jueves, 17 de junio de 2010

Brasil 2014: No a Morumbí

En un escueto comunicado de prensa, la FIFA confirmó finalmente un rumor que circulaba fuertemente desde abril pasado, en el sentido de que el Estadio “Cicero Pompeu de Toledo” es finalmente declarado inelegible como sede del Mundial de futbol Brasil 2014.
El nombre oficial de este estadio no dice mucho, como suele suceder con los propios futbolistas brasileños, a los cuales se suele conocer mucho mejor por su apodo que por su nombre real. Este estadio es igualmente más conocido por el nombre del barrio de la Ciudad de Sao Paulo en que se encuentra: Morumbí.

EL GIGANTISMO EN LOS ESTADIOS
Particularmente durante el Mundial del 2002, las exigencias, o probablemente autoexigencias, del comité organizador de aquel mundial, efectuado conjuntamente por Japón y Corea del Sur, llegaron a extremos francamente inverosímiles. Con decirles que el Estadio Olímpico de Seúl, apenas inaugurado para los Juegos Olímpicos de 1988, y que por lo tanto cumpliría apenas 14 años de existencia en el año del mundial, fue descartado para recibir el evento por… viejo.
En Latinoamérica disfrutamos mucho más de las tradiciones, de esos escenarios que seguramente no reúnen las comodidades que las “altas cúpulas” exigen, pero que albergan las grandes historias de nuestros equipos favoritos. ¿Se imaginan ustedes lo que sería recibir otro mundial en nuestro país y que la FIFA negara el uso del Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria o del Estadio Jalisco? Más o menos es el equivalente a negarle el Mundial al Morumbí, sede de uno de los más poderosos equipos en todo Brasil, el Sao Paulo F.C.
Su construcción fue iniciada el 15 de agosto de 1952, con la idea de llegar a ser el estadio más grande del mundo. Esto no se materializó, y esa idea sólo retrasó la inauguración del inmueble hasta el 2 de octubre de 1960, con un amistoso en donde Sao Paulo venció 1-0 al Sporting de Lisboa (Portugal), con tanto de Peixinho.
La construcción del estadio se declaró al fin concluída hasta una década después (1970), alcanzando una capacidad máxima de 140 mil espectadores. Para la reinauguración se invitó a otro club portugués de gran prestigio, el F.C. Porto, y el resultado final fue de empate a un gol.
El récord de asistencia se estableció en 1977, cuando 138,032 aficionados presenciaron un partido entre Ponte Preta y Corinthians, sino embargo, varios problemas de seguridad motivaron una extensa remodelación, iniciada en 1994 y terminada en el 2000, que redujo su capacidad máxima a 80 mil espectadores, aunque para evitar los riesgos del sobrecupo solo se vende un máximo de 75 mil boletos por juego.

LAS RAZONES
En el comunicado citado, la FIFA argumenta que el Comité de la Ciudad de Sao Paulo se negó a entregar al Comité Organizador Local (COL) de la Copa del Mundo 2014 las garantías financieras requeridas para efectuar los trabajos de remodelación ya aprobados en el proyecto original para que este inmueble pudiera recibir el torneo. La fecha límite era el 14 de mayo pasado.
Como vimos en la historia de este inmueble, no es precisamente la puntualidad en las entregas de sus remodelaciones una característica en la historia de este coso.
En cambio, el Comité mandó al COL un sexto proyecto para las remodelaciones del estadio, el cual no será ni siquiera revisado por tan fuera de tiempo que se ha enviado.
Tanto la FIFA como el COL entablarán pláticas con el ayuntamiento local para evitar el dejar fuera del Mundial 2014 a la ciudad más poderosa, económica y financieramente hablando, del gigante sudamericano.
Después de todo, ya se ha discutido que el mundial es un negocio, y el negocio para Brasil debe, irremediablemente, de pasar por Sao Paulo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero sus comentarios a las notas publicadas en este blog. Eso sí, espero que todo comentario sea efectuado con el mismo respeto que ofrezco en mis columnas, ya sea para las mismas o para los comentarios de otros visitantes. ¡Gracias de antemano por su ayuda!