sábado, 22 de mayo de 2010

UEFACL: De aquel a este Inter, casi una reencarnación

Hace 45 años, el Internazionale de Milán también era un club acusado de tener uno de los mayores potenciales ofensivos en toda Europa, sólo para ser sofocado por un entrenador que sacrifica el espectáculo en aras de la eficacia.
Y hoy, José Mourinho puede decir que es precisamente eficacia lo que ha traído al Inter… una eficacia que no había vuelto a conocer desde los años de Helenio Herrera.
Herrera, como Mourinho, era un entrenador con el cual la sicología juega un papel preponderante, que no se conforma con conseguir una plaza, sino que pone sobre la mesa exigencias que su equipo debe cumplir.
Tanto Herrera como Mourinho perdieron sus trabajos anteriores porque “faltaba algo” que sus equipos sintieron que no podían aportar: Herrera con el Barcelona de España, al que guió a los títulos de España en las temporadas 1958-59 y 1959-60, pero que ya no pudo estar presente cuando los blaugrana buscaron hacer campaña en la Liga de Campeones de Europa, quedando eliminados en semifinales de 1959-60 por el Real Madrid, y perdiendo la final de 1960-61 ante el Benfica de Portugal. El Barca no regresaría a una final del magno torneo continental hasta 1986, y no ganaría uno hasta 1992.
Mourinho dio la época más brillante en toda su historia al Chelsea de Inglaterra, al cual guió al bicampeonato de la Premier League en las temporadas 2004-05 y 2005-06, pero la falta de éxitos continentales le costó ceder su puesto al coach israelí Avram Grant.

LA ERA DE “LA GRANDE INTER”
Helenio Herrera, nacido en Argentina el 17 de abril de 1913, tuvo una muy modesta carrera como jugador, pero con todo muy superior a la de Mourinho, quien de hecho jamás jugó un partido en primera división de país alguno. Herrera llegó a jugar tres partidos a nivel de selección… con Marruecos a principios de los años 30s, cuando esta futura nación todavía era una provincia de Francia.
Se inició como estratega con su último equipo como jugador, el Puteaux de Francia, de donde pasó al Stade Francais en 1945. Un amistoso entre su equipo y el Atlético de Madrid bastó para que el cuadro colchonero se lo llevara a sus filas, junto a sus pupilos Larbi Ben Barek y Marcel Domingo.
Herrera se mantuvo en España de 1948 a 1960 (salvo un breve paso de dos años con el club Belenenses de Lisboa), antes de llegar al Inter de Milán. Como Mourinho, fueron en buena medida las polémicas que desató con sus palabras y hechos los que determinaron sus salidas prematuras de varios de sus equipos. De hecho, tuvo que dirigir en Portugal tras ser suspendido por el Coelgio de Entrenadores de España, y supuestamente su regreso tendría que ser forzosamente con el Sevilla, pero retornó con el Barcelona.
A su llegada al Inter, la primer condición de Herrera fue la contratación de Luis Suárez, un jugador al que dirigió durante un breve paso por el Málaga, y empezó a dejar de lado a los viejos astros “neroazzurri” para renovar al plantel con elementos como Sandro Mazzola, Giacinto Facchetti, Mario Corso y un joven y poco conocido jugador brasileño llamado Jair da Costa. Sin embargo, HH sería reconocido como el autor de la filosofía que haría al Inter, y al futbol italiano en general, odiado, aunque reconocido, por los amantes del futbol espectáculo: el “catenaccio”.
Herrera guió al Inter a ganr tres campeonatos en un período de cuatro temporadas donde logró el scudetto en 1962-63, 1964-65 y 1965-66.
En la temporada 1963-64 el Internacionales conquistó la Liga de Campeones de Europa, derrotando en la gran final al Real Madrid en Viena. Como 45 años después, el estilo atacante del rival de los italianos lo hacía el favorito de amplios sectores del público, sin embargo, ello no fue suficiente para romper la férrea defensa y feroz contragolpe del Inter, que se impuso con una ventaja de dos goles (3-1). Dos tantos de Mazzola y uno de Milani les dieron la victoria sobre un Real Madrid que todavía incluía figuras como Amancio, Di Stefano, Puskas y Paco Gento.
Al año siguiente, el Inter se convirtió en el primer equipo italiano en refrendar el título continental, derrotando a otro histórico del torneo, el Benfica de Lisboa, al que derrotó 1-0, jugando prácticamente como local en el Estadio de San Siro, con solitaria anotación de Jair.
Para rubricar el pastel, el Inter fue el primer equipo europeo en repetir como campeón de la Copa Intercontinental, al ganar las ediciones de 1964 y 1965, mbas sobre el Independiente de Avellaneda, de Argentina.
Mourinho despertó polémicas al suceder a Claudio Ranieri en el Chelsea, más aún al suceder la exitosa era de Roberto Mancini en el Inter, y seguramente todavía más si, como todo parece indicar, llega a desplazar a Ernesto Pellegrini al frente del Real Madrid.
Mourinho acaba de lograr el primer triplete “clásico” en la historia del futbol italiano, al ganar la liga local, la copa local y la Copa Europea de Campeones. El primer cuadro italiano en lograr un triplete de cualquier tipo fue aquel de Herrera, al ganar en en 1964-65 la liga italiana, la Liga de Europa y la Copa Intercontinental.
¿Será capaz el Inter, ya sin Mourinho, de refrendar el título Europeo como lo hiciera hace casi medio siglo, de la mano de Helenio Herrera?
Ya para despedirme, les dejo una pequeña trivia: ¿Cuál es el único equipo en la historia de la CONCACAF que ha logrado ganar un “triplete clásico”? No, no es mexicano, y mientras no renazca el Torneo de Copa en nuestro país, ninguno lo hará. Dentro de una semana les doy la respuesta, aunque espero que alguno de ustedes, amables lectores, la dé antes…

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