lunes, 31 de mayo de 2010

Fórmula-1: ¿Iniciará otro desastre?

Todavía están frescas en la memoria las escenas de aquella ruinosa relación entre Lewis Hamilton y Fernando Alonso en la escudería McLaren, lo que parecía un auténtico “Dream Team” se convirtió en una auténtica pesadilla para la afamada escudería británica, y que alcanzara su punto culminante cuando Alonso obstruyó deliberadamente la entrada de Hamilton a los pits durante las calificaciones para el Gran Premio de Hungría.
Y por si fuera poco, todo aquello fue sazonado por la acusación de espionaje contra Ferrari, que puso en peligro la existencia misma de la McLaren, firma que disputa con Ferrari el liderato en el mayor número de victorias en la historia de la F-1.
Este inicio de año pintaba inmejorable para la escudería Red Bull, más aún cuando tenían prácticamente asegurado un 1-2 en el Gran Premio de Turquía. 28 puntos que sin duda habrían representado un salto enorme en la lucha por conseguir el primer título de constructores en la historia del equipo, y para lograr que sus pilotos, el veterano australiano Mark Webber y el joven alemán Sebastian Vettel, se despegaran de sus perseguidores para pelear entre ellos la corona de pilotos.
Todo cambió en un momento, cuando los coequiperos se dejaron fuera de combate muy cerca del final del evento. Con ello el 1-2 fue para McLaren, que incluso dejó atrás a los Red Bulls en la clasificación de marcas.

OTROS DIVORCIOS MEMORABLES
Por supuesto, el caso de Alonso y Hamilton es el más reciente, pero sin duda no el único gran incidente entre coequiperos en la historia de la máxima categoría.
Probablemente, el más espectacular experimento fallido para reunir a dos pilotos líderes en un solo equipo fue a finales de los 80s, cuando la propia McLaren junt en su alineación a quienes sin duda eran los mejores pilotos del momento, el brasileño Ayrton Senna da Silva y el francés Alain Prost.
El punto álgido de la disputa se produjo en el Gran Premio de Japón de 1989, cuando Prost enganchó su auto con el de Senna. El amazónico fue empujado por los oficiales y pudo reingresar al evento, llevándose el primer lugar con un regreso espectacular, pero más tarde sería descalificado por reintegrarse a la carrera de manera ilegal. Ello daría, a la postre, el título de pilotos de ese año al francés.
Otra situación de “compañerismo” altamente volátil se produjo en la primera mitad de esta década, cuando la escudería Williams decidió reunir al hermano menor de Michael Schumacher, Ralf, con uno de los máximos astros de la hoy extinta serie CART de Estados Unidos, el colombiano Juan Pablo Montoya. Era tal la animosidad entre ambos que resulta extraño pensar que Williams dejara que esta situación se extendiera durante cuatro años, en los que ni siquiera cosecharon la clase de resultados que la dupla Senna-Prost sí logró. Al final, ni Ralf ni Juan Pablo tuvieron trayectorias en la F-1 que pudiéramos calificar de “Salón de la Fama”.

APRETANDO “TUERCAS”
Para tratar de frenar los altercados a tiempo, el director de Red Bull, Christian Horner, habló fuerte para dejar en claro que no se permitiría que algo como esto vuelva a ocurrir.
“Ambos son gente madura, ambos son buenos chicos, ambos son competitivos, y lo más importante es que hoy dejamos ir una carretada de puntos y eso no debe suceder de nuevo. Ambos deben aprender de esto”.
Una vez analizados los hechos, Horner explicó la situación al señalar que Webber tenía que ahorrar combustible para terminar la competencia, mientras que Vettel logró ahorrar un kilogramo entero de combustible durante el desarrollo de la misma, lo que fue la razón para que lograra ubicarse a distancia de rebase de Webber.
“Pero no podíamos apoyarlo del todo ya que traía la presión de Lewis Hamilton justo detrás”, agregó Horner.
Hamilton y su coequipero, Jenson Button, fueron los “ganones” en el error de los bólidos azul marino. Horner ha dejado en claro que la prioridad en cada carrera del equipo es lograr el 1-2, “y eso fue lo que debimos hacer hoy”.
¿Aprenderán ambos pilotos la lección, o su competitividad seguirá llevando mayor peso que su compañerismo?

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