martes, 27 de abril de 2010

Roy Oswalt: La familia es primero

Hay comunicadores que sostienen que las figuras públicas se “deben a su público”, que a una obra a evento sólo se falta “con el acta de defunción en la mano”. En lo personal, esta postura no me parece loable, sino muy alevosa por parte de dichos comunicadores. Un verdadero líder distingue muy fácilmente cuando está ante una emergencia real y cuándo ante un burdo pretexto.
¿Por qué digo lo anterior? Porque probablemente a muchos “expertos” no les gustaría la actitud tomada recientemente por Roy Oswalt, pitcher abridor de loa Astros de Houston.
Oswalt tiene muy pocas cosas que demostrar en las Ligas Mayores: medallista de oro olímpico, tres veces nominado al juego de estrellas, Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2005, uno de los últimos pitchers que han logrado ligar temporadas de 20 victorias, y recientemente retribuído por su equipo con una extensión contractual de cinco años por los que cobrará 73 millones de dólares, con opción a una sexta campaña. En suma, el plan es que el uniforme de los Astros sea el único que use en su trayectoria como ligamayorista.
Alguien pensaría que estos hechos le significarían una devoción total a su equipo, pero tratándose de sus padres, ni él ni, loablemente, la organización de los Astros lo dudaron un momento.
Oswalt formó parte del equipo convocado por Tommy LaSorda que ganó la medalla de oro sobre la potente escuadra de Cuba en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Oswalt fue el abridor en una épica batalla semifinal en que los Estados Unidos derrotaron en su último turno al bat a Corea del Sur.
Debutó en las ligas mayores en 2001 y fue segundo en la votación al novato del año de la LN, sólo detrás de Pujols. En 2004 fue el único lanzador en toda la liga nacional en alcanzar 20 victorias, y al año siguiente tuvo marca de 20-12 con un fabuloso balance de 184 ponches contra 48 bases por bolas. En la postemporada de ese año tuvo cuatro aperturas con una marca de 3-0. En la serie por el título del viejo circuito tuvo dos aperturas de siete entradas en las que permitió una sola carrera en cada una de ellas..

UN PERRO Y UNA BIBLIA
El 24 de abril pasado, Oswalt dejó las instalaciones del equipo para trasladarse a su pueblo natal de Weir, Mississippi, donde un tornado arrasó con buena parte del poblado, incluida la casa de los padres del pelotero.
Billy, un veterano de la guerra de Vietnam, y su esposa Jean, vivieron en su hogar durante 40 años. El 23 de abril pasado, un tornado entre una serie de eventos que golpearon a las llanuras del sur de los Estados Unidos, pasó por Weir. Jean Oswalt se escondió en un closet de su casa junto con su perro. Milagrosamente, ese closet fue todo lo que quedó en pie del hogar. A sus pies, la señora encontró una Biblia, luego de que un rack de zapatos le golpeara la cabeza durante el incidente.
Los padres de Oswalt conservaban varias de las pertenencias de su hijo, entre ellas su trofeo como el Más Valioso de la NLCS del 2005, cuando los Astros derrotaron en siete partidos a los Cardenales de San Luis, con Oswalt logrando una vital victoria en el sexto partido, luego de que su escuadra sufriera una demoledora derrota en el quinto de la serie, con un cuadrangular del boricua Albert Pujols del que hasta la fecha se habla.
Los restos de ese trofeo se encontraron esparcidos en un bosque cercano a lo que fuera la casa de los Oswalt.
Este día, Oswalt se reportó de regreso con los Astros, por quienes abrirá este jueves ante los Rojos de Cincinnati. Sus padres se quedaron alojados en una de las propiedades de su hijo, en tanto reconstruyen su hogar en la misma locación del anterior.
Oswalt se siente seguro de que los sucesos no alterarán su concentración. “Trato el asunto como dos cosas diferentes. Cuando fui a casa era una cosa, y ahora que estoy aquí es otra”.
¿Usted calificaría las acciones de Oswalt como “faltas de profesionalismo”? Yo, sincera y absolutamente, no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero sus comentarios a las notas publicadas en este blog. Eso sí, espero que todo comentario sea efectuado con el mismo respeto que ofrezco en mis columnas, ya sea para las mismas o para los comentarios de otros visitantes. ¡Gracias de antemano por su ayuda!