miércoles, 19 de mayo de 2010

Las mascotas-cíclopes de Londres 2012

Posiblemente desde aquella tristemente célebre mascota llamada “Izzy”, nombre que por cierto fue una abreviatura de su nombre original que era “Whatizit”, que a su vez era una manera coloquial de decir “¿Qué cosa es eso?”, pocas mascotas olímpicas tienen tanto potencial para la polémica como las recientemente develadas para los próximos juegos olímpicos veraniegos de Londres 2012.
Sus nombres son Wenlock, que será la mascota de los Olímpicos, y Mandeville, que representará los Paralímpicos. Ambas mascotas, con cuerpos en forma de pera y que representan gotas de acero, tienen un solo ojo, el cual supuestamente será un lente de cámara que seguirá sus andanzas de aquí a la celebración de la Olimpíada.
Pero lo más importante, al menos según su diseñador Grant Hunter, será el hecho de que estas mascotas serán “transformers”. “¿Por qué tener una mascota cuando puedes tener millones? –señala un entusiasta Grant-. Es una mascota única, la primera del mundo en su clase. Cualquiera podrá hacer su versión propia”
Agrega el titular del Comité Organizador de los juegos, el retirado fondista británico Sebastián Coe: “Hemos hablado con muchos niños y ellos no quieren juguetes cursis. Quieren algo con lo que puedan interactuar y que tenga una buena historia detrás”.
Esa “buena historia detrás” aún está por develarse, pero debo decir que en mi muy particular opinión, a primera vista me recordaron un poco a las mascotas de Atenas 2004, Atenea y Febo, que no fueron precisamente un gran éxito mercadológico.

UNA OPINION PERSONAL SOBRE LAS MASCOTAS
Probablemente la mascota más memorable de la historia olímpica, ya a 30 años de distancia, siga siendo “Misha”, el cachorro de oso pardo que fue el estandarte de los Juegos Olímpicos de Moscú ’80, bajo diseño de Victor Chizhikov. Dentro de toda la rigidez militarizada que caracterizó la existencia misma de la Unión Soviética, una mascota tan carismática como Misha fue algo totalmente inesperado, y tal vez de ahí venga parte de su encanto, que llevó incluso a la producción de una caricatura protagonizada por este singular personaje.
Antes de Misha, las mascotas eran más que nada íconos para promocionar las diferentes disciplinas. Misha fue una mascota con una personalidad propia, que marcó un parteaguas en los diseños posteriores.
Otra que llegó a revolucionar el diseño de las mascotas olímpicas –y si fue para bien o para mal, queda en el gusto de cada quien-, fue sin duda “Cobi”, un perro de diseño cubista creado por Javier Mariscal para los Juegos de Barcelona ’92, y que tenía una indudable influencia de uno de los pintores contemporáneos mas reconocidos de Cataluña, Joan Miró.
La primera vez que hubo más de una mascota en la historia de unos juegos olímpicos fue en los Juegos Invernales de Calgary ’88, cuando se utilizaron dos osos polares llamados “Hidy” y “Howdy”. Fue también en una olimpíada invernal la última vez que las mascotas olímpicas fueron humanas, con los niños Hakon y Kristin promocionando los Juegos de Lillehammer ’94.
Si a mí me preguntaran cuáles fueron mis mascotas olímpicas favoritas, yo pondría en primer lugar al lobo Vuchko, mascota de Sarajevo ’84, de gran hocico y nariz, y siempre con un seño adusto. Tal vez la dramática desintegración del país al que llegó a representar, Yugoslavia, tenga algo que ver en mi elección particular, pero después de 26 años sigo considerando un magnífico diseño el desarrollado por el dibujante esloveno Joze Trobec, y particularmente arriesgado, ya que mientras el oso era el símbolo nacional de la URSS, los lobos no eran seres precisamente carismáticos para el pueblo yugoslavo.
En segundo lugar yo pondría a la dupla de Neve y Gliz, mascotas de la olimpíada invernal de Turín 2006 diseñadas por Pedro Albuquerque. No tuvieron gran éxito comercial, pero pienso que la chica con cabeza de copo de nieve y el chico con cabeza de cubo de hielo merecían una mejor suerte de la que gozaron.
En tercer lugar pondría al entrañable Misha, en buena medida por los motivos que señalé líneas arriba.
En cuarto lugar, pondría al quinteto de mascotas de Beijing 2008: los Fuwa, diseñados por Han Meilin, y cuyos nombres (Beibei, Jingjing, Huanhuan, Yingying y Nini) eran compuestos por la repetición de las sílabas que conforman la frase “Beijing huan ying ni”: “Beijing les da la bienvenida.”.
Finalmente, en quinto sitio pondría al trío de Mascotas de Sydney 2000, Olly, Syd y Milly, diseñadas por Matthew Hatton y cuyos nombres hacían obvia referencia, respectivamente, a los Olímpicos, a Sydney y al nuevo milenio que comenzaba con estos juegos.
Si ustedes tuvieran que hacer esta lista, ¿qué mascotas olímpicas han sido las que más les han gustado?

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