El 12 de Agosto de 2009, apenas ocho minutos después del silbatazo inicial, el corazón del Estadio Azteca y de todo México se detuvo por un momento. Charlie Davies aprovechó un gran pase de Landon Donovan para superar a la defensa tricolor y, con un certero disparo, superar la meta de Guillermo Ochoa y poner a los Estados Unidos en ventaja de 1-0 en la cancha del Estadio Azteca.
El resto de la historia ya la sabemos: Con goles de Israel Castro y Miguel Sabah, los pupilos de Javier Aguirre remontaron el marcador para ganar 2-1 y encarrilarse en definitiva rumbo a la calificación al mundial de Sudáfrica 2010.
Dos meses después de aquella tarde, fue el corazón del propio Charlie Davies el que estuvo a punto de detenerse… literalmente.
POR UN RATO DE DIVERSION
A pocas horas de que los norteamericanos cerraran su participación en el hexagonal final de la CONCACAF ante Costa Rica, en el estadio Fedex Field de Washington D.C., Davies rompió la concentración antes del partido y, en compañía de otras dos personas, sufrió un aparatoso accidente sobre la Autopista “George Washington” en Virginia, en el que la camioneta en que viajaban prácticamente quedó partida en dos. Una mujer identificada como Ashley Roberta falleció en el vehículo, mientras que Davies sufrió una impresionante serie de fracturas y lesiones internas.
Entre estas lesiones se contaron doble fractura de la pierna derecha, distensión del ligamento posterior cruzado de la rodilla izquierda; fractura y dislocación del hombro izquierdo, fracturas en la nariz, frente y una cuenca ocular del cráneo, lesión en la vejiga y una hemorragia cerebral.
Considerando que tardaron varias horas en removerlo del vehículo, ya parece un primer milagro el que bastara una operación de cinco horas para que fuera declarado fuera de peligro.
Con todos los esfuerzos médicos, se estimaba que tardaría entre seis meses y un año para poder iniciar su rehabilitación. Davies estaba, para todo efecto práctico, totalmente descartado para el mundial de Sudáfrica.
Davies ha tenido que someterse a seis intervenciones quirúrgicas desde el accidente, incluida una en que prácticamente la totalidad de su rostro fue desprendido para reconstruír los huesos desechos bajo éste.
Otros pequeños milagros se reunieron a su alrededor. Por un lado, su rehabilitación quedó a cargo de Jim Hashimoto, quien por varios años fuera el masajista de la selección nacional estadounidense. Pocos días después llegó a la misma clínica el defensa Oguchi Onyewu, quien dos días después del accidente de Davies sufrió una ruptura de un tendón cuando acababa de firmar un contrato con el Milán de Italia, y fue un constante compañero, consejero y acicate de Davies durante las etapas más críticas de su recuperación.
EN LA RECTA FINAL
El 17 de febrero de este año, Charlie pudo por fin regresar a Francia para continuar su rehabilitación con el staff médico de su club, el Sochaux, con el cual llevaba disputados apenas ocho partidos tras una estadía de dos años con el club Hammarby de Suecia.
Hace unas horas, Davies anunció que ya está de regreso entrenando con el primer equipo, y todavía tiene esperanzas de aparecer en la lista preliminar de 30 jugadores que el director técnico Bob Bradley debe dar a conocer el próximo 11 de mayo.
La mayoría de la gente coincide en que ese lugar se lo disputará con el delantero del Puebla, Herculez Gómez, quien recientemente se proclamó co-campeón de goleo del torneo Bicentenario 2010 en nuestro país. Sin embargo, no se puede negar que el golpe anímico que representaría para el conjunto de las barras y las estrellas un regreso exitoso de Davies, sería un gran aliciente para encarar su grupo clasificatorio en el mundial, donde enfrentarán a Inglaterra, Argelia y Eslovenia.
Davies reconoce que este incidente ha modificado su manera de ver la vida y el privilegio de ser un futbolista profesional. “Sé que puedo regresar y ser uno de los mejores delanteros del mundo. Sé que si puedo combinar los progresos que he realizado con los sentimientos que albergo ahora, será difícil detenerme”.
Hoy, que tantos jugadores encaran lesiones que amenazan su presencia en Sudáfrica 2010, Charlie Davies es, para todos ellos y para nosotros, un recordatorio viviente de que los milagros existen.
lunes, 26 de abril de 2010
Mundial: El milagroso retorno de Charlie
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