viernes, 2 de abril de 2010

Mundial: Cuidado con Sudáfrica Y2K+10

Debo admitirlo. Además del deporte, una de mis grandes aficiones es la animación japonesa, y una de las series a las que me convertí en fan fue “Sailor Moon”.
Cuando aquella serie estaba en su apogeo -hoy negado por varios medios, incluido aquel que lo transmitió por televisión abierta en nuestro país, por considerarla una serie demasiado “rosa”-, a varios fans nos “brincó” el hecho de que el personaje de la guardiana de Plutón fuera llamada “Sailor Plut” y no “Sailor Pluto”, como correspondía a la tendencia de dar a las personajes el nombre en inglés de su respectivo planeta. Y en ese sentido surgió el rumor de que esto se debía a que la compañía Disney, de la cual una de sus subsidiarias compró los derechos para traer la serie a Norteamérica, había exigido esta modificación debido a que ellos ya tenían registrada la palabra “Pluto” para uno de sus personajes. Yo no sé si en nuestro país fue esa la razón, o evitar el innegable potencial de albures a que dicha palabra se prestaba, pero es cierto que aquel rumor fue real.
Yo me quedé pensando entonces que era algo tan absurdo como pretender que el vigésimo presidente de los Estados Unidos tuviera que ser llamado simplemente James Abraham, debido a que su apellido fue registrado décadas después para proteger la autoría de un gato de un conocido comic creado por Jim Davis.
¿A que viene este recuento? Pues a la nueva gracejada con la que FIFA nos está saliendo, o mejor dicho, le está saliendo, por el momento, a toda la industria editorial de Sudáfrica.

¿Y “ALUEGO”?
Aparentemente el problema inició a finales del año pasado cuando una aerolínea sudafricana de desplazamiento puramente local lanzó una campaña publicitaria bajo el lema “Mensajería nacional no oficial de ya-sabe-qué”, el cual llamó la atención del departamento legal de la FIFA, el cual mandó abogados a tres firmas fabricantes de calendarios en la nación sede de la próxima Copa del Mundo, exigiendo el pago de 2.7 millones de Rands (Más de 4.5 millones de pesos) por concepto de regalías.
El director general de una de las editoriales afectadas, Goolam Allie, ha declarado que iniciará una contrademanda por este hecho. Su firma se encuentra en Ciudad del Cabo, mientras que las otras dos editoriales afectadas se ubican en Johannesburgo, y también han expresado su deseo de combatir legalmente al organismo futbolero.
Según el abogado de patentes Richard Track, una fecha es considerada un “bien común” en materia de propiedad intelectual, y por lo tanto no es susceptible de derechos de autor. Sólo cuando la fecha aparece relacionada en una frase a un evento que sí posee tales derechos, como “Copa Mundial de Futbol 2010”, es cuando sí pueden entrar en efecto demandas legales.
Por su parte la vocera de la FIFA en Sudáfrica, Delia Hunter, señala: “Estamos obligados a actuar en interés de nuestros licenciatarios, que han pagado cantidades sustanciales de dinero para compartir sus firmas en torno a la Copa Mundial”.
Toda la información anterior aparece publicada en el portal de Internet del rotativo “The Times” de Sudáfrica (http://www.timeslive.co.za/)
El portal oficial de la FIFA (http://www.fifa.com/) aún no ha emitido ninguna postura oficial sobre este caso.
Habrá que ver hasta dónde llega la voracidad de la FIFA en este sentido, pero cabe esperar cualquier cosa, así que por eso mejor pongo el número de año como encabecé esta nota, o como dijo la agencia publicitaria creadora del concepto tras la publicidad de la aerolínea: “no el año pasado, ni el siguiente, sino en algún punto intermedio”.

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