terminado en medio de mares de críticas y con un vestidor totalmente dividido.
Luego de que el año pasado Brett Favre hiciera un último año de magia, llevando a los Vikingos a la antesala del Super Bowl XLIV, para ser vencidos en tiempo extra por los Santos de Nueva Orleans, tal como pasó con Green tras la falla de Anderson, tal como pasó con Tice tras el incidente del “Crucero del Amor” -que además marcó el desplome de la antes promisoria carrera del QB Daunte Culpepper-, ahora Childress, por “apostar todas sus canicas” al sueño de muchos años de Favre (lanzarle pases a Randy Moss), ha tenido que pagar con su chamba la osadía.
Luego de una actuación desastrosa ante los Empacadores de Green Bay, y ante el QB al que Favre le tuvo prohibido, hasta su último día en Wisconsin, entrenar con el primer equipo (Aaron Rodgers), finalmente Childress perdió su puesto. Qué tan pronto lo seguirá Favre, es imposible saberlo, pero el término de la racha de partidos consecutivos más extraordinaria desde la de Cal Ripken Jr., promete no ser en absoluto lo grandioso que habría merecido ser.
Ziggy Wilf, el dueño de los Vikingos, ha dado el puesto de coach interino a Leslie Frazier, quien así se convierte en el segundo titular de la famosa “Defensiva 46” de Buddy Ryan, de la banda “del Super Bowl Shuffle” que conquistó el Super Bowl XX de manera arrolladora, en llegar al frente de un equipo, siguiendo los pasos del actual timonel de los 49ers de San Francisco, Mike Singletary.
Además de Ryan y Mike Ditka, Frazier ha trabajado bajo los staffs de Andy Reid y Tony Dungy, y es un coach muy respetado por los jugadores defensivos a los que ha dirigido, por su integridad y apertura, luce difícil que, con una marca de 3-7, ello baste para salvar una temporada que parece destinada al olvido, pero muchos jugadores apuestan por hacer lo suficiente para quitar a Frazier el título de “interino” para 2011.
Un nuevo final desastroso de un nuevo timonel, más ahora que los otrora “Caníbales Púrpura” buscan dejar el Metrodome y mudarse a una nueva casa, sería un desastre completo para una afición que en su tiempo se sintió harta de subcampeonatos, y que hoy por lo menos aspirar a volver a tener un equipo respetable.
¿Cómo fue que tardó tanto tiempo el ingreso de Grant al Salón de la Fama?

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